El peligro de la peste porcina africana

Eugenio Fernández · 30 septiembre, 2018
Esta enfermedad es tan grave que tiene una mortalidad cercana al 100% en los animales y no hay tratamiento eficaz

La peste porcina africana es una enfermedad que afecta al ganado porcino, y que es causada por un virus de gran tamaño. Se considera una enfermedad grave para cerdos y jabalíes, y vuelve a existir riesgo de su propagación.

Peste porcina africana: un poco de historia

La peste porcina africana se descubre a principios del siglo XX en Kenia, y es detectada en 1957 en Portugal, fecha a partir de la cual se propagaría por Europa. Durante la década siguiente apareció en España, Francia, Italia, Holanda y Bélgica, lo que supuso grandes pérdidas económicas y el sacrificio de miles de cerdos.

En 1971 esta enfermedad se propagó por el continente americano, y es que aparecía en países como Cuba o Brasil. Aunque se considera una enfermedad bajo control en la mayoría de países, es enzoótica en Cerdeña y en África subsahariana.

La peste porcina africana es una enfermedad que causa una fiebre alta en los animales, con enrojecimiento de la piel, vómitos y diarrea. El problema es que la enfermedad tiene una mortalidad cercana al 100% y no existe tratamiento eficaz.

Control de peste porcina africana

Control de la peste porcina africana

El gran problema de estas enfermedades víricas es que la globalización hace que el intercambio de ganado entre países sea habitual, de forma similar a la expansión de especies exóticas invasoras, lo que aumenta el riesgo de diseminación de la enfermedad. Para proteger una instalación se hace necesario controlar los accesos a la instalación tanto de vehículos como de personas y cerdos.

Es importante el uso de desinfectantes como el hipoclorito de sodio y agua caliente a presión para limpiar las instalaciones e incluso algunos materiales de trabajo como las botas de agua.

Una de las medidas que suelen tomar los países es detener el comercio con países terceros que tengan un brote la enfermedad, por lo que se producen graves pérdidas en dichos estados. Esto ocurrió, por ejemplo, en España, que no permitió el comercio de ganado porcino con Portugal en el brote de 1995.

La peste porcina africana amenaza de nuevo

Aunque prácticamente erradicada en Europa, un nuevo brote en Europa del este podría amenazar una de las cabañas ganaderas más importantes en Europa, con su punta de lanza en países como España.

Este nuevo brote tiene su origen hace más de una década, en la Georgia de 2007. Este país miembro de la antigua URSS manejó la llegada de la enfermedad de forma torpe, por lo que son varios los países de Europa del este que fuera de la normativa sanitaria de la UE se han visto afectados por la peste porcina africana.

Esto hace que recientemente esta enfermedad se haya situado literalmente a las puertas de la Unión Europea, ya que ha comenzado a detectarse en países como Rumanía, Hungría o Bulgaria.

Peste porcina africana en Europa

La fauna silvestre, un vector de la enfermedad

Sin embargo, muchas veces nos olvidamos de la importancia de la fauna salvaje en la salud de la cabaña ganadera, y por extensión en nuestra salud. La peste porcina africana también afecta al jabalí, que en muchas ocasiones es el primero en infectarse al comer carne de vertederos que puede estar afectada.

Algunos individuos incluso resisten la enfermedad, por lo que pueden transmitirla entre fronteras. Esto ha hecho que Alemania permita la caza del jabalí durante todo el año ante el riesgo que supone.

El problema ha llegado hasta el extremo de que Dinamarca, uno de los principales productores de carne de cerdo, ha construido una valla para que los jabalíes de Alemania no pasen al país, lo que por desgracia también cortará los pasos de fauna entre ambos países, vitales para la conservación de especies europeas. Esto da una idea del perjuicio económico que significaría el cruce de jabalíes infectados.

En España la amenaza de la peste porcina es doble. Por un lado, el problema del jabalí urbano, del que hay abundantes ejemplares y que están cerca de entornos humanizados, lo que facilita la transmisión. Por otro, es común la importación de jabalíes desde Europa del este por parte de los cotos de caza, algo que se ha prohibido recientemente.

Entidades como Organización de las Naciones Unidad para la Alimentación (FAO) han alertado que, de no controlarse, una expansión a China o al centro de la Unión Europea podría significar una crisis alimentaria global, por lo que conviene que la salud de nuestros cerdos y la seguridad alimentaria pase a una prioridad máxima.

Arias, M., Sánchez, C., González, M. A., Carrasco, L., & Sánchez-Vizcaíno, J. M. (2002). Peste porcina Africana. Curso digital de enfermedades infecciosas porcinas”. On line.