Información sobre los ojos de los gatos

Los felinos son capaces de captar movimientos extremadamente rápidos y, además, gozan de una visión en situaciones de escasa luminosidad entre seis y ocho veces superior a los humanos

Bellos y enigmáticos como sus portadores, los ojos de los gatos –esos que brillan en la oscuridad– tienen algunos puntos en común con los de los humanos. Y son importantes herramientas tanto para su lenguaje corporal como para su éxito como cazadores nocturnos.

La visión nocturna de los mininos

Decir que los mininos ven en la oscuridad es algo muy difundido pero incorrecto. Sí es cierto que su visión es entre seis y ocho veces mayor a la humana en situaciones en las que la luminosidad es escasa. Esta capacidad se desarrolló debido a la necesidad de los felinos de procurarse alimentos, también en horarios nocturnos.

Personas y gatos poseen el mismo tipo de células de visión. Pero los bastones y los conos –así se llaman– están distribuidos de forma diferente. Es así que en los felis catus predominan los bastones, que capturan mucha más luz, lo que hace que se saturen en situaciones de gran luminosidad.

Esta condición, si bien provoca que los mininos posean una gran capacidad de ver en la penumbra, hace que, durante el día, vean las cosas con menor nitidez, como a través de una película borrosa.

Por otra parte, los felinos cuentan con tapetum lucidum. Es un tejido ubicado en la parte posterior de la retina que posibilita que absorban y reflejen una gran cantidad de luz. Es así que, además de tener una buena visión nocturna, sus ojos brillan en la oscuridad.

Visión nocturna de los gatos

Los ojos de los gatos, además de su magnetismo y belleza, destacan por tener una gran capacidad de visión en situaciones de escasa luminosidad.

Movimiento y color con mirada felina

La supremacía de bastones sobre conos provoca también que los ojos de los gatos capten con mayor precisión los movimientos rápidos. Y es que, ante su mirada, todo parece moverse más despacio de lo que se mueve en realidad.

Como contrapartida, se les dificulta percibir los desplazamientos lentos, al punto de que en muchas oportunidades creen estar ante objetos inmóviles.

Por otra parte, al contar con un menor número de conos que los humanos, los mininos no perciben tanto los colores, y menos aún si la luz es muy intensa. Solo distinguen tonalidades azul-violeta y amarillo-verde. Y hay ausencia de rojos en su visión.

Datos sobre pupilas, tamaño y foco

Los ojos de los gatos son de mayor tamaño que, por ejemplo, los de los humanos, en relación al tamaño de la cabeza. Esta característica la comparte con otros cazadores nocturnos.

Mirada de los gatos

Además, el cristalino está apartado de la parte delantera del ojo. Es así que también logra más apertura y capacidad para captar la luz. Cuando la luminosidad es baja, la pupila de los felinos se agranda, cosa que también sucede cuando están asustados. En una situación opuesta, se estrecha hasta convertirse en casi una raya vertical.

Otro tema es que no logran hacer foco a menos de 30 centímetros de distancia. Pero, como la naturaleza es sabia, ahí entran en juego los bigotes, que los ayudan a detectar todo aquello que esté cerca.

Más detalles sobre los ojos de los gatos

El campo de visión de los mininos es de 200 grados. Y su visión periférica es de 30 grados a cada lado. Para que compares, los grados humanos son 180 y 20, respectivamente, para las mismas cuestiones.

Asimismo, cuentan con un párpado extra, llamado membrana nictitante, que, además de proteger a los ojos, los mantiene lubricados. Esto no quita que parpadeen.

Y, si observas bien, verás que lo hacen muy lentamente si se sienten a gusto con las miradas que les dirigen, por ejemplo, sus humanos. Así que si tu minino pestañea, retribúyele con la misma acción y demuéstrale cuánto le quieres.

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