Trucos para alejar a los gatos de las plantas

Mariela Ibarra Piedrahita · 10 febrero, 2015

Es bien sabido que los gatos y las plantas no tienen la mejor relación del mundo. Los gatos disfrutan escarbando la tierra y durmiendo en lugares frescos (como la húmeda tierra de tus plantas), y ni qué decir sobre lo mucho que disfrutan comerlas. Así que presta atención a los siguientes trucos  para alejar a los gatos de las plantas.

Lo mejor que puedes hacer para alejar a los gatos de tus plantas es buscar algún tipo de elemento que los espante a través del olor. El olfato de los gatos es muy agudo (no mejor que el de los perros, pero ciertamente es más potente que el nuestro), por lo que puedes buscar substancias que no les gusten, pero que no sean tóxicas, y rociar con estas tus plantas. Te damos algunas ideas.

Tips para alejar a los gatos de las plantas

gato planta

Los cítricos

A los gatos les desagradan los olores cítricos, así que esta opción es una buena forma de repelerlos. Puedes rayar cáscaras de limón o naranja y ponerlas sobre la tierra de las plantas. Esto también le servirá de abono y puede verse muy bonito si usas tonos pálidos en contraste con los verdes fuertes de las plantas o el color oscuro de la tierra.

Si no quieres que se vean las cáscaras sobre las plantas puedes usar aceites aromatizados con olores cítricos, empapar un algodón con el y ubicarlo detrás de la planta o en un lugar cercano dónde no se vea. Si usas este método recuerda poner el algodón sobre un plato o base, no querrás manchar tu piso o paredes.

Plantas repelentes

Si tienes un jardín externo y quieres protegerlo, ya sea de tus gatos o los vecinos, puedes plantar algunas plantas que no les gusten a los gatos. Por ejemplo usar citronela o cebollín, estas plantas dan flores bonitas, son de fácil mantenimiento y mantendrán a los gatos a metros de tu jardín.

Café o té

Algo delicioso para la nariz humana, que sacará disparado a tu gato es el olor del café. A los gatos tampoco les gusta el olor de las hojas de té. Por lo tanto puedes usar estos elementos (pueden ser juntos o por separado) y hacer una mezcla con granos de mostaza y ubicarlos en la tierra.

Tabaco

Otra opción para las plantas de balcón o las de exteriores es mezclar agua con tabaco y dejarla reposar unos días. Después verter este líquido sobre la tierra de las plantas. Un beneficio extra que tiene este método es que te servirá como insecticida natural.

Dientes de ajo

Ahora, si lo que quieres es evitar que tu gato devore las plantas, puedes triturar unos dientes de ajo y mezclarlos con agua dejándolos reposar uno o dos días. Vierte el líquido en un recipiente que tenga spray y cubre las hojas de tus plantas con la mezcla, los gatos son muy quisquillosos con los sabores y el del ajo no les agrada en absoluto.

Otros métodos

gato durmiendo

Papel aluminio

Cubrir las materas con papel aluminio. El sonido ni la textura al contacto con esta clase de papel es agradable para el gato, motivo por el cual prefieren abstenerse de acercarse a superficies cubiertas con este, así que nunca la usarán de rascador.

Agua en un spray

El simple, viejo y conocido método de rociar agua a tu gato sigue siendo un truco efectivo para enseñarle que no debe acercarse a las plantas. Sin embargo es una estrategia que requiere paciencia, y mientras da frutos tus plantas sufrirán las consecuencias, aunque de todas las propuestas que hemos dado esta es la más efectiva cuando pensamos a largo plazo.

Bríndale espacios frescos y plantas que comer

A los gatos les gusta consumir pasto, en especial cuando quieren purgarse, esto es lo que los lleva a consumir tus plantas. Llévale un poco para que coma de vez en cuando, así le evitarás el impulso de comerse las que encuentre en casa. También un lugar fresco para dormir puede disuadirlo de hacerlo sobre tus helechos.

Piedras sobre la tierra

Poner piedras pequeñas sobre la tierra que queda expuesta en las plantas (ya sea en el jardín o en las materas) es una buena forma de evitar que los gatos la escarben, la textura de las piedras no les dañará las almohadillas, simplemente no les gusta como se siente en sus patas.