Errores en la crianza de un gato

Virginia Duque Mirón · 14 julio, 2018
Parece que es una tarea sencilla, pero enseñar a un felino no se parece en nada a hacerlo con un perro, ya que son mucho más despegados; si bien adquiere pautas de comportamiento de la madre, no significa que debamos creer que todo está hecho

Criar a una mascota no es una tarea sencilla. De hecho, requiere tiempo y esfuerzo si queremos lograr que nuestra convivencia sea agradable y podamos enseñarle órdenes básicas. En la crianza de un gato hay varios errores comunes que muchos dueños cometen y que debemos evitar.

Es obvio que cuando decidimos tener un animal en casa sin importar si es perro, gato o cualquier otro, queremos que sea feliz y equilibrado, por lo que debemos seguir unas pautas que nos ayuden a conseguir buenos resultados en su crianza.

Errores comunes en la crianza de un gato

Darle leche de vaca para beber

¿Sabías que el ser humano es el único que bebe leche después del destete? Y en realidad no lo hacemos porque sea necesario sino porque nos gusta, y podemos hacerlo porque nuestro cuerpo está preparado para asimilarla.

En el caso de los gatos no es así. Solo necesitan la leche materna cuando nacen y hasta los dos meses que es el destete, pero después, ni su estómago ni su aparato digestivo están preparados para digerirla ni para  asimilarla. Se ha creado el mito de que los gatos beben leche, pero esto no es cierto.

Tratarlo como a un perro

Muchas veces tendemos a pensar que perros y gatos son iguales, y lo cierto es que estos difieren mucho entre ellos. Sus personalidades, caracteres y formas de actuar son muy distintas y por ello tienen que ser tratados de manera diferente.

Por ejemplo, los perros son más dependientes y los gatos más despegados. Los felinos no necesitan sentirse integrados en un grupo, mientras que los perros son animales de manada. Además, estos últimos aprenden órdenes de manera sencilla y son fieles e incondicionales.

Gritarle

Los gatos son pasotas y en ocasiones, incluso cuando les hemos enseñados ciertas órdenes, es posible que no nos hagan caso y esto nos ponga de los nervios. Esta situación podría llevarnos a gritarle o castigarle, sin tener en cuenta que lo único que vamos a conseguir es que el animal nos tenga miedo.

A diferencia de los perros, los gatos son orgullosos y un poco rencorosos, así que no olvidarán fácilmente que los has tratado mal ni correrán a tus brazos como si nada hubiera pasado.

Pensar que no es adiestrable

Es cierto que desde que un gato nace aprende ciertas pautas básicas de su madre y conviviendo con sus hermanos, pero eso no implica que ya puedas simplemente dejar pasar el tiempo sin más, ya que tendrás que enseñarle órdenes.

Muchos creen que un gato no puede aprender como un perro a acudir a nuestra llamada, darnos la pata, estarse quieto cuando se lo decimos y otras pautas más. Es cierto que ambas especies son diferentes, y que los perros aprenden mucho más rápido, pero los gatos son muy enseñables, es más, debes hacerlo pues te permitirá tener una mejor convivencia con tu felino además de ayudarle en su desarrollo.

Adoptarlo antes de tiempo

Este es uno de los errores más comunes en la crianza de un gato, sacarlo demasiado pronto de los brazos de su madre. Esto sucede especialmente con los gatos de raza, puesto que su criador querrá obtener beneficios lo antes posible.

Adoptar un gato pequeño

Para lograrlo, se pasa por alto procesos elementales y esenciales para los que un felino debe estar preparado. En los perros, esta primera etapa se llama imprinting y aunque en los gatos no tiene el mismo nombre, el efecto en la vida de ambos es el mismo. Durante este tiempo, los cachorros aprenden a relacionarse con sus hermanos y con su madre, y esta le marca ciertas actitudes que podrán ser  aceptables.

Es un proceso de socialización que permitirá que tu gato sea un animal equilibrado, sociable, cariñoso y feliz.

Darle más alimento de la cuenta

Las mascotas parecen no tener fondo en su estómago y están siempre buscando algo que meterse en la boca. Pues bien, tienes que saber que los felinos tienen tendencia a la obesidad, ya que no hacen tanto ejercicio como los perros.

Alimentación de los gatos

El sobrepeso puede genera enfermedades serias como la diabetes, cálculos urinarios y dolor en las articulaciones y problemas en la piel. Asegúrate de que tu gato tiene una dieta equilibrada en la que cuenta con todos los nutrientes necesarios y no es alta en grasas ni hidratos.

Recuerda siempre que adoptar una mascota es asumir responsabilidades, y que tendrás que tener cuidado de no cometer estos errores en la crianza de un gato.