¿Qué es la bolsa primordial en gatos?

La bolsa primordial de los gatos es más simple de lo que crees. Sin embargo, debes conocer ciertos detalles sobre ella para cuidar adecuadamente a tu felino.
¿Qué es la bolsa primordial en gatos?
Sara González Juárez

Escrito y verificado por la psicóloga Sara González Juárez.

Última actualización: 30 julio, 2022

Si a tu felino le cuelga un pellejo de piel que se bambolea cuando anda, es posible que estés observando la llamada bolsa primordial en gatos. Alrededor de ella orbitan algunas creencias y falsos mitos que es necesario desmentir, con el fin de no incurrir en errores accidentales durante el cuidado de la mascota.

Esta bolsa se ha asociado con obesidad, castración e incluso con teorías que relacionan sus genes y su comportamiento. Si tu gato tiene saco primordial, aquí tienes toda la información que necesitas saber.

¿Qué es la bolsa o saco primordial de los gatos?

La bolsa primordial es un exceso de piel y grasa que cuelga entre las patas traseras del gato. Suele aparecer en la edad adulta, aunque no en todos los individuos, ya que se trata de un carácter codificado a nivel genético y se considera vestigial. Esto significa que, en la actualidad, no se le ha atribuido ningún uso fisiológico claro.

La flacidez de este saco puede llevar a pensar que el gato ha sido obeso y, al bajar de peso, ha quedado esa piel residual colgando. No obstante, es una parte normal de la anatomía del félido y no implica ninguna falta de salud.

De hecho, grandes felinos como tigres de bengala o leones también poseen bolsa primordial.

¿Para qué sirve esta bolsa?

Como todo en la naturaleza, aunque en el presente no se le de un uso, probablemente la bolsa primordial en su momento tuvo sentido. Los gatos llevan miles de años conviviendo con el humano, por lo que esta estructura se ha quedado relegada a un vestigio de su época salvaje. En cualquier caso, aún se le atribuyen algunas funciones para la supervivencia del felino, como las siguientes:

  • Libertad de movimiento: el exceso de piel favorece que el gato pueda realizar movimientos con mayor amplitud, sobre todo a la hora de colarse por sitios estrechos o al estirarse para subir a lugares altos o correr.
  • Almacén de energía: al ser un depósito de grasa, se piensa que este saco cumplía la función de repositorio de energía para las épocas de escasez de comida. Por otro lado, al comer grandes cantidades de presas de una sentada—como buen cazador—, se piensa que esta estructura le proporcionaba al gato comodidad para moverse mientras tenía el estómago lleno.
  • Protección: las peleas entre gatos suelen implicar uñas y dientes, además de tratar de voltear al rival. Si un gato recibe un ataque en el vientre, la bolsa primordial supone una barrera sobre órganos vitales.
Un gato tumbado con el pelo largo.

Predisposiciones genéticas

La bolsa primordial es un recuerdo genético de la época salvaje de la especie. Hoy en día, salvo por la movilidad y la protección ante ataques, no cumple ninguna función vital en la supervivencia del gato, ya que los felinos domésticos rara vez pasan hambre o cazan para sobrevivir. Una prueba de ello es que no todos tienen bolsa primordial.

Algunas razas de gato tienen más predisposición a manifestarla: aquellas que genéticamente están más cerca de sus antepasados salvajes. Las más conocidas son las siguientes:

  • Bengala: se trata de una raza que surgió del cruce de un gato doméstico y una gata salvaje bengalí, por lo que prevalecen caracteres secundarios antiguos.
  • Mau egipcio: es un descendiente directo de los primeros gatos domesticados de Egipto, donde el clima desértico hizo evolucionar a las especies para adaptarse a la escasez de agua y comida —al igual que los camellos y dromedarios tienen una joroba—.
  • Pixie bob: esta raza se originó en Estados Unidos, donde los gatos domésticos pudieron cruzarse con gatos salvajes que rondaban las granjas.
  • Bobtail japonés: originariamente, estos gatos fueron liberados en el Japón del milenio pasado para controlar las poblaciones de roedores en las explotaciones de la seda. Posteriormente, fueron adoptados como mascota.

Existe la creencia de que la presencia de la bolsa primordial en gatos conlleva una genética más cercana a sus antepasados salvajes, lo que se reflejaría también en sus rasgos de personalidad, haciéndoles más territoriales y competitivos. Sin embargo, esto no está comprobado científicamente.

Mitos sobre la bolsa primordial en gatos

Existen una serie de explicaciones y temores sobre este saco que pueden llevar a un tutor a tomar decisiones que afecten negativamente al bienestar del felino. Aquí puedes conocerlas una a una.

¿La bolsa primordial en gatos tiene que ver con la obesidad?

La respuesta es no. Es cierto que, ante ojos inexpertos, un saco primordial puede confundirse con una barriga de obesidad. Para distinguirlos, aquí tienes un truco: el sobrepeso se evalúa a través del contorno del gato, es decir, si al mirarlo desde arriba se nota el exceso de grasa. Los felinos engordan a lo ancho, por así decirlo.

¿Puede eliminarse?

Puesto que esta piel colgante no supone ningún riesgo para la salud de tu felino, recurrir a la cirugía no es una opción para los veterinarios. Aunque estéticamente le quite un poco el aspecto estilizado, piensa que puede proteger a tu felino de algún ataque y que el ejercicio o la dieta no harán que disminuya de tamaño.

¿Aparece a raíz de la esterilización?

Esto no es cierto. Cuando estos 2 eventos aparecen contiguos en el tiempo, normalmente se debe a que se ha esterilizado al gato en edad temprana y la bolsa primordial aparece al llegar a la adultez. Aunque coincidan en algunos casos, no tienen nada que ver.

Un gato tumbado.

La bolsa primordial en gatos es uno de esos pequeños detalles que pueden llevar a malas decisiones ante una falta de información que, en realidad, es muy simple de explicar. Por suerte, el avance de la divulgación sobre cuidados —propulsado por el creciente interés de la población en asegurar el bienestar de sus compañeros animales— cada vez va desmontando más mitos.

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