Cómo proteger las almohadillas del perro

Mariela Ibarra Piedrahita 14 noviembre, 2015

Algo que muchas veces se obvia en el cuidado de nuestras mascotas, son las almohadillas. En especial durante los paseos, la función de las almohadillas es muy importante, pues protegen sus delicadas patitas. Por lo tanto, en este artículo os enseñaremos útiles consejos para proteger las almohadillas del perro.

Las almohadillas son esa parte blanda que equivale a la planta de nuestras manos y pies, y son esenciales porque ayudan al perro a mantener el equilibro y actúan como amortiguadores para soportar el peso de su cuerpo y el impacto durante el trote o las caminatas.

A pesar de ser un área importante a cuidar, son pocos los que se encargan de prestarle atención a esta zona. Por lo tanto, terminan agrietándose, llenándose de callosidades o con sangrados permanentes.

¿Para qué sirven las almohadillas del perro?

Como decíamos anteriormente, las almohadillas ayudan al perro a amortiguar y soportar el peso. Esto es muy importante, pues así se evita en gran parte el impacto de los golpes al correr y caminar, previniendo posibles fracturas, daño muscular, articular, etc.

Sin embargo, esta zona es muy sensible y se daña con cierta facilidad si no se tienen en mente precauciones orientadas a protegerlas. Debemos tener en cuenta aspectos como el lugar de vivienda del can, el tipo de suelo que tiene, entre otros.

pasear a tu perro

¿Qué hacer para proteger las almohadillas del perro?

Lo mejor que puedes hacer para proteger las almohadillas de tu perro es fortalecerlas y endurecerlas para que pueda soportar las condiciones tanto del asfalto como en las áreas verdes. Tener una piel resistente, preparada para entrar en contacto con el suelo es el paso inicial para que las almohadillas no sufran heridas o se formen llagas.

Ten en mente que los perros que viven en ciudades están mucho más expuestos a condiciones que pueden resultar agresivas para sus patitas, en especial porque el asfalto, durante los paseos, es uno de los elementos que más fácilmente daña las patas del can.

Para evitar esto, es mejor combinar las zonas de asfalto con las de césped, de esta manera el perro irá acostumbrándose y le dará tiempo a las almohadillas de endurecerse sin llegar a dañarse.

El calor también es un elemento a tener en cuenta, pues las almohadillas se queman al contacto con ciertos materiales que han estado expuestos al sol durante un tiempo prolongado, generando llagas y dolor, por lo que es prudente en verano cubrir los pies de tu can con botitas o zapatos especiales.

Si no cuentas con esto, es mejor pasear al perro en momentos del día en que no haya mucho sol, ya sea temprano en la mañana o en la noche, después de que el suelo se haya enfriado.

Cuando pasees por la ciudad debes inspeccionar el terreno antes de que tu perro pise, así podrás asegurarte que la zona esté limpia de objetos cortantes como clavos, metal oxidado o vidrio.

Igualmente, cuando llegues a casa revisa las patas de tu perro y presta especial atención a detalles como callosidades o sangrado, así sea poco.

Preparación para las caminatas

El asfalto no es el único tipo de superficie con la que tiene contacto el perro. En los paseos se ve expuesto a terrenos arenosos, rocosos o irregulares, por lo tanto, en una sola salida el perro puede tener contacto con diferentes clases de superficies.

Así, resulta insensato someter a un perro poco habituado a caminatas extensas, este termina siendo la causa número uno de lesiones en las almohadillas del can. Para comenzar a entrenar a tu perro lo mejor es que empieces por zonas húmedas y blandas, por ejemplo, los terrenos cubiertos de hierba.

Para que estas puedan endurecerse sin formar callosidades debe someterse al perro a una exposición continua, pero dosificada, pues esto le permitirá acostumbrarse paulatinamente y podrá irse adaptando a las diferentes clases de suelo.

playa para perros

Tipos de superficies abrasivas con las almohadillas

  • Asfalto
  • Arena cuando está muy caliente
  • Hielo
  • Rocas irregulares o filosas

Cremas o botas

La moda canina ha resuelto este problema a través de la implementación de botitas para perros, y suelen ser útiles al separar las almohadillas del perro del suelo. Sin embargo, estas pueden causar incomodidad al perro si no está habituado.

Lo ideal es comprar cremas o bálsamos especiales para esta zona, pues son una buena forma de mantener hidratadas las almohadillas (que es la principal causa por la que se agrietan y será menos propensa a cortarse.) Lo mismo ocurre con la limpieza, pues al retirar residuos de las patas del can se previene que se incrusten y generen lesiones posteriormente.

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