¿Por qué los perros se huelen?

Francisco María García · 24 enero, 2017

Como sabemos, el olfato es el sentido más desarrollado en los canes. Cuando vemos que los perros se huelen, lo que hacen es recibir un montón de información sobre el otro animal. Saben desde lo que come hasta su género o su estado emocional.

Los perros se huelen para recibir mensajes químicos

Sería una especie de fuente de información a través de la química. Este sería uno de los muchos ejemplos de comunicación química en el reino animal.

Cuando los perros se huelen, activan un sistema olfativo auxiliar llamado órgano de Jacobson o vomeronasal. Este órgano tiene mucha capacidad de comunicación química. Sus propios nervios se comunican directamente con el cerebro.

De dónde sale la información

perros enamorados

Los perros se huelen y reciben mucha información. ¿Dónde se contiene? A cada lado del ano de nuestras mascotas hay dos bolsas llamadas sacos anales que excretan los químicos que los peludos utilizan para obtener información.

La principal responsable del traspaso de todos estos datos cuando dos perros se huelen, es la glándula sudorípara apocrina. También la  glándula sebácea desempeña un papel importante en este proceso.

También sucede que cuando el perro va creciendo, las glándulas anales pueden producir problemas. Muchas veces la materia fecal entra en esas glándulas y pueden resultar molestas y hasta dolorosas para el peludo. Si observamos que el animal arrastra el culo por el suelo o se intenta mirar mucho el ano, es el momento de acudir al veterinario para que le limpie estas glándulas.

Hay que saber que nuestros perros olfatean las secreciones en el saco anal de otros de su especie, y obtienen por ello datos muy certeros. Pero también tendremos en cuenta que la genética, la dieta y el sistema inmunológico producen cambios químicos que hacen que el olor se modifique.

El momento del paseo y la convivencia social

Cuando sacamos a pasear a nuestro perro y se encuentra con otro comienza el ritual: un acercamiento temeroso, movimiento de cola o actitud de alerta y, enseguida, la respectiva olida de trasero de parte y parte. Para los que nunca han tenido un peludo, esta conducta roza en la depravación y la rareza.

Este comportamiento que sucede cuando los perros se huelen, es natural y cotidiano. No debemos reprimir a nuestra mascota por ello, sino que trataremos de entender por qué ocurre.

Aunque nos moleste un poco, es bueno que permitamos que nuestra mascota olisquee durante algunos segundos a otros canes para que pueda desarrollar su comunicación química a gusto.

El olfato y la memoria

Desde que nacen ciegos y sordos, los cachorros ya usan su olfato, entre otras cosas para encontrar los pezones de la madre oliéndolos para poder alimentarse.

Cuando ya crecen y se hacen adultos, los perros tienen entre 150 y 300 millones de células receptivas de olores. Si lo comparamos con los 5 millones de estas células que tenemos los humanos, veremos la diferencia en el aspecto olfativo.

Por todo esto, los canes se utilizan como perros de búsqueda de personas, de detección de explosivos, de rastreo de drogas, o incluso, para la detección de enfermedades en humanos.

También el sentido del olfato tiene una función muy importante para la reproducción de los perros. De esta forma, cuando las hembras están en celo, sus glándulas desprenden unas feromonas determinadas para que los machos sepan que están receptivas.

La memoria olfativa

Además de tener el sentido del olfato tan desarrollado, los perros también tienen una memoria olfativa muy eficaz. Ellos son capaces de recordar el olor de otros peludos, incluso aunque haga años que no se han visto.

Para darnos una idea de la distancia olfativa, en el caso de los perros puede llegar a los 150 cm2, mientras que el área de los humanos es de 5 cm2. Como vemos, nuestras mascotas siempre utilizarán los olores para reconocer y acordarse de nosotros y de otros animales.

La sociabilidad de cada perro

dos perros amigos

Para facilitar este intercambio de información, va a depender de lo sociable de un perro para que permita más o menos dejarse oler por otro. Los canes más sociables levantan la cola para facilitar esa presentación, mientras que los perros menos sociables mantendrán su cola baja para dejar las presentaciones para otro momento.

Algunos perros que nacen sin cola o a los que mutilan la cola, no pueden comunicarse ni ser presentados. En algunos de estos casos surgen disputas y desencuentros entre ellos.