Hábitat y características del tsessebe

Aitana Bellido · 13 abril, 2019
Este mamífero de la familia de los antílopes es uno de los grandes herbívoros de Sudáfrica

El tsessebe se mueve en grandes manadas que viajan por el continente africano siguiendo los monzones. Conoce cómo sobrevive uno de los grandes herbívoros africanos.

Hábitat y morfología del tsessebe

El tsessebe o Damaliscus lunatus es un mamífero rápido y musculoso que puebla tanto el este como el sur de África. Es una de las seis subespecies de topi que existen en la Tierra. Su anatomía y el color de su piel le confieren un aspecto muy parecido al del búbalo, otro mamífero africano.

El hábitat del tsessebe se concentra en el norte de la sabana africana, en vastas llanuras que acaban bajo el agua durante la estación del monzón. En el sur de Sudán y alrededores también existen cientos de subespecies de tsessebe que emigraron en su día en busca de pastos más verdes y que no llegaron a volver a su país de origen.

Damaliscus lunatus lunatus

Las hembras de tsessebe suelen ser más pequeñas y menudas que los machos, que suelen medir 115 centímetros y pesar 130 kilos. Tanto el macho como la hembra exhiben una cornamenta bastante similar en forme de media luna creciente que, a simple vista, es mucho menos fuerte y vistosa que las de los topis del este de África.

Su manto es también menos colorido: frente a los vivos tonos rojizos del topi, el tsessebe se mueve entre tonos marrones y negros que se mimetizan mejor con su ambiente.

Un herbívoro migratorio y gregario

El tsessebe vive en grupos de diversos tamaños que pueden llegar a acoger a cientos de ejemplares, especialmente en las grandes migraciones que preceden al monzón. Sus hábitos reproductivos y su comportamiento gregario tienen mucho que ver con los instintos territoriales, ya que, para reproducirse, es indispensable que el macho tenga un territorio propio.

En las grandes manadas de la sabana africana este territorio puede ser de entre 50 y 400 hectáreas. Los machos van aumentando sus dominios progresivamente y migran solo para buscar mejores pastos o fuentes de agua. Cuando vuelven, son capaces de restablecer rápidamente sus antiguas redes sociales y territoriales. Las hembras, por su parte, viven en grupos de madres y crías, y van moviéndose por los distintos territorios de los machos.

Tsessebe común

La época de apareamiento dura en torno a los tres meses. Los machos suelen formar manadas de 100 ejemplares, que pelearán por monopolizar grupos enteros de hembras. Estas viajan durante su celo guiadas por el olor que dejan los machos y acuden únicamente para aparearse, ya que la época de cría del tsessebe suele darse durante la estación seca.

El tsessebe, una especie víctima de la caza

Aunque la IUCN no clasifica al tsessebe como especie amenazada, se estima que en 1970 y 1980 esta especie sufrió un duro golpe que dio lugar a su extinción en Mozambique. En la actualidad, se está empezando a introducir de nuevo la especie en la región de Swaziland.

La principal amenaza para estos herbívoros es la caza: el precio que puede alcanzar un ejemplar en el mercado negro oscila entre los 800 y los 4950 dólares, razón por la cual en Sudáfrica se considera que es una especie amenazada y que se requiere un permiso especial para su caza. Las maniobras de conservación del gobierno sudafricano están consiguiendo que se recupere paulatinamente.