Qué debes saber sobre las peleas de gatos

Alba Muñiz · 2 julio, 2018
El hecho de que son animales muy territoriales y celosos es lo que suele provocar reyertas entre los felinos, ya sean domésticos o callejeros; también es un motivo de disputa el competir por una hembra

Si tienes más de un minino en tu casa habrás advertido que no siempre reina la paz entre tus queridas mascotas. Y es que no es para nada extraño que tanto los animales con hogar como los callejeros protagonicen alguna refriega entre ellos. Por eso, te contamos lo que necesitas saber sobre las peleas de gatos.

Por qué se pelean los mininos

Es sabido que los felis catus son unos animales muy territoriales. También suelen ser celosos, y por ahí pasan los principales motivos de las riñas que se generan. Pero también intentarán defenderse si alguna situación los asusta. Y, por supuesto, si los mininos no están castrados es obvio que los machos se disputarán una hembra en celo.

Pero las causas específicas que desencadenan las peleas de gatos a veces son difíciles de entender para los humanos. De pronto, se arma una trifulca de la nada que, por lo general, se termina pronto y todo continúa con total tranquilidad entre los mininos.

Aunque, en ocasiones, las cosas se tornan más complicadas y los animales –y tú si quieres interceder– pueden salir lastimados o mantener su encono durante días.

Conoce los motivos y las mejores formas de proceder ante las peleas de gatos.

Una nueva mascota, motivo de disputa

Si ya tienes un minino y traes uno nuevo a la casa, quizá te enfrentes por primera vez a una riña gatuna. Y es que, con mayor o menor intensidad, es probable que el nuevo habitante sea rechazado. Todo dependerá del carácter de cada animal.

Peleas entre felinos

En estos casos, es importante que manejes las cosas con recaudo, para evitar que el antiguo residente se sienta invadido por el flamante habitante del hogar. A su vez, deberás procurarle su propio espacio a tu nueva mascota, para que se adapte sin sufrir demasiado estrés.

Lo ideal, entonces, es evitar que los mininos tengan que compartir, al menos en un primer momento, comederos y bebederos. La misma apreciación cabe para la bandeja sanitaria, la cama o los juguetes.

Otras causas para las peleas de gatos

Las riñas entre tus mascotas serán inevitables (y violentas), por ejemplo, si tienes un par de machos y una hembra, y ninguno de los animales está esterilizado. La armonía solo volverá a la casa si operas a tus gatos. Así también evitarás camadas indeseadas.

Por otra parte, si un minino se siente acorralado o amenazado puede tornarse muy agresivo e incluso atacar, tanto a otros gatos como a ti mismo si intentas tocarlo. En estas circunstancias lo mejor es esperar a que el animal se tranquilice e intentar dilucidar qué es lo que lo está alterando.

Entres las causas que pueden generar esta reacción podemos mencionar la presencia de alguna persona o animal extraño. También pueden asustarlo movimientos o cambios bruscos en su entorno, e incluso ruidos fuertes u olores desconocidos para el minino.

Agresividad entre gatos

Para evitar peleas entre tus animales es importante, además, que los trates a todos por igual. Si los gatos sienten celos lo más probable es que terminen enfrentándose.

Consejos para evitar que los mininos se peleen

Ahora bien, si de todas formas tus mascotas se trenzan en una pelea, no se te ocurra interceder de manera directa para separarlos. Por más que te quieran, y mucho, en esos momentos no medirán consecuencias y es muy posible que sufras algún arañazo o mordisco que, por supuesto, no iba destinado a ti.

Lo más indicado es intentar disuadirlos con alguna acción que distraiga la atención de los mininos. Un grito o algún otro sonido, o golpear algún objeto, pueden ser acciones efectivas. Pasada la pelea, no castigues a tus mascotas. No soluciona las cosas e, incluso, puede empeorarlas.

Es normal que los gatos se gruñan o se bufen cada tanto y que incluso tengan una riña pasajera. Lo importante es que prestes atención para que no lleguen a peleas graves de las que puedan salir lastimados. Y que, si se producen de todas formas, manejes la situación y luego mantengas separados a los mininos hasta que retorne la calma.

Ten presente que si las agresiones entre los gatos persisten o se tornan muy violentas, puedes consultar al veterinario o a algún especialista en conducta animal.