¿Cómo se deben limpiar los oídos de un perro?

Yamila · 9 septiembre, 2017

Acumulan todo tipo de suciedad, pueden ser el ambiente ideal para los hongos y las bacterias que causan infecciones, y uno de los principales focos de mal olor en tu mascota. Por ello en el siguiente artículo te daremos algunos consejos para limpiar los oídos de un perro y evitar dolencias y enfermedades.

Tips para limpiar los oídos de un perro

Algunas personas no se animan a limpiar los oídos de un perro y van al veterinario o a un salón de belleza de mascotas para que hagan ese trabajo. Sin embargo, se puede hacer en casa sin problemas, ahorrando tiempo y dinero (siempre y cuando no estén infectadas o lastimadas).

Es muy importante que controles la higiene de las orejas del animal cada semana, sobre todo si por su raza las tiene hacia abajo o “pegadas” al cráneo (como ocurre por ejemplo con los Cocker Spaniel).

Estos son los pasos y consejos para limpiar los oídos de un perro:

1. Inspecciona el estado de las orejas

Es normal que produzca un poco de cerumen y que acumule suciedad en esta zona. Si ves material de color amarillento, gris o marrón claro, así como también sangre (seca o no), llévalo al veterinario. Si nunca ha recibido una limpieza del conducto auditivo, es una buena oportunidad para que lo realice el experto.

Pastor aleman
Fuente: Gabriel Garcia Marengo

2. Busca cuerpos extraños

Los parásitos como las garrapatas buscan las orejas del perro como hogar. Allí la mascota no “llega” con los dientes. Si tu canino sale a la calle, se revuelca en el césped o hace sus necesidades cerca de los árboles, también puedes encontrar hierbas, flores o incluso semillas en sus oídos. En cualquier caso, deberás eliminarlos de forma delicada.

3. Detecta infecciones bacterianas o por hongos

Cuando esto sucede, los oídos del animal tienen olor feo y se ven secreciones de color marrón o verde. Pueden requerir la administración de un medicamento tópico especial. La limpieza sola no cura y hasta podría empeorar el cuadro.

4. Usa productos especiales

En las tiendas de mascotas podrás encontrar un sinfín de artículos para limpiar los oídos de un perro. Otra opción es hacer una mezcla casera con productos que tienes en casa, como por ejemplo alcohol y vinagre de manzana (combínalos en partes iguales a temperatura ambiente). No emplees ningún limpiador casero en caso de que tenga infección o irritación, porque puede empeorar el cuadro.

5. Utiliza algodón y agua

Muchas veces con un poco de agua tibia y una bola de algodón es suficiente para limpiar los oídos de un perro. Frota despacio sin ejercer demasiada presión, pero con la fuerza suficiente como para desprender la suciedad de la zona.

6. No te olvides de las orejas

Una vez que hayas terminado con el canal auditivo, pasa a la parte exterior de la oreja. Utiliza otra bola de algodón y agua limpia. Sé cuidadoso para evitar rasgar la piel y no uses alcohol ni vinagre si tiene heridas, porque le arderá y será muy difícil que permita limpiezas posteriores.

6. Irriga los oídos si es necesario

Consulta con el veterinario, ya que en algunos casos los perros pueden generar más cerumen de lo habitual y es preciso realizar una irrigación con un líquido especial o agua tibia. Una vez que se empapa el canal auditivo, frota delicadamente la base del oído durante 1 minuto. Con una gasa o algodón limpia la suciedad que aparezca.

7. Deja que el perro se sacuda

Al terminar con la limpieza, tu mascota querrá sacudir la cabeza para eliminar todo aquel líquido o suciedad que haya quedado en los oídos. Permite que lo haga, porque finalizará él mismo con la tarea de limpieza que tú has comenzado. Sólo aléjate un poco para que no te ensucie. Y no te olvides limpiar bien el ambiente después. Te recomendamos que para esta tarea elijas la cocina, el baño o el jardín (terraza o balcón).

8. Mantén la rutina

Es muy importante que agendes una limpieza al menos cada mes. Para no olvidarte, puedes marcarlo en el calendario o dejarte una alarma en el móvil. Y, en caso de que sea necesario, adelanta la fecha si el animal ha ido al parque más de lo habitual, ha tenido contacto con el agua, se ha metido en un charco tras la lluvia, etc.