¿Cómo se hacen las telarañas?

Yamila · 26 diciembre, 2017
Algunas especies de arácnidos crean telarañas pegajosas para que las víctimas no se puedan despegar fácilmente

Las arañas son famosas por varias cuestiones, entre ellas el hecho de tejer sus propias redes, las cuales les sirven de refugio y como herramienta de caza. ¿Te gustaría saber cómo se hacen las telarañas? Entonces sigue leyendo este artículo.

Cómo se hacen las telarañas: técnicas

Si bien las conocemos por sus bonitos dibujos, las telarañas cumplen una misión especial: atrapar a las presas, motivo por el cual son tan resistentes.

Su entramado es una trampa mortal, de la que la mayoría de los insectos no pueden salir. Apenas la araña siente una vibración de la tela sale de su escondite y ataca a su víctima.

Ahora bien, ¿cómo se hacen las telarañas? Lo que primero debemos saber es que construirlas conlleva un gran esfuerzo para las arañas.

Aunque sus cuerpos estén preparados para tal fin –poseen unas glándulas específicas en la parte posterior del abdomen– es cierto que cuando terminan su ‘obra de arte’ necesitan reponer energías durante varias horas.

El proceso de fabricación de la telaraña comienza con la síntesis de proteínas de una seda líquida, que se solidifica al tomar contacto con el aire. Según las necesidades y el ambiente donde vivan, las arañas pueden elegir el espesor o el tipo de seda con la cual construirán sus redes.

Todo depende de qué presa quieran atrapar, cómo es el clima en la región, cuál es el tamaño de la araña, etc. Algunas especies de arácnidos crean telarañas pegajosas para que las víctimas no se puedan despegar fácilmente; otras construyen sus redes lisas para que los insectos se queden atrapados por su propia anatomía.

Cómo se hacen las telarañas

Si se tejen entre dos árboles, uno de los sitios preferidos por las arañas, se dejan ‘llevar’ por el viento: a medida que el hilo de seda sale de sus cuerpos, estas se mueven según el aire que sopla, y se aprovechan de ello para armar el diseño.

Primero marcan un ‘puente’ que usan como punto de referencia y, a partir de ahí, continúan expandiendo su red con el objetivo de marcar su territorio y de aprovechar al máximo el lugar que tienen a disposición.

En definitiva, se parte de una base, y la araña añade cada vez más y más hilos a la telaraña; es por ello que es tan fuerte y resistente.

El patrón inicial es conocido como ‘radical’, y debe ser el mejor elaborado para apoyar toda la red. Las restantes líneas de los alrededores se conocen como ‘orbe’.

Mientras están trabajando, o al terminar su tarea, las arañas utilizan las telas para colgar boca abajo y descansar; incluso para transportarse de un lado a otro.

Por otra parte, es reseñable que, ya que muchos arácnidos tienen problemas de visión, tejen mediante el contacto de la seda con sus patas.

Telarañas: resistentes y elásticas

Sin lugar a duda, la creación de la telaraña es uno de los espectáculos más hermosos y llamativos de la naturaleza. El hilo fabricado por las arañas es más resistente que un cable de acero del mismo grosor, y es cinco veces más elástico. ¡Aún los humanos no hemos podido crear un material con tales características!

Cómo se hacen las telarañas

Existen diferentes tipos de telaraña: algunas son como una ‘maraña’, otras tienen forma de ‘embudo’ y están las del tipo ‘red’, que son las más famosas. En cualquier caso, se emplean para atrapar a las presas, que no tienen escapatoria alguna.

Los arácnidos no siguen una forma o diseño particular, sino que realizan sus redes en base a sus necesidades. Además, tienen la capacidad de reforzar o mejorar su tejido en el caso de que no puedan atrapar a los insectos con su diseño: quizás precisen de hacer las líneas más juntas o más resistentes por el peso de la presa.

Por lo tanto, la tarea de la araña no termina una vez que ha terminado su obra. Es más, probablemente tengan que fabricar una tela nueva después del banquete, si ha llovido mucho o por los fuertes vientos.

Por último, cabe destacar a la viuda negra, una de las arañas más temidas del mundo y una infalible cazadora debido a la tela que fabrica: como una cortina de hilos colgados en vertical y muy pegajosos. No hay muchos insectos que puedan escapar a ella y, apenas toman contacto con la tela, la araña salta encima de ellos para engullirlos.

Otro caso digno de mencionar es el de la araña gladiador, cuya tela es transportada entre sus patas hasta el momento en que localiza una presa. Es entonces cuando le lanza la red, al mejor estilo de los guerreros romanos.