Las 7 medusas más venenosas

Entre las inmensidades de los océanos, podemos encontrar a las medusas más venenosas del mundo. Algunas de ellas pueden matar a varios seres humanos con una sola picadura.
Las 7 medusas más venenosas
Elsa M. de Arribas

Escrito y verificado por la bióloga Elsa M. de Arribas.

Última actualización: 02 agosto, 2022

El océano es uno de los rincones más inexplorados del planeta Tierra y en él habitan las medusas más venenosas. En este enorme ecosistema sumergido no solo se encuentran las medusas, pues también pueden observarse otras muchas especies de animales y plantas.

El nombre de medusa ya causa respeto de por sí, ya que estos invertebrados son asociados con el dolor, debido a su picadura. No obstante, no todas las especies dentro de este grupo son venenosas. Para que toda persona realice esta distinción correctamente, a continuación se presentarán las medusas más venenosas y cómo reconocerlas.

¿Por qué son venenosas las medusas?

Aunque las medusas son animales con una apariencia inofensiva, nada más lejos de la realidad. La evolución les ha permitido desarrollar técnicas defensivas, como la producción de un veneno muy tóxico.

A nivel evolutivo, la función principal de la toxicidad de las medusas está relacionada con un papel defensivo. Diversos estudios han determinado que la composición del veneno contiene sustancias peligrosas para el ser humano.

Si el ser humano se expone a altas dosis de estas sustancias, puede sufrir un gran daño. Incluso, las reacciones a bajas dosis son letales para sus presas y dañinas para nuestra especie.

Las 7 medusas más venenosas

A continuación, se exponen un total de 7 medusas, clasificadas como venenosas. Conocer un poco más sobre ellas nos permitirá identificarlas y poner pies en polvorosa cuando las veamos. Vamos a ello.

1. Medusa ortiga de mar

Entre las especies de medusas existentes, destaca la medusa ortiga de mar o Chrysaora fuscescens. Los ejemplares de esta especie son fácilmente localizables debido a su tamaño —de 1,80 metros— y su tonalidad marrón-dorada.

Uno de sus rasgos más llamativos es la capacidad de localizar luz. Gracias a ella, pueden detectar presas o posibles amenazas. Además, son capaces de liberar una tinta de color rojizo.

Debido a sus tonalidades tan potentes y su fácil mantenimiento para el ser humano, esta especie se exhibe en acuarios públicos. Por suerte, su picadura únicamente es irritante para el ser humano, aunque se han registrado casos en los que fue peligrosa.

Una especie de medusa muy peligrosa.

2. Avispa de mar

Pese a su pequeño tamaño, se estima que apenas 1,4 mililitros del veneno de la avispa de mar (Chironex fleckeri) podrían provocar la muerte de un ser humano en minutos. Por este motivo, ostenta el primer lugar en el podio de peligrosidad, clasificándose como la especie de medusa más venenosa de la Tierra.

Ronda los 6 milímetros de diámetro, pero sus tentáculos pueden alcanzar los 3 metros de longitud. En el tamaño de sus tentáculos reside el peligro de este invertebrado, ya que el ser humano puede ser rozado por ellos y sufrir la picadura. No obstante, este animal prefiere las aguas lejanas a la orilla de playas australianas.

Un dato curioso sobre su picadura es que, según un estudio publicado en el portal Sciencedirect, a mayor edad del ejemplar, mayor potencia tiene su veneno. Además, otros investigadores están estudiando la utilidad farmacológica de venenos de medusas con la esperanza de desarrollar fármacos.

Una avispa de mar, de las medusas más venenosas de la Tierra.

3. Medusa irukandji

Su nombre común proviene de los habitantes localizados en el norte de Australia, denominados Irukandji. Junto con la avispa de mar, pertenece a las cubomedusas y, al igual que ella, la medusa irunkandji (Carukia barnesi) se encuentra en los primeros puestos de toxicidad.

Según parece, su veneno es 100 veces más potente que el producido por una cobra. Pese a ser una de las especies de medusas de menor tamaño, se ha observado que, cuanto menor es su talla, más potente es la toxicidad de su picadura.

Entre los síntomas más comunes de su picadura destacan calambres musculares, sensación de ardor, vómitos, dolor de cabeza o taquicardias. El conjunto de signos provocados recibió el nombre de «Síndrome de Irukandji». Por suerte, la picadura no es letal si la víctima recibe el tratamiento adecuado a tiempo.

Esta especie es un peligro considerable en las costas de Australia.
Esta especie es un peligro considerable en las costas de Australia.

4. Medusa melena de león gigante

La especie Cyanea capillata, conocida como medusa melena de león, ha sido identificada como la medusa de mayor tamaño. Su campana puede alcanzar los 2,5 metros y sus tentáculos rondar los 30 metros, con un peso de un cuarto de tonelada.

Propia de aguas frías, se localiza en el océano Atlántico norte y en las aguas australianas. Al igual que otras medusas, aún muerta sus nematocitos se mantienen activos. Esto implica que pueden provocar picaduras pasado tiempo tras su muerte.

Una medusa melena de león.

5. Carabela Portuguesa

Aunque la carabela portuguesa (Physalia physalis) no es una verdadera medusa, era necesario que apareciera en esta lista. Cada año, este invertebrado aparece en las noticias, debido a que numerosos ejemplares quedan varados en las playas.

Por desgracia, tras el varamiento, estos animales acaban falleciendo en la orilla del mar. Sin embargo, su muerte no implica la ausencia de riesgo. Según parece, sus tentáculos permanecen activos pese a que estén separados del cuerpo o el ejemplar esté muerto.

Como ya se ha dicho, esta falsa medusa en realidad es una colonia de hidrozoos, también llamado organismo colonial. Es fácilmente reconocible gracias a su color rosado con tonalidades azuladas. Por ello, su presencia aquí era necesaria, ya que su picadura puede llegar a ser mortal para el hombre.

Una carabela portuguesa varada.

6. Medusa habu

La medusa habu (Chiropsella bronzie) es una pariente cercana de la avispa de mar, solo que es un poco menos letal. Esto no significa que no pueda ocasionar la muerte, sino que existen más probabilidades de que sobrevivas si te llegase a picar.

Se le puede encontrar en las aguas superficiales de las costas de Queensland (Australia) y en algunas partes del Indo-Pacífico. Es capaz de moverse más rápido que cualquier otra especie de medusa, de modo que es una cazadora activa que persigue a sus presas.

7. Medusa de caja de cuatro manos

La medusa de caja de cuatro manos (Chiropsalmus quadrumanus) es una de las especies a las que se le atribuyen decesos en el Indo-Pacífico. Habita la región occidental del océano Atlántico, el golfo de México y el océano Pacífico.

Esta especie recibe su nombre porque le salen 4 grandes tentáculos en cada esquina de su cuerpo. Cada uno de ellos puede alcanzar una longitud máxima de entre 3 y 4 metros. Además, exhibe una coloración traslúcida y su campana puede medir alrededor de 14 centímetros de diámetro.

En definitiva, en los océanos que constituyen grandes masas de agua de la Tierra habitan numerosas especies diferentes. De todas ellas, hemos hablado de las medusas y, en concreto, de las especies más venenosas.

Al conocer los datos más relevantes sobre estas medusas, se puede actuar si las encuentras. La premisa principal es alejarse lo máximo posible de sus tentáculos, donde se encuentran las células urticantes cargadas de veneno.

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