Paperas en perros: síntomas, causas y tratamiento

Las paperas caninas son un padecimiento que genera confusión. Esto se debe a que la inflamación del cuello podría ser ocasionada por ganglios linfáticos hinchados, abscesos, hemorragias, neoplasias y otras patologías.
Paperas en perros: síntomas, causas y tratamiento
Cesar Paul Gonzalez Gonzalez

Escrito y verificado por el biólogo Cesar Paul Gonzalez Gonzalez.

Última actualización: 30 julio, 2022

Seguro que conoces a las paperas, esa enfermedad que provoca la inflamación de las glándulas en el cuello. En específico, el término paperas hace referencia a la inflamación de la glándula parótida en humanos. Sin embargo, la inflamación de las paperas en perros no es igual: el término correcto para este padecimiento es ‘mucocele cervical’ o ‘sialoadenitis’.

Este padecimiento es poco frecuente, pero resulta muy relevante para la salud del animal. La inflamación puede estar ocasionada por una obstrucción de los conductos salivales, un traumatismo, una infección (vírica o bacteriana) o por otras enfermedades preexistentes. Si quieres saber más sobre estas entidades clínicas, sigue leyendo.

Paperas en perros: ¿qué son?

En los perros, existen 4 pares de glándulas salivales encargadas de la producción de saliva. Este fluido es esencial, pues tiene la función de iniciar el proceso de digestión. En otras palabras, la labor de la saliva es comenzar a procesar los alimentos para aprovechar los nutrientes y proteger a la boca del can de microorganismos nocivos, según estudios.

Debido a su importancia, estas estructuras se encuentran produciendo saliva constantemente. Por lo tanto, si llegan a ser dañadas, estas glándulas pueden ocasionar 2 escenarios patológicos diferentes:

  1. Que la saliva se filtre a otros tejidos y provoque una hinchazón. Esta condición se conoce como ‘mucocele’.
  2. Que se inflame directamente la glándula salival, ocasionando un cuadro conocido como ‘sialoadenitis’.

En general, se le denomina paperas a la aparición de una masa o bola en el cuello del perro. Sin embargo, dependiendo el origen de esta masa, se categorizará a la lesión a nivel clínico como mucocele o sialoadenitis.

Solo un profesional veterinario será el encargado de revisar qué es lo que ha pasado, para determinar cual de los 2 escenarios ocurre.

Fiebre en perros bajo mantas.

Mucocele: ¿por qué ocurre?

Como se mencionaba, el mucocele se caracteriza por la filtración de la saliva a las zonas cercanas, ocasionando una inflamación de la zona. Podemos verlo de la siguiente forma: las glándulas salivales son una llave de agua y, cuando tienen filtraciones, inflan la piel. Algo similar a lo que ocurre cuando llenas un globo con agua.

Esta filtración es provocada por una lesión en la glándula salival o en los conductos que llevan la saliva. Las razones por las que esto ocurre pueden ser diversas, pero las principales son las siguientes:

  • Traumas o algún golpe.
  • Presencia de un sialolito o cuerpo extraño que esté tapando los conductos.
  • Neoplasias o tumores.

Los síntomas dependerán de qué glándula se inflame. Sin embargo, pueden aparecer los siguientes signos clínicos en la mayoría de los casos:

  • Dolor de la zona al tacto.
  • Exoftalmia, una patología ocular que se manifiesta con la propulsión del ojo.
  • Dificultad para respirar.
  • Estrabismo divergente.
  • Inflamación de la zona del ojo.

Como se puede ver, estos son síntomas generales, consecuencia de la inflamación o acumulación de la saliva en el can. Sin embargo, el signo más evidente siempre será el detectar una masa o bola en el cuello o cerca del hocico del perro.

Sialoadenitis: ¿por qué se ocasiona?

En estos casos, la inflamación se produce directamente en la glándula. Por ello, aunque suene similar al mucocele, clínicamente cambia bastante. Este padecimiento puede ser provocado por diversas razones. Dentro de las más frecuentes, tenemos las siguientes:

  • Heridas penetrantes (por ejemplo, mordidas).
  • Infecciones directas víricas o bacterianas (moquillo, Paramixovirus, etc).
  • Infecciones adyacentes a la glándula (bacterianas, principalmente).

Al igual que con el mucocele, dependiendo de la glándula afectada, los síntomas pueden ser diferentes. Entre los más habituales se destacan estos:

  • Dolor de la zona al tacto.
  • Fiebre.
  • Depresión.
  • Presencia de pus en la saliva.
  • Exoftalmia.
  • Estrabismo divergente.
  • Perdida del apetito.
  • Dolor al abrir la boca.

Los síntomas pueden llegar a ser similares a los anteriores. Sin embargo, al ser una inflamación glandular, el cuerpo puede reaccionar con fiebre. Además, este tipo de padecimiento suele ocasionar más dolor que el mucocele. También es importante remarcar que ambos padecimientos pueden aparecer al mismo tiempo.

En algunos escenarios, la inflamación puede conducir a una sobreproducción de saliva, lo que ocasiona mucocele. También se contempla que surjan sialolitos (cálculos) que obstruyan los conductos salivales, rompiéndolos y llenando la zona de líquido.

¿Cómo se diagnostica?

La tarea del diagnostico es bastante complejo, por lo que únicamente un profesional veterinario debería ser el encargado de esclarecer qué le pasa a tu perro. Aunque es difícil, la detección de las paperas se puede dividir en 4 pasos:

  1. Historia clínica: para conocer enfermedades preexistentes.
  2. Examen físico: consiste en la palpación de la inflamación.
  3. Examen ecográfico: para observar la zona y los tejidos.
  4. Exámenes clínicos: para identificar una posible infección.

En un inicio, se le hacen preguntas comunes al tutor para conocer si el perro tuvo algún golpe, alguna infección o cirugía que pudiera haber ocasionado el problema. Es por esto que se tiene que ser lo más sincero posible al responder, ya que facilita el trabajo del profesional veterinario.

En el examen físico, el profesional revisa con su tacto la localización y forma de la inflamación, lo que le da indicios del diagnóstico. Con esto, puede determinar si realmente se trata de líquido o si, en su defecto, la masa corresponde a una inflamación del ganglio.

Posteriormente, el profesional hace un examen ecográfico, que también pueden ser rayos X. Con ello, se asegura qué es lo que está sucediendo o por qué se formó esa masa en el cuello. Además, con esto se pueden descartar otras enfermedades, como abscesos, adenitis, cálculos, hemorragias o neoplasias.

Finalmente, es posible que se confirme con algún examen clínico si el paciente presenta alguna infección. De esta forma, los profesionales terminan de cimentar o descartar el diagnóstico, para ser los más certeros posibles.

Tratamiento de las paperas en perros

Dependiendo cuál sea el diagnóstico, el tratamiento puede seguir varias opciones. Si el daño se encuentra en los conductos salivales, puede sugerirse una cirugía con el objetivo de arreglar el conducto. Si esto no es viable, también se puede optar por vaciar constantemente la masa de saliva, lo que se conoce como ‘drenado’.

Si la afectación es debido a una infección, se trata la infección primero. Una vez que se evite la inflamación, todos los síntomas deberían desaparecer paulatinamente. La excepción se encuentra cuando el cuadro aparece por una enfermedad vírica: en este caso, lo único que se hace es tratar los síntomas con desinflamantes y paliativos.

Esto se debe a que la enfermedades víricas suelen ceder de forma natural y a que actualmente no existen tratamientos efectivos para esto. Por lo que solo se evitan las molestias generales y esperan a que la infección termine.

Finalmente, si el padecimiento es derivado de otra enfermedad preexistente, se tiene que tratar esa otra enfermedad. Por ejemplo, si es una infección de otro tejido, se tiene que lidiar con el foco infectivo primigenio para solucionar las paperas en los perros.

Sea cual sea el caso, siempre existe la solución de extirpar la glándula salival y sus conductos. Sin embargo, este abordaje solo lo puede ofrecer un profesional, después de haber tomado en consideración otras alternativas.

¿Las paperas en perros son contagiosas?

Las paperas son contagiosas únicamente si son ocasionadas por una infección bacteriana o vírica. Cuando aparecen por alguna lesión o golpe, no se pueden transmitir. Lo mejor es que, si detectas una inflamación anormal en el cuello u hocico del perro, acudas con el veterinario para que valore y diagnostique de manera exacta.

¿Puedo darle algo casero?

La recomendación es que se acuda al médico inmediatamente al detectar los signos. Sin embargo, es posible ayudar a aliviar el dolor del perro con remedios caseros. Aun así, ten en cuenta que estos no sustituyen en ningún momento el medicamento que te dé el veterinario. Toma precauciones e informa al profesional sobre cualquier cosa que le des al can.

Los principales remedios caseros son utilizar antiinflamatorios naturales como canela, cúrcuma o infusiones de manzanilla, que ayudaran a disminuir la inflamación de los ganglios, tal y como indican estudios. También es posible ayudar al can enfermo por medio de la aplicación de compresas frías, para que sienta algo de frescura y se reduzca la hinchazón.

Si puedes, pregunta a tu veterinario sobre las dosis, ya que puede ser peligroso darle en exceso estos alimentos.

Prevención de las paperas en perros

Por desgracia, no existe una vacuna que pueda prevenir la aparición de paperas en perros. De todas formas, se trata de un cuadro clínico algo extraño en canes y casi siempre es necesario descartar otras posibles patologías por las cuales se inflaman las glándulas.

La mejor prevención frente a este cuadro clínico es evitar que el can entre en contacto con otro perro (o humano) que tenga signos asociados a las paperas. Fuentes profesionales estiman que los canes que viven con niños pequeños enfermos suelen presentar síntomas similares, además de portar anticuerpos específicos circulantes en su sangre. De todas formas, la transmisibilidad aún no se ha confirmado.

Los perros no se pueden vacunar contra las paperas, pero los humanos sí. Por ello, la mejor prevención será mantener a los tutores del hogar inmunizados.

Las paperas en perros se pueden curar.

Si mi perro tiene paperas, ¿se va a recuperar?

La recuperación se puede llevar a cabo en tan solo algunas semanas. Incluso, la inflamación puede desaparecer de inmediato, si el veterinario realiza el drenaje de la saliva. Recuerda que, para los casos en los que se produzcan infecciones, es necesario tomar la mediación adecuada: con ella, la recuperación es casi universal.

Los casos más complicados son aquellos en los que se recibe un traumatismo fuerte, o cuando existen enfermedades preexistentes. Estos cuadros clínicos son difíciles de abordar, ya que se necesita lidiar con otros problemas aparte de las paperas. Sin embargo, también se pueden tratar.

Ten en cuenta que el diagnostico y tratamiento de las paperas en perros debe ser llevado a cabo por un profesional. Solo el veterinario es capaz de dar la atención necesaria y personalizada para cada caso. No hay nada mejor que optar por la ayuda de un experto en la salud de los animales.

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