Flamenco: aprende sobre esta curiosa ave

Yamila · 9 febrero, 2018
Su pico tiene forma de gancho, el cual le permite rebuscar en el fango para encontrar comida; la intensidad del color rosa de su plumaje indicará su nivel de salud, ya que si está más pálido querrá decir que está desnutrido o no se ha alimentado de la mejor manera

Lo primero que pensamos cuando nos dicen la palabra flamenco –además del típico baile andaluz– es en un ave de color rosado con patas largas y que se mueve de forma curiosa. En este artículo te contaremos todo sobre este bonito animal cuyo vuelo es realmente majestuoso.

Flamenco: características

Estas aves pertenecientes al género de las neognatas son de gran tamaño –pueden medir entre 80 y 140 centímetros de largo– y se caracterizan por sus largos cuellos y patas. Los pies están dotados de cuatro dedos –tres delanteros y uno posterior– unidos entre sí por una membrana.

Además, el pico es conocido por su forma de ‘gancho’, el cual les permite hurgar en el barro en búsqueda de comida; cuenta con laminillas para filtrar el limo. Solo mueve la mandíbula superior, que es de menor tamaño que la inferior.

Todas las subespecies de flamencos son de color rosado, aunque varía el tono más claro (el europeo) a más oscuro (el del Caribe). Cuando nacen las crías tienen el plumaje completamente claro, pero luego se van ‘tiñendo’ a medida que se alimentan. Así es, el color rosa proviene de los carotenoides que obtiene al ingerir comida.

Por eso, podemos determinar si un ejemplar está bien alimentado solo mirando sus plumas. Esta tonalidad les permite, entre otras cosas, encontrar pareja. Si es más rosado es más deseable como compañero; de lo contrario si sus plumas son demasiado pálidas se considera que el ejemplar está enfermo o no se ha alimentado correctamente… ¡Y no es apto para procrear descendencia saludable!

Flamenco: alimentación y hábitat

La dieta de este ave tan particular está compuesta por algas, camarones, crustáceos y plancton. Para poder alimentarse necesitan vivir en grandes extensiones de agua salina o alcalina de poca profundidad y a nivel del mar (máximo hasta 5 000 metros de altura).

Lugares para amantes de las aves internacionales: flamencos

Los flamencos viven en todos los continentes, excepto Oceanía y la Antártida. Las tres subespecies actuales son: chilena, que también habita en otras áreas de Sudamérica austral; común, en Europa, Asia y África; y rosada, en el Caribe y Centroamérica, que es el más reconocido por el rojo de sus plumas.

Viven en grupos numerosos de hasta 20 000 ejemplares; son muy sociables e interactúan continuamente con los demás miembros de la colonia.

Si bien no están en peligro de extinción, el hábitat natural del flamenco es cada vez menor debido a la contaminación de los reservas de agua o a la tala del bosque nativo. A su vez, la falta de lluvias en algunas regiones han cambiado drásticamente sus hábitos reproductivos y reducido bastante las poblaciones.

Flamenco: reproducción y hábitos

Una vez que cumple seis años de vida, el flamenco ya está en condiciones de reproducirse; para ello debe esperar a la época de apareamiento –de lluvias– y encontrar pareja mediante un ritual o ‘baile’ de cortejo. Los machos se acicalan y giran la cabeza para impresionar a la hembra que desean.

Flamencos: reproducción

Una vez que se consigue pareja y se produce la cópula, la hembra pone un solo huevo de color blanco y lo deposita en el nido en forma de cono que crea ella misma con ramas, piedras y barro. Lo empolla durante seis semanas, y entre padre y madre comparten la labor de dar calor a su cría.

Cuando nacen son alimentados con una especie de ‘leche’ producida por las glándulas del tracto digestivo de los progenitores. Pasados unos meses, el pichón ya ha desarrollado el pico y se puede alimentar como los adultos. Recién a los tres años sus plumas adquieren un tono rosáceo.

Los flamencos son conocidos por su hermoso y rápido vuelo, que puede alcanzar los 60 km/h, y además por sus largos viajes: en un día pueden recorrer cientos de kilómetros en busca de alimento para ellos y los demás miembros de la colonia.