4 juguetes caseros para perros que les encantan

Laura Huelin · 17 diciembre, 2017
Los juguetes caseros para perros son una alternativa económica y ecológica con la que tu mascota disfrutará de lo lindo; deben diseñarse de manera que sean seguros para el can

A los perros les gusta jugar durante casi toda su vida. Aunque no todos los juegos que podemos hacer con nuestro can implican usar un juguete, a ellos también les gusta tener objetos con los que divertirse. Los de las tiendas a veces no son baratos y se estropean rápido, así que te proponemos cuatro juguetes caseros para perros que puedes hacer con tus manos.

Seguridad básica en los juguetes caseros para perros

Los juguetes para perros deben ser seguros, por lo que tenemos que tener en cuenta ciertas consideraciones. Lo más importante son los materiales que emplearemos: no deben tener pinturas tóxicas ni piezas pequeñas de plástico que pueda tragarse.

Asimismo, siempre usaremos cartón o papel, porque en caso de tragarse un pedazo, no amenaza su salud. Si tenemos que pegar dos trozos de algo, es mejor usar cinta de carrocero porque también está hecho de celulosa.

Cuando un juguete empieza a estropearse, debemos retirarlo; no esperarnos a que se rompa y el perro se haga daño. Igualmente, cuando usamos trozos de materiales rígidos debemos tener cuidado con los bordes afilados, ya que podría cortarse, por lo que tenemos que protegerlos.

Perro jugando

Cuando empieces a darle juguetes a tu perro, primero debe saber cómo usarlos. Deja que los examine y los pruebe a su ritmo, sin enseñarle cómo hacerlo o darle órdenes. Empieza por darle juguetes muy sencillos de utilizar y ve subiendo el nivel de dificultad poco a poco.

Los juguetes deben usarse con supervisión y, si ves que es demasiado difícil para tu perro, ayúdale a solucionar el juego, pero no lo hagas todo tú. Ofrece los juguetes un máximo de 10 minutos al día, ya que más tiempo cansa en exceso y podría agobiarse o estresarse.

Los premios

Estos juguetes se basan en buscar y hacerse con un premio. Hay muchos tipos de alimentos que puedes usar como premio en los juguetes caseros para perros, así que elige el que más te guste a ti y a tu perro.

El éxito de estos juguetes se traduce en el interés que tiene el perro en conseguir los premios que guardan dentro con el orgullo de haber resuelto el problema. Estos solo son divertidos si el perro tiene interés en conseguir el alimento que se esconde dentro, y es que no es divertido jugar a cambio de comida que no le gusta o no poder acceder a ella.

Tubo de cartón

Empieza desde ahora a guardar los tubos de cartón del papel higiénico o de cocina para hacerle juguetes a tu perro. Coloca premios dentro del tubo de cartón, ponlo en el suelo y deja que tu mascota averigüe cómo conseguirlos.

El can intentará meter la lengua, girarlo, volcarlo e incluso puede que lo rompa para conseguir los premios. Un juguete casero para perros tan sencillo puede entretenerlos durante mucho rato.

Sube el nivel: cuando ya saque los premios con facilidad del tubo de cartón, precinta con cinta de carrocero los extremos. El juego será un poco más difícil porque tendrá que destrozar el tubo entero para conseguirlos.

Bola de papel

Otro juguete casero para perros muy sencillo que puedes hacer es meter premios dentro de una bola de papel. Usa, preferiblemente, papel de periódico o de cocina, ya que el de revista suele tener muchas tintas que pueden ser tóxicas. Empieza haciendo una pelota poco apretada con muchos premios y luego ve añadiendo capas de papel que rodeen estos.

De paso, le estarás enseñando a tu perro a distinguir entre papel y comida: dejará de comerse todo lo que se encuentre en la calle, como es el caso los pañuelos. Más adelante, sube el nivel: añade más capas de papel a la bola o precíntala para hacerle más difícil abrirla.

Perros jugando

Caldo congelado

Este juguete es muy interesante para épocas calurosas como el verano, o para cachorros que están cambiando los dientes. Se trata de congelar caldo o algún líquido sabroso y dárselo al perro para que lo mastique y lo lama hasta derretirse. A los perros les encantará, ya que está fresco y además es rico, si bien los dueños tenemos que pasar la fregona después.

Sube el nivel y haz diferentes cubos, de variopintos tamaños y texturas: caldo de carne, hortalizas con agua, yogurt con frutas… ¡Adapta el tamaño de los cubos congelados al de la boca de tu perro!

Botella dispensadora

Escoge una botella de plástico vacía y limpia, y recórtale ventanas; recuerda proteger los bordes de plástico con cinta de carrocero para que tu perro no se pueda hacer daño. Ponle premios dentro y deja que tu perro investigue cómo sacarlos de dentro y, al igual que ocurre con el tubo de cartón, estará un rato probando cómo funciona y terminará descubriéndolo.

Sube el nivel: ponle el tapón a la botella, haz otra con las ventanas más pequeñas o ponle menos premios dentro. Hazlo solo cuando lo resuelva con mucha facilidad, ya que suele ser difícil de dominar este juguete.

Estos y muchos otros juguetes caseros para perros se pueden hacer con materiales reciclados: son baratos, interesantes y divertidos. Cabe señalar que estos juguetes deben ser amenos y variados, para que no se aburra, adaptados al tamaño y edad de tu perro y, ante todo, seguros.

Fuente de la imagen principal: eilero