¿Por qué se le conoce como orca asesina?

Miguel Rodríguez · 13 mayo, 2018
Sus letales técnicas de caza les ha valido para recibir tal apodo y, además, son capaces de asociarse para batir a presas se un tamaño mucho mayor; se valen de sus afilados dientes y de su insistencia en la mordida

Inteligentes, letales, rápidas y sociables. La orca asesina parece una máquina ingeniada por la naturaleza para cumplir un propósito: matar. Su índice de letalidad es superado solo por un animal: los seres humanos.

La orca asesina es uno de los mamíferos más reconocidos en el planeta Tierra, pero debemos preguntarnos: ¿por qué se les conoce como ballenas y orcas asesinas? Pues si en el párrafo anterior tu respuesta no está satisfecha, en esta ocasión te contamos acerca de uno de los grandes depredadores del mar.

La feroz orca asesina

La orca asesina forma parte de la familia Delphinidae junto a los distintos tipos de delfines que habitan los mares, de modo que llamarlas ballenas es erróneo. De hecho, las ballenas forman parte de una familia completamente distintas denominada Balaenidae.

Las orcas comparten muchas características en común con los delfines: poseen la habilidad de ecolocalización como las belugas, una fila de dientes afilados, un espiráculo u orificio nasal sobre sus cuerpos y una gran inteligencia que les permite coordinar acciones con otros individuos.

A simple vista, parece que las orcas no se diferencian mucho de los otros miembros de su familia sin contar su morfología física: de cuerpo alargado, con manchas blancas laterales similares a unos ojos y una gran movilidad para su tamaño.

Así que: ¿por qué orca asesina? Pues esto se debe a las grandes historias de los marineros de antaño y a las técnicas de caza que emplean cuando persiguen a sus presas. Lo más curioso de las orcas asesinas es que cada clan posee técnicas muy diferenciadas a las de otro clan en cualquier parte del mundo.

Orca

Además. se les conoce erróneamente como ballenas debido a una mala traducción del inglés killer whale; la palabra whale significa ballena y de ahí la asociación con estos animales. De hecho, la traducción correcta del término anglosajón debería ser asesino de ballenas por su gran eficacia para derribar presas de gran tamaño.

Tácticas asesinas

Hemos mencionado que las orcas poseen técnicas distintas para cazar, según sea la región del planeta en donde habitan. Las orcas se adaptan al entorno para cazar el alimento principal que se encuentre en la zona.

Es decir, la dieta de las ballenas asesinas no se restringe a una especie en particular, sino que busca alimentarse del animal con mayor abundancia en el entorno.

Por ejemplo, en los fiordos escandinavos, las orcas consumen arenques rodeando al banco de peces y girando a su alrededor, para formar una esfera en la que los arenques acaban entorpecidos.

Entre las presas favoritas de las orcas asesinas se encuentran: los leones marinos, pingüinos, focas, peces de distintas familias, otros delfines en algunos casos y, por supuesto, ballenas.

Todo esto lo hacen en colaboración con los miembros de su clan, en especial si se trata de una ballena. Las ballenas asesinas rodean al gran animal para dejarle sin escapatoria y proceden a morder al animal hasta que se desangre o no pueda defenderse más por sus heridas.

Pero esto no se queda aquí. Hay evidencia de que los humanos hembos colaborado con las orcas asesinas a lo largo de nuestra historia, actividad que aún hoy en día se sigue dando. Uno de los casos más famosos fue la de Old Tom en Australia junto a balleneros de la zona.

Orca

Old Tom era una orca de siete metros que podía reconocer los barcos de los Davidson, una familia de balleneros que cazaba en las aguas del país. Tom colaboraba en las cacerías con los humanos, quienes para agradecer la ayuda le daban la lengua y labios del animal, un pacto llamado ‘ley de la lengua’.

Muy sociables

Hemos mencionado que son animales muy sociables y capaces de trabajar en equipo para un bien común, pero nunca hemos especificado qué tan sociables pueden llegar a ser las orcas asesinas.

Estos animales tienen una estructura social similar a la de los seres humanos. En este sentido, nos referimos a que los animales poseen un canto o ‘dialecto’ según sea la zona estudiada. Es decir, su lenguaje no es único y presenta variaciones al igual que las lenguas humanas.

Tienen una gran memoria, como pudimos ver con Old Tom, y los animales en cautiverio incluso pueden reconocer las caras humanas a través de las vitrinas. Además, los animales se reconocen por las manchas de su cuerpo, las cuales son únicas para cada individuo de su manada e incluso en el mundo.