Conoce al tero, una pequeña zancuda sudamericana

Alba Muñiz · 5 agosto, 2017

Elegante, de patas delgadas y largas, y gran defensor de su nido y sus polluelos. Así es el Vanellus chilensis, un ave que habita buena parte del sur de América. Desde Mis Animales te contamos algunos datos sobre el tero, una pequeña zancuda que cumple una importante función en el control de plagas agrícolas.

Un ave que puebla buena parte de Sudamérica

También conocida como teru teru, en consonancia con su grito característico, este ave es muy común de ver en las llanuras de Argentina y Uruguay. Pero también se distribuye en zonas de:

  • Bolivia
  • Brasil
  • Chile
  • Colombia
  • Venezuela
  • Paraguay

Al tero se lo suele encontrar en zonas de lagunas, lagos, ríos y arroyos, o en terrenos con pastos bajos. Si bien es más habitual que se localice en sitios descampados, también habita en ámbitos urbanos. Y hasta se lo ve en algunos jardines de casas, como “mascota”, dado que se lo considera un excelente guardián que alerta con sus gritos de cualquier movimiento extraño y mantiene el lugar libre de insectos.

Conoce al tero, una pequeña zancuda que habita buena parte de Sudamérica y se caracteriza por ser una férrea defensora de su nido y de sus polluelos.

Características del tero, una pequeña zancuda

De aspecto que recuerda al avefría europea, esta pequeña zancuda presenta las siguientes características físicas:

Pajaro tero

  • Mide entre 30 y 35 centímetros de largo y pesa unos 280 gramos.
  • Pico corto de color rojo y negro en la punta.
  • Ojos redondos y de un rojo intenso.
  • Patas largas y finas, también rojas. Tiene tres dedos hacia adelante y uno corto hacia atrás.
  • Plumaje de color gris y pardo en la parte superior, con algunas tonalidades violáceas en las alas, y blanco y negro en la parte inferior.
  • Copete fino y de plumas negras, que corona su cabeza.
  • Espolones debajo de sus alas, que utiliza para amedrentar a sus posibles enemigos.

Una imagen característica del tero es que suele descansar apoyándose en solo una de sus patas, mientras mantiene la otra pegada al cuerpo. También acostumbra a echarse doblando las patas hacia atrás.

Más datos sobre el teru teru

Esta pequeña zancuda se alimenta de insectos, lombrices y otros gusanos, y de pequeños vertebrados, aunque también suelen comer carne cruda.

Sus técnicas de caza son muy divertidas de observar. Una de ellas consiste en hacer una carrera de pocos pasos, detenerse y lanzar un picotazo hacia adelante. Otra es revolver la tierra con sus patas, como si estuviera zapateando, para poder detectar las posibles presas debajo de la tierra.

De hábitos sedentarios, es común verlo en pareja o en pequeños grupos. Y, como hace su nido en campo abierto, en el suelo, cuida mucho a sus huevos y pichones. Por eso siempre está alerta de cualquier movimiento extraño.

Si considera que hay alguna amenaza, emite su sonido característico e intenta “despistar” a los posibles depredadores gritando, volando o empollando lejos del lugar donde en realidad anida. Pero también puede realizar vuelos rasantes, llegando a rozar con sus espolones a los intrusos.

​Un ave que no pasa desapercibida

Así es el tero, una pequeña zancuda que llegó a convertirse en el símbolo de la selección de rugby de Uruguay, además de ser el ave nacional de ese país.

Pero también es el protagonista de mitos y leyendas, y hasta formó parte de los versos del Martín Fierro, la mítica obra de José Hernández: “De los males que sufrimos / hablan mucho los puebleros, / pero hacen como los teros / para esconder sus niditos: /en un lao pegan los gritos /y en otro tienen los güevos”.

El naturalista Charles Darwin, por su parte, también reparó en esta zancuda en sus viajes por tierras sudamericanas. Así fue que señaló a estas aves como de gran utilidad para los viajeros, ya que les anunciaba la cercanía de posibles ladrones en los caminos.

Y, si alguna vez escuchaste decir que alguien tiene “patas de tero”, no te quepa duda que se están refiriendo a una persona con piernas largas y muy delgadas.