Ornitorrinco: conoce a este curioso animal

Yamila · 3 abril, 2018
Esta es la excepción que confirma la regla entre los mamíferos, pues pone huevos, nada y es capaz de inyectar veneno; su 'estética' híbrida' entre pato y castor también resulta muy llamativa

Pico de pato, cola de castor y patas de nutria… Venenoso, nadador y ponedor de huevos. ¡Este animal sí que es muy curioso! En el siguiente artículo te contaremos todo sobre el ornitorrinco, una especie endémica de Oceanía que nos ha llamado mucho la atención.

Características del ornitorrinco

Es un mamífero semiacuático nativo de la isla de Tasmania y el este de Australia y lo más curioso es su apariencia: su hocico es aplanado como si fuese un pato, posee una gran cola como la de los castores y sus patas son similares a las de las nutrias, las cuales les permiten nadar sin problemas.

Sin lugar a dudas es un caso extraño en el ‘arte’ de la evolución, ya que otras características destacadas del Ornithorhynchus anatinus (su nombre científico) son que pone huevos y luego amamanta a las crías, y que los machos cuentan con un espolón en las patas traseras para liberar veneno. ¡Dos aspectos inusuales en los mamíferos!

El cuerpo de ornitorrinco es de color marrón oscuro, con áreas más claras en el vientre; está cubierto de pelaje espeso que lo aísla del frío y del agua, y mantiene calientes sus órganos internos. Los machos son un poco más grandes que las hembras y pueden pesar 2,5 kilos. Su temperatura corporal gira en torno a los 32°C, otro dato curioso para ser un mamífero, ya que los demás la mantienen en los 38°C.

La cola solo es usada para maniobrar en el lago y para reservar grasa que le permite sobrevivir en el invierno.

En lo que se refiere a las patas, son palmeadas hacia atrás –como las de las musarañas por ejemplo– y son las que le ayudan a propulsarse en el agua. Además, las garras negras les sirven para excavar ya que son muy fuertes.

Ornitorrinco: características

En cuanto al pico, es plano y ancho, de textura suave y ‘gomosa’, y de color negro. A diferencia de los de las aves, los orificios nasales están en la punta, y alberga una gran cantidad de receptores olfativos. Incluso puede oler bajo el agua, lo que le sirve para proveerse de alimento.

Hábitos del ornitorrinco

Este animal nos llama la atención por muchas cosas: una de ellas es que puede inyectar veneno a través de unos espolones ubicados en sus patas. Si bien ambos sexos presentan esta característica, únicamente los machos tienen la capacidad de producir esta sustancia, la cual puede matar animales pequeños y causar mucho dolor en las personas (no es mortal).

Para detectar a sus presas, el ornitorrinco utiliza el sentido de electrorrecepción. Esto quiere decir que identifican los movimientos generados por las contracciones musculares de ciertos animales, sobre todo gusanos, de los cuales se alimenta. También come larvas, insectos, cangrejos de río y camarones de agua dulce.

Cuando se zambulle cierra los ojos, los oídos y la nariz, pero puede encontrar la comida con estos receptores ubicados en el hocico, el cual también le sirve para excavar en el fondo de los lagos o riachuelos donde habita. Puede pasarse mucho tiempo en el agua y su límite sumergido sin respirar se sitúa en los 30 segundos.

Ornitorrinco: alimentación

Reproducción del ornitorrinco

Sin duda, uno de los aspectos más llamativos de esta especie es la manera en que se reproduce. El ornitorrinco pertenece al selecto grupo de los monotremas: mamíferos que ponen huevos.

Tras un complicado cortejo en el agua, donde un ejemplar macho y una hembra se unen formando círculos, y una cópula que se produce entre los meses de junio y octubre, la ‘madre’ construye una madriguera de hasta 20 metros de longitud en las cercanías del espejo de agua donde vive.

Luego la recubre con hojas y cañas, las cuales ‘atrapa’ con la cola. Cada año puede poner entre uno y tres huevos pequeños, similares a los de los reptiles de unos 11 milímetros de diámetro y más redondeados que los de las aves. Estos huevos primero se desarrollan en el útero (aproximadamente durante un mes) y luego son incubados de forma externa por unos 10 días.

Al nacer, las crías son ciegas, peladas y vulnerables; se alimentan de leche materna, la cual se libera a través de los poros de la piel, ya que no tienen pezones. Este periodo dura unos tres meses y durante todo ese tiempo la madre solo sale en ocasiones para buscar alimento. A partir del cuarto mes, los pequeños ya están en condiciones de abandonar el nido.