El último día del perro Duke; aquí contamos su historia

Alba Muñiz · 16 octubre, 2015

La decisión de realizarle una eutanasia a una mascota es siempre difícil. Nos preguntamos siempre si es la mejor opción y nos debatimos entre retener entre nosotros al animalito a cualquier costo o dejarlo partir en paz. Hoy les contamos la historia del último día del perro Duke.

Quién era Duke

labrador cachorro

Duke era un Labrador de color negro que vivía con su familia humana en un hogar de Houston, Texas, en Estados Unidos.

Unos años atrás, le habían diagnosticado un osteosarcoma, que es la forma de cáncer óseo más habitual en canes.

Para intentar detener el avance de esta enfermedad, se le había amputado una de sus patas delanteras pero, de todas formas, el cáncer había avanzado hacia sus costillas.

La mejor despedida

Cuando los veterinarios consideraron que ya no podían hacer nada más para que el animalito sobrellevara su enfermedad con calidad de vida, le comunicaron a Jordan Roberts, su dueña, que la mejor opción era sacrificarlo.

Ante esta situación irreversible, la familia Roberts decidió despedir a su mascota demostrándole todo su afecto y haciendo que el último día del perro Duke en este mundo fuera especial.

Así fue que le prepararon en abundancia su comida preferida: hamburguesas. También lo llevaron a pasear a un parque donde jugó en el agua –es sabido el gusto de los Labradores por este vital elemento- y estuvo mimado en todo momento por sus seres queridos.

Crónica del último día del perro Duke

Este último día de Duke fue retratado por la fotógrafa Robyn Arouty, amiga de los Roberts, que subió el material a su blog.

La historia fue publicada luego en el sitio BuzzFeed y se viralizó en las redes, llevando a que otras personas realizaran sus relatos del último día de sus perros.

Te dejamos el vínculo al blog de Robyn Arouty, por si quieres ver las imágenes de la despedida del perro Duke.

“Si los perros no van al cielo, cuando muera quiero ir a donde ellos van.”
-Will Rogers-

Qué es el osteosarcoma canino

El osteosarcoma es el cáncer de hueso primario más común que padecen los perros. Afecta principalmente a los miembros, sobre todo los anteriores, aunque también puede presentarse en el esqueleto axial.

Este mal suele dañar también a los tejidos vecinos y tiene una rápida difusión a través de la sangre. El órgano más habitual de metástasis es el pulmón.

Para su tratamiento se utiliza una combinación de amputación y quimioterapia, buscando evitar el dolor y otorgarle calidad de vida a la mascota.

Esta enfermedad se presenta principalmente en canes de tamaño grande. Según las estadísticas, las razas más proclives a padecer osteosarcoma son:

Algunas consideraciones sobre la llamada muerte digna

Aunque sepamos que sacrificar a una mascota permitirá que deje de sufrir, es una decisión que cuesta mucho tomar. Los veterinarios aconsejan practicarla en los siguientes casos:

  • Estado avanzado de enfermedades dolorosas, crónicas e irreversibles, como el cáncer
  • Enfermedades degenerativas, como la mielopatía
  • Fallos vitales de algunos órganos
  • Daño excesivo a causa de un grave accidente
  • Gran deterioro en el estado físico y mental provocado por la edad avanzada

Cómo debe practicarse la eutanasia en animales

La Sociedad Mundial de Protección Animal (WSPA, por sus siglas en inglés) señala que la práctica de la eutanasia debe cumplir ciertas normas:

  • Ausencia de dolor
  • Que la medicación suministrada posibilite que el animal pierda el conocimiento antes de que se produzca su fallecimiento
  • Los fármacos que se apliquen deben producir efectos irreversibles

Dejando partir a una mascota

labrador retriever 3

 

De todas formas, aunque de manera racional contemos con toda la información que nos indica que sería egoísmo tratar de retener a la mascota entre nosotros, prolongando su sufrimiento, no es fácil procesar el tema a nivel emocional.

Si a los adultos nos cuesta, explicarle el tema a los niños tampoco es tarea sencilla. Entre todos los miembros de la familia hay que juntar fuerza y coraje y decidir dejar partir a la mascota.

Nos quedarán los recuerdos de los buenos momentos compartidos y el consuelo de que fue un animal querido y cuidado hasta el último momento de su paso por este mundo, como fue el caso del perro Duke.