Saludo en los perros: todo lo que debes saber

Yamila · 5 septiembre, 2018
Nuestra actitud en el manejo de la correa puede ser determinante a la hora de que el saludo en los perros se haga de manera correcta, lo cual evitará posible situaciones indeseadas con respecto a otros canes y dueños

Vas al parque con tu mascota y de repente ves que se acerca otro can… ¿Cómo identificar sus intenciones? Y lo que es más importante… ¿Cómo permites el saludo en los perros? En este artículo te contaremos más.

Tipos de saludo en los perros

Algunos canes son tranquilos y van analizando la situación a medida que se acercan a otro igual que ellos. Primero los huelen en el hocico, luego en el trasero y cuando determinan que su nuevo amigo es confiable se prestan a los juegos.

Otros, en cambio, lo ‘piensan’ menos y se abalanzan sobre el perro que tienen al lado, le saltan, le muerden cariñosamente o le prestan sus juguetes. Incluso están los que instan a su amigo a salir corriendo por el parque y jugar hasta cansarse.

El saludo en los perros puede depender de la personalidad y la edad de cada animal, así como también del entrenamiento o la educación que tengan. Como para lo primero no tenemos voz ni voto, sí podemos hacer algo en relación a las enseñanzas que reciban.

Socialización en perros

¿Cómo debe ser el saludo en los perros?

Si sacas a pasear a tu mascota todos los días a un parque o área al aire libre es probable que tenga contacto con otros perros. Por eso, es muy importante que le enseñes cómo saludar a sus nuevos amigos o incluso a ‘viejas’ amistades. Para evitar problemas con otras mascotas –y por supuesto con sus dueños– deberás cambiar algunos hábitos y aprender otros nuevos.

No importa si tu perro está acostumbrado a ‘andar solo’ por la calle; no sabes con qué se puede encontrar en el parque. Quizás haya un can nuevo en el barrio que aún no conoce y en su afán de olfatearle se desencadena una pelea.

En este caso, llevarle con correa puede ser un arma de doble filo. Claro, porque uno de los típicos errores de los dueños es tirar de ella cuando el animal está acercándose a otro. Este momento es bastante delicado y, si tu mascota siente que hay tensión en el collar, pensará que sucede algo malo y que quien está en frente es una amenaza… ¡e intentará atacarle!

Por lo tanto, llévalo con la correa corta, pero sin tirar de ella mientras se está conociendo con el otro animal. Si tienes confianza con el dueño del otro perro, puedes pedirle que haga lo mismo. De esta manera, ninguno de los dos canes saldrá lastimado y la experiencia será placentera y agradable para todos.

En el caso de que tu perro haya protagonizado alguna pelea callejera, o si sabes que por su personalidad no es muy amigable con animales que no conoce, te recomendamos que hagas la prueba de permitirle el contacto con la correa ligera. Si eso no funciona, puedes colocarle un bozal hasta que recupere o aprenda a tener buenas habilidades sociales.

Cómo tratar un perro celoso

Por otra parte, no podemos endilgar toda la responsabilidad en nuestra mascota. Un buen saludo en los perros también está basado en cómo sus dueños los tratan y qué emociones transmiten. Así es, ya que si tu canino siente que tienes miedo o estás tenso ante la situación, actuará en consecuencia. Lo mismo que sucede cuando le llevas con la correa demasiado corta: intuirá que hay peligro y le hará frente. No olvides que ellos hacen lo que sea para protegernos.

Deja de lado los pensamientos extremistas o negativos en ese momento, no pienses que a tu perro lo van a atacar porque es pequeño o porque el otro es de una raza ‘peligrosa’ (como un pitbull o un rottweiler). Conserva la calma en todo momento, pero mantén la atención por si surge algún inconveniente.

Otra cuestión muy importante en cuanto al saludo en los perros se refiere es analizar e identificar el lenguaje corporal de los implicados. Debes saber cuándo tu mascota está contenta, cuando está a punto de atacar o en qué situación no desea ser molestado o invadido por otro animal.

Si entiendes lo suficiente a tu mejor amigo, podrás anticiparte a cualquier conflicto que pueda suceder. Por ejemplo, si levanta la cola, si sube las orejas, si lleva la cabeza hacia atrás o si muestra levemente los dientes… mejor será que lo alejes del desencadenante y pruebes a socializarlo en otro momento.

Barrera, G., Elgier, Á., Jakovcevic, A., Mustaca, A., & Bentosela, M. (2009). Problemas de comportamiento en los perros domésticos ( canis familiaris ) : Psychology of learning contributions. Revista de Psicología. https://doi.org/10.1080/10304312.2014.966404