La increíble orientación de la tortuga boba

Eugenio Fernández · 27 marzo, 2018
Si bien habita en distintos mares del planeta, esta especie anida en las orillas del mar Mediterráne; lo más increíble es que el macho –al igual que la hembra– es el que sorprendentemente vuelve al lugar donde nacieron sus crías, según un estudio de la Universidad de Barcelona

La tortuga boba (Caretta caretta) es una especie de tortuga marina muy particular, pues es uno de los mejores ejemplos de lo increíble que puede ser la migración en animales. Sin embargo, recientes descubrimientos hacen que su comportamiento migratorio sea aún más alucinante, por el gran sentido de orientación de la tortuga boba.

La increíble orientación de la tortuga boba para anidar

La tortuga boba es una especie de tortuga marina que habita en diversos mares del mundo, si bien es uno de los emblemas del mar Mediterráneo. Esta especie, que puede superar los 60 años y alcanzar la media tonelada de peso, es una de las más afectadas por la contaminación marina. 

A pesar de ello, aún se desconocen muchos aspectos de su biología y comportamiento, y cada vez son más los aspectos de su vida que nos sorprenden. Normalmente, la hembra de tortuga boba pone sus huevos en el Mediterráneo oriental, concretamente en Grecia, Turquía, Chipre, Libia o Israel, y siempre vuelve a las mismas playas que la vieron nacer.

Este comportamiento demuestra la increíble orientación de la tortuga boba, y está muy documentado en hembras, y permite seguir de forma activa los movimientos de una tortuga y sus hijas a través de pruebas de ADN y el uso de transmisores.

El hecho de que diversas especies de tortuga sean capaces de volver a anidar a su lugar de nacimiento resulta increíble, especialmente por el hecho de que las tortugas son una de esas especies en las que no hay cuidado maternal: las crías de tortuga boba nacen cuando su madre está a cientos de kilómetros, y deben valerse por si mismas desde el primer minuto.

Tortuga boba: curiosidades

La orientación de la tortuga boba también la tienen los machos

Hasta ahora se desconocía en gran medida el comportamiento de los machos; se pensaba que las tortugas bobas de sexo masculino se reproducían con hembras de distintas zonas, y que no estaban para nada relacionados con su zona de nacimiento; sin embargo, un equipo de investigación en el que participa la Universidad de Barcelona parece haber demostrado lo contrario.

El equipo ha descubierto que los machos también tienen el llamado comportamiento filopátrico, y que en muchos casos la orientación de la tortuga boba también se exhibe en los machos, que vuelven a las zonas que les vieron nacer para reproducirse.

Uno de los motivos del desconocimiento de la orientación de la tortuga boba en los machos es el hecho de que se usa frecuentemente como marcador el ADN mitocondrial, ligado a la herencia materna, por lo que el uso de nuevos marcadores de ADN ha permitido averiguar la vida secreta de los machos de tortuga boba.

Tortuga boba o caretta caretta

A más calor, más hembras: el calentamiento global y la tortuga boba

Sin embargo, el comportamiento filopátrico no es lo único que explica el comportamiento de estas especies, y lo cierto es que existen zonas de reproducción oportunistas. Una de las cosas que influye es que, aunque parezca increíble, la cantidad de hembras de una zona depende de la temperatura: el sexo de las tortugas marinas está determinado por la temperatura de incubación de la puesta.

Así, parece que muchas tortugas bobas están decidiendo reproducirse lejos de sus zonas de anidación debido a efectos del cambio climático: el aumento de las temperaturas estaría feminizando las poblaciones de tortuga boba, por lo que se deben adaptar para sobrevivir.

Estas adaptaciones al calentamiento global se están produciendo en muchas especies, y la propia tortuga boba ha tenido que cambiar algunos de sus puntos de nidificación, lo que ha hecho que comience a anidar en España, Italia y otros países donde no es habitual ver a esta especie. No es que la orientación de la tortuga boba este fallando, es su adaptación a la actividad humana.

El cambio climático se une así a otras amenazas para la fauna marina, como los plásticos en los océanos y otros contaminantes e impactos de la actividad humana. Esperemos que se aúnen es fuerzos para proteger a la tortuga boba y a otras especies marinas del Mediterráneo.