Los orangutanes reinventan el anzuelo

Alberto Fuentes · 25 febrero, 2019
Los orangutanes son una especie que nunca deja de sorprendernos: un reciente estudio ha demostrado que son capaces de utilizar herramientas de manera más precisa de lo que pensábamos

Todos sabemos que los primates son unos de los animales más inteligentes de la tierra, pero si descubres el resultado de experimentos como este, te das cuenta de lo sorprendentes que pueden llegar a ser. Los orangutanes han conseguido dejarnos con la boca abierta con su capacidad para fabricar anzuelos.

Los científicos han descubierto una práctica jamás vista en ninguna especie salvo en la nuestra. Los orangutanes han demostrado estar un paso por encima de otros primates con un exitoso experimento en el que han sacado toda su imaginación y habilidad.

Resultado del experimento con orangutanes

En el estudio que han llevado a cabo las universidades de Viena y St. Andrews se puede observar cómo los simios son capaces de utilizar diferentes alambres para conseguir acceder a sitios donde sus dedos no llegan.

En el primer ensayo se vio cómo el orangután era capaz de fabricar un gancho con un alambre recto. El fin era conseguir una recompensa colocada en una cesta dentro de un tubo, para lo que se las ingenió fabricando un gancho con los dientes mientras mantenía recto el alambre.

En el segundo ensayo se utilizó un alambre doblado con el que, de primeras, no llegaba a una recompensa colocada en un tubo horizontal. Para conseguir su objetivo, varios orangutanes fueron capaces en unos pocos minutos de desdoblar el alambre lo suficiente como para llegar sin problemas al objetivo y poder empujarlo fuera del tubo, una acción nunca vista hasta la fecha.

Estudios sobre orangutanes

Resultados sorprendentes

Para evaluar el alcance de estos descubrimientos, y poder comparar la inteligencia de estos primates con la de los humanos, se sometió a niños de diferentes edades a unas pruebas similares, con unos resultados más que sorprendentes.

A partir de los cinco años de edad, un ser humano es capaz de ingeniar y utilizar herramientas bastante complejas para lograr objetivos. No obstante, cuando se les presentó el problema de rescatar una cesta del fondo de un tubo con la única ayuda de un alambre recto la cosa se complicó bastante.

Entre los tres y los cinco años la mayoría de los niños no lo conseguían, y a muy pocos se les ocurrió la idea de doblar el alambre para fabricar un gancho. Incluso un alto porcentaje de niños de siete años no conseguían su objetivo, lo que nos da una idea del nivel de inteligencia de los orangutanes para resolver problemas.

Hasta que los niños no cumplen los ocho años de edad no se ve un porcentaje de éxito mayoritario. Lo que llamó la atención es que los niños, independientemente de su edad, lograban un éxito mucho mayor cuando se les mostraba con anterioridad las posibilidades que tiene un alambre, aunque los más pequeños no lo llevaban a cabo a pesar de haber entendido las funciones del gancho.

Isabelle Laumer, encargada de llevar a cabo el experimento en el Zoo Leipcig de Alemania, afirmó que en este estudio se ha demostrado que los orangutanes tienen una habilidad con el uso y fabricación de herramientas muy superior a lo que se creía, y que son capaces de superar a humanos de hasta ocho años en la creación de estas.

Conservación del orangután de Borneo

Futuro de la especie

Esta magnífica especie se encuentra en serio peligro de extinción. Del orangután borneano solo quedan 104 700 ejemplares, mientras que del orangután de Sumatra la población actual no llega a los 14 600 individuos.

La desaparición de los bosques frondosos tropicales donde viven se reduce día tras día por la extracción de madera, minerales o para convertirlos en campos de cultivo. En la actualidad, solo el 50 % de los orangutanes viven en estado salvaje.

Por otro lado, el mercado ilegal de crías de orangutanes también está haciendo mella en su población y, tras matar a la madre, sufren un viaje del que muy pocos sobreviven para ser vendidos como mascotas a diferentes puntos del mundo.

Hasta que no se adopten medidas mucho más contundentes su población no dejará de bajar y, como ya ha ocurrido con otras muchas especies, perderemos un bien totalmente irreemplazable.