Los parásitos más comunes en roedores

Uno de los grandes problemas de salubridad en las ciudades lo constituyen los roedores; el caos en basuras y eliminación de deshechos, la falta de limpieza e higiene son variables que potencian la aparición de esta plaga

Los roedores suelen constituir uno de los problemas más graves de salubridad en zonas urbanas densamente pobladas. Un manejo precario de los desechos sólidos a nivel general, así como medidas deficientes de limpieza y aseo personal, suelen ser dos de los factores que potencian la aparición de ratones y ratas.

Ambas especies, las ratas y los ratones, son una buena muestra de estos mamíferos, que incluyen otras 2280 especies aproximadamente. Como es lógico, no todas estas especies son un riesgo de plaga para el ser humano.

Pero las dificultades con algunos de estos animales no solo se limitan a las metrópolis. Las áreas rurales no escapan de verse amenazadas por esta plaga. Es por eso que, a lo largo de la historia, casi sin importar las coordenadas, han sido considerados como unas de las plagas más letales.

Roedores, ¿estigmatizados injustamente?

La calificación de todos los roedores como una calamidad no es del todo exacta. Su acción negativa, así como su ‘capacidad’ para transportar parásitos, virus y bacterias, se ha visto muy favorecida por la expansión desordenada de las civilizaciones humanas.

Además, se cuentan entre los miembros de esta categoría ejemplares como los conejillos de indias, una especie que se ha usado –hay quienes aseguran que se ha abusado– por mucho tiempo como objeto de estudio en experimentos de naturaleza sumamente variada.

Conejillo de indias

De igual forma, muchos de estos animales han tenido larga vida como mascotas, mientras que otros, a pesar de mantenerse principalmente como animales salvajes, gozan de gran simpatía y popularidad. Entre estos se puede mencionar a las ardillas.

Roedores: portadores de parásitos, virus, bacterias, enfermedades…

Muchas personas tienen la idea equivocada de que solo las ratas y los ratones son portadores de enfermedades muy perjudiciales para la salud humana. Sin embargo, otras especies como las marmotas, topillos, los perros de pradera, y hasta las ‘simpáticas’ ardillas, pueden transmitir patologías de gravedad moderada o muy alta.

En primer lugar, casi todas las especies de esta familia sirven como morada y fuente de alimentos a varios ectoparásitos o parásitos externos. Los más comunes son pulgas, garrapatas, piojos y ácaros. También se incluyen en la lista a los mosquitos y a las moscas.

Adicionalmente, diversas investigaciones han demostrado que las ratas pueden ser portadoras de hasta 13 parásitos zoonóticos. Es decir, que pueden transmitirse y afectar negativamente a las personas.

Este riesgo de infección no solo se presenta con ejemplares que están en la ciudad y se alimentan en la basura. Incluye a aquellos que viven en ambientes agrícolas y mantienen regímenes alimenticios más ‘sanos’.

Pero eso no es todo. Los roedores también llegan a ser los huéspedes de otros 10 parásitos no zoonóticos. También se han encontrado ejemplares que presentan hasta nueve especies diferentes de estos organismos, en las ‘versiones’ peligrosas para los seres humanos. De ahí el alto riesgo que supone compartir espacios con ellos.

Rata de color marrón

Canales de contagio

Las formas en las que un roedor puede transmitir parásitos y enfermedades a las personas son muy variadas. En ocasiones solo basta que la piel entre en contacto directo con los excrementos de estos animales. No solo la orina y las heces, sino también la saliva. El riesgo de transferencia es igualmente alto a través de la inhalación.

Las víctimas de ataques con mordiscos y arañazos casi siempre son tratados en los centros de salud como muy posibles nuevos receptores de alguna patología, de ahí que las medidas que se toman cuando esto ocurre son sumamente agresivas.

Los roedores también pueden contaminar alimentos de manera muy simple, lo que los convierte en visitantes no bienvenidos en las cocinas, principalmente la de los bares y restaurantes, así como de cualquier local donde se venda comida preparada o sin preparar, incluidos los productos empaquetados.

Otro riesgo muy peligroso para la salud humana es que los roedores tienen la indeseable capacidad de envenenar el agua o cualquier líquido con el que apenas mantengan contacto.

Enfermedades más comunes

La lista de las patologías cuya transmisión a humanos recae directamente en roedores la encabeza la salmonella. Sus síntomas, que se presentan entre 12 y 72 horas después del contagio, incluyen diarrea, vómito, fiebre y dolor abdominal.

Pero sin duda la enfermedad más tristemente célebre relacionada con estos animales –exclusivamente ratas– es la peste. Responsable de miles de muertes a lo largo de la historia –más que la suma de todas las guerras– y de la dramática disminución de la población en determinadas épocas.