La protección de recursos en perros

Laura Huelin · 2 mayo, 2018
Se está ante este comportamiento cuando un can gruñe, ladra e incluso muerde para proteger lo que considera suyo; hay soluciones que pasan por un educador canino, pues enfrentar el problema podría causar accidentes

La protección de recursos en perros es uno de los problemas que más preocupa a los propietarios, por lo que queremos descubrir en qué se basa este problema de comportamiento y cómo encontrarle solución.

Definición de protección de recursos en perros

Como dice su propio nombre, la protección de recursos en perros es un comportamiento que tienen los animales para proteger, guardar o evitar que desaparezca algo que consideran importante. Pueden proteger cosas muy variadas: las más frecuentes son la comida, los juguetes o el lugar de descanso, pero puede darse con muchos objetos o situaciones diferentes.

Para proteger sus recursos, normalmente los perros gruñen, ladran o interponen su cuerpo. En casos extremos en los que no se detecte que el perro está inseguro o tiene miedo de perder algo valioso para él, pueden llegar a lanzar mordiscos al aire e incluso morder de verdad.

La protección de recursos en perros se convierte en un problema cuando su familia humana considera que es un problema. Esto es: en cierta medida, todos los animales tienen cierta reticencia a que se les retire lo que es suyo. Cuando esta reticencia se convierte en un problema de convivencia o es tan acusada que el perro no puede comer, dormir o jugar con tranquilidad, se puede hablar de que es un problema.

Causas de la protección de recursos en perros

Hay muchas causas posibles por las que un perro puede empezar a proteger sus recursos, y un no ha tenido que ser abandonado, maltratado o haber tenido un trauma en el pasado para sentirse inseguro. De la misma manera, haber pasado por una experiencia así no implica que vaya a desarrollar el problema.

Mi perro protege su comida

A pesar de esto, en general podemos decir que hay mayor prevalencia de este comportamiento en perros inseguros, que tienen poca confianza con su familia humana o que están altamente estresados.

De cualquier manera, cuando se buscan soluciones para la protección de recursos en perros no importa su causa: se buscan soluciones para el comportamiento presente y la raíz de su problema según el caso de cada perro.

Como cada caso es tan diferente, algunos perros superan con facilidad la protección de recursos y a otros les cuesta un poco más. Como en cualquier problema de comportamiento, la elección de un educador canino en positivo y la implicación de la familia son fundamentales para su solución.

Ejemplos de la protección de recursos en perros

El ejemplo típico que suele ilustrar la protección de recursos en perros es el can que gruñe y no deja que nadie se acerque a su cuenco de comida. Puede hacerlo frente a todos los humanos, solo frente a unos pocos o frente a perros; incluso puede hacerlo frente a cualquiera, así que no tiene por qué ser selectivo.

Pero también se consideraría protección de recursos aquel perro que no permite que otros animales se acerquen a su dueño: el recurso sería su propietario. Un lugar también puede convertirse en un recurso: la zona de descanso, la casa en la que vive o un sofá.

Sin embargo, es importante entender que los perros no solamente gruñen debido a la protección de recursos. Por ejemplo, si el perro permite que usemos el sofá, y solo gruñe cuando está durmiendo en él y le despertamos, no es una protección: es la necesidad de descansar.

Consejos y solución

La solución de la protección de recursos en perros es diferente en cada caso. Dar con su raíz y solucionar el comportamiento debería estar en manos de un educador en positivo con experiencia. Los adiestradores con métodos tradicionales que basan sus metodologías en la dominancia aumentan la inseguridad del perro y, por lo tanto, podrían agravar el problema.

Perro durmiendo en cama

Contactar con un educador con experiencia es necesario, pero también hay otras medidas que se pueden tomar en casa. Ya que sabemos que la inseguridad por perder un recurso valioso suele provocar este comportamiento, deberíamos permitir al perro disfrutar de este recurso sin límites.

Es decir, si el perro protege la comida, sería buena idea dejar que tenga comida siempre disponible. Si además le estresa que se manipulen sus cuencos, deben limpiarse o rellenarse cuando esté durmiendo o de paseo. De igual manera, si protege su cama, esta debe estar siempre disponible y nunca se le debe molestar cuando está en ella.

Desde luego, el consejo que se da habitualmente de meter la mano en el cuenco para demostrarle quién manda, o para que descubra que no ocurre nada suele ser una idea malísima: en el mejor de los casos, se estará agravando el problema. En el peor de ellos, el consejo culmina con un mordisco profundo.

La protección de recursos es un problema habitual y que preocupa mucho a los propietarios. Puede aparecer por muchas causas diferentes, pero estas no son relevantes: deja que tu perro disfrute de sus recursos sin retirárselos y contacta con un educador canino que encuentre una solución personalizada y adecuada.