¿Los perros lloran como los humanos?

28 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
Todos sabemos que los perros pueden vocalizar sus estados de ánimo, pero ¿los perros lloran de la misma manera que los humanos? Después de todo, los perros son criaturas increíblemente empáticas

Es común que nos preguntemos sobre los sentimientos de nuestras mascotas: ¿acaso los perros lloran por tristeza? No hay duda de que los perros tienen la capacidad de sentir diversas emociones. Hasta ahora, la ciencia ha demostrado la capacidad de los perros para sentir alegría, miedo, ira y asco.

Actualmente, los expertos no han demostrado en los perros la capacidad de manifestar emociones más complejas como la vergüenza, el orgullo y la culpa.

La producción de lágrimas en los perros

Al margen de la ciencia, quienes tenemos mascotas sabemos sin ninguna duda que los perros y los gatos tienen sentimientos reales, tan poderosos como los nuestros.

Ya dicho esto, cabe señalar que los perros poseen anatómicamente todo el tejido necesario para producir lágrimas. De modo similar a todos los mamíferos, los ojos de los perros necesitan que las lágrimas bañen la superficie para ayudar a que sus ojos funcionen correctamente.

En los perros los conductos lagrimales drenan el líquido hacia el área de la garganta y la nariz en lugar de derramarse.

De este modo, el derramamiento de lágrimas no ocurre en respuesta a las emociones fuertes. En cambio, los perros derraman lágrimas como una reacción natural a los irritantes en sus ojos. Entonces, si un perro parece que está llorando, puede haber algo mal que necesite que un veterinario lo revise.

Los perros no lloran en el sentido de que derraman lágrimas por las emociones, pero sus ojos tienen la capacidad de producir lágrimas cuando están irritados.

Cachorros tristes

¿Qué significan los ojos llorosos en el perro?

Si vemos que los ojos de los perros lloran, debemos tener en cuenta que puede suceder como resultado de varias afecciones médicas. El término médico para el excesivo brote de lágrimas, es ‘epífora’; sucede, por ejemplo, si los conductos lagrimales de un perro se obstruyen y, por lo tanto, se derraman las lágrimas.

El exceso de lágrimas también puede ser el resultado de un traumatismo ocular por el roce de las pestañas en el ojo del perro o tal vez por un rasguño en la córnea.

¿Cómo expresan los perros las emociones?

Los perros usan otros medios para expresar sus emociones, como una cola feliz que se menea o mostrar unas orejas tristes y recortadas. Algunos perros también tienen la extraña habilidad de mostrar caras tristes.

Como muchos sabemos, los cachorros lloran, pero bajo la forma de vocalizaciones distintas –con gimoteos más como llamadas de socorro– cuando son muy pequeños y necesitan el cuidado de su madre. Este ‘llanto’ también ha sido demostrado en crías de ratas.

A medida que los cachorros crecen, aún pueden ‘llorar’ en la infancia bajo la forma de lloriqueos. Aparentemente, estas vocalizaciones han demostrado ser adaptativas y útiles hasta el punto de ser conservadas hasta la vida adulta.

En los perros adultos estos gemidos a menudo se dirigen hacia nosotros. No es de extrañar que muchos profesionales del comportamiento canino sientan que el lloriqueo de los perros que sufren ansiedad por separación imitan el llanto de los cachorros que se sienten separados de la madre.

El repertorio vocal canino para las quejas

En los perros, los quejidos y los aullidos también pueden haber tenido una ventaja evolutiva. Por ejemplo, para evitar el alejamiento de los padres; o en los casos de juegos entre miembros de una camada, si alguno de ellos juega demasiado rudo, su compañero de juego puede ‘llorar’ gritando y retirarse abruptamente del juego, mientras que el compañero, en respuesta, aprende a recurrir a tácticas menos duras a la hora de jugar.

Los perros lloran como los humanos

El lado ético de considerar las emociones de los animales

Si bien el sentido común debería hacernos reconocer que los animales pueden pensar, sentir y sufrir, hasta hoy los científicos siempre han negado que podamos saber qué están experimentando los animales.

Esto ha llevado a una actitud arrogante hacia el uso animal, el dolor animal y las preguntas morales que plantean. Como resultado, no solo los animales utilizados en la investigación científica han sufrido, sino también la misma ciencia, porque al no prestar suficiente atención a los sentimientos de los animales se puede distorsionar los resultados de los experimentos en los que se utilizan.

Afortunadamente, el aumento de la preocupación social por los animales, incluido el sector científico, al menos en algunas partes del mundo, está obligando a la ciencia a volver hacia la visión del sentido común. Más allá de la ciencia, reconocer el sufrimiento animal ha resultado clave para entender la dimensión del problema del abandono y el maltrato animal.

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