La necesidad de socialización de los animales

Virginia Duque Mirón · 14 enero, 2019
La clave de la socialización de los animales está en sus primeros meses de vida, si bien es perfectamente posible reconducir a un ejemplar adulto, aunque requiera mayores esfuerzos

Ya hemos hablado mucho sobre lo importante que es la socialización de los animales, ya que esta les permite ser equilibrados y felices, y tener buenas conductas de comportamiento.

Este es un hecho comprobado, pues tanto humanos como animales estamos hechos para estar juntos a otros, excepto las excepciones que confirman la regla. Por tanto, la necesidad de socialización de los animales es algo innato en ellos. Te contamos por qué y cuáles son los beneficios.

El porqué de la socialización de los animales

Desde que nacen, los animales –sean mascotas o no– necesitan varias semanas y, en algunos casos, varios meses para estar con su madre y sus hermanos para sentar unas bases en su personalidad, que serán las que marquen su conducta de por vida. Este período es uno de los más importantes en la vida de cualquier animal, especialmente si vamos a tenerlo como mascota.

Un animal que no socializa bien durante este primer periodo de su vida tiende a ser agresivo, desobediente y, en muchos casos, puede tener incluso problemas mentales o conductas destructivas. Este es el primer paso hacia un buen desarrollo del cachorro, aunque luego llega el momento en el que viene a casa y comienza otro proceso de socialización diferente.

Es normal que, aun habiendo socializado en sus primeras semanas de vida, cuando un animal llega a casa se muestre tímido o asustado. Pero ahí entra en juego tu labor para ayudarle a sentirse bien y continuar el proceso de socialización.

Comportamiento destructivo en perros

La manera en que lo hagas marcará una diferencia en su personalidad, pues podría ser asustadizo o un animal feliz y sociable. Por ello, debes saber que la socialización no pasa solo por  acostumbrarlo a estar con otros animales o personas, sino también a que se habitúe a ruidos y sonidos comunes que haya en casa o en la calle, como por ejemplo:

  • Ambientes diferentes.
  • Estímulos sonoros.
  • Ruidos comunes en casa como la cisterna, música o niños llorando.
  • Movimientos de las personas por casa o en la calle.

Tratar a los cachorros como si quisiéramos tenerlos en una burbuja de cristal no es una buena idea, pues no cumpliremos con una labor de socialización correcta. Por tanto, deja que se habitúe a un ritmo de vida normal.

No obstante, ten en cuenta que la exposición a estos estímulos debe ser gradual, pues querer forzar la situación nos podría llevar a recibir los efectos contrarios.

Socializar a tu cachorro

¿Se puede socializar a un animal adulto?

Todo lo que hemos hablado está muy bien si traemos un cachorro a casa, pero, ¿y si hemos adoptado un animal adulto y este presenta conductas propias de un animal no socializado? Pues en este caso hay que saber si es posible socializarlo y cómo hacerlo.

Obviamente, esto va a resultar más complicado, pues con un cachorro comenzamos de cero y aquí habrá que erradicar malas conductas y luego enseñar las nuevas. No es fácil, pero tampoco imposible. Trata de introducir al animal de manera progresiva en su nuevo entorno y dale tiempo para que se habitúe a él.

Intenta ayudarle a que se relaciones con otros animales y personas de manera pacífica, y premia siempre sus esfuerzos y logros poniendo en práctica el refuerzo positivo. Este sin duda es uno de los mejores métodos para que un perro adulto aprenda a socializar. Usar los gritos, los golpes o los castigos no hará más que acentuar sus malas conductas.

Si lo ves necesario, puedes acudir a un profesional para que te eche una mano, pues como dijimos al principio, la socialización de los animales adulto no es sencilla. Si pones todo de tu parte conseguirás que tu mascota sea equilibrada y feliz.

  1. Koscinczuk P. Domesticación, bienestar y relación entre el perro y los seres humanos. Rev Vet. 2017;