El tordo, ¿has visto volar a un pájaro semejante?

Estos pájaros aseguran la perpetuación de su especie mediante la ocupación de nidos ajenos; picotean los que yacían en este y depositan allí los suyos para que sea otra ave la que los incube tras desechar los suyos

El tordo renegrido es un pájaro que habita en casi toda América del Sur, gran parte del Caribe, y en Trinidad y Tobago. Por ello, se conoce con otros nombres dependiendo del país. Algunos de los cuales son: pájaro vaquero (República Dominicana), mirlo (Chile), chamón común (Colombia) y vaquero mirlo (Cuba). Su nombre científico es Molothrus bonariensis.

El macho tiene un plumaje color negro azabache brillante o tornasol. Mide unos 20 centímetros, y sus alas y cola son de un color más bien opaco; la hembra es de menor tamaño y es de un color grisáceo pardusco. Tiene un pico largo, patas grandes y flacas, y ojos oscuros.

Algunas características de la especie

Los tordos son aves omnívoras, su alimentación es a base de semillas, uvas, lombrices y caracoles. También pueden encontrarse en el lomo de animales de ganado para alimentarse de diferentes parásitos externos. Realmente, es común observar bandadas completas de tordos junto al ganado.

Estas aves son una especie con mucha habilidad para expandirse a otros lugares por su alimentación omnívora y fácil adaptabilidad; en época reproductiva son muy sociables y gregarios.

En lo que se refiere a su hábitat, el mirlo puede encontrarse en praderas, sabanas, bosques, jardines, parques y ciudades. Es fácil encontrarlos en lugares abiertos y con el césped corto.

Tordo: hábitat

 ¿Por qué se llama tordo?

El origen de este término viene de la palabra ‘aturdido’ (atontado, turbado, confundido). Y se les llama así porque una de sus comidas favoritas son las uvas, las que consumen precisamente durante el periodo de cosecha. Y, como es de esperar, terminan mareados y embriagados al picotear tantas de estas uvas.

Son estas uvas consumidas en grandes cantidades, justo antes de migrar a otras latitudes, lo que entorpece el que puedan volar con facilidad, coordinación y gracia. Por este singular hábito de emborracharse con uvas y sus consecuencias se les conoce con el nombre de ‘tordos’.

Singular reproducción

Los tordos no construyen sus propios nidos, sino que tienen el hábito de utilizar los de otras aves. Y aún más: consiguen que estas aves anfitrionas luego desempeñan el papel de padres adoptivos. Crían a los pequeños tordos pensando que son sus propios hijos.

La reproducción comienza cuando la hembra se encuentra fecundada; durante ese periodo se dedica a buscar un nido seguro donde puedan nacer y crecer sus pequeños. Busca nuevos padres que cumplan con un requisito mínimo: que sean de una especie que alimente a sus crías con proteína animal.

Expertos en camuflaje

Cuando llega la puesta, la madre se asegura de introducir sus huevos en el nido antes de que la otra ave comience el proceso de incubación de sus propios huevos. De esta forma, se explora la probabilidad de que los tordos nazcan primero gracias a su corto periodo de incubación (dura solo 11-12 días).

Tordo: características

Para dejar furtivamente sus huevos en el nido seleccionado, la hembra de tordo espera y vigila hasta que el otro pájaro se ausente. Primero se asegura de que el ave efectivamente vaya a regresar; luego introduce sus huevos de variados colores y deja que se camuflen fácilmente entre los otros.

Durante este proceso de ‘ocupación’, la hembra de tordo picotea una o varias veces los huevos del otro ave, para que esta los expulse y así incube y críe los suyos como si fueran sus propios hijos. Gracias a esta maniobra aseguran la supervivencia de su especie.

Por esta facilidad de invadir espacios ajenos, los tordos reciben el nombre científico de Molothrus bonariensis. Molothrus es una palabra de origen griego que significa molos: pelea, throskos: asaltar. De hecho, esta especie representa un riesgo para algunas otras en peligro de extinción.

Cantos y mitos

Los tordos también se distinguen por su magnífico canto de notas aflautadas.  En la antigüedad se decía que el canto del tordo era premonitorio, pues anunciaba lluvias y buenas nuevas.

Era tal el alcance y magia de la melodía del canto del tordo que en la Edad Media se creía que esta era portadora de bendiciones de la providencia; el anuncio de un encuentro inesperado con la buenaventura.

También se consideraba el canto del tordo como señal de la realización de anhelos y esperanzas. Fue tal la huella que dejó en los antiguos, que estos creían que consumir su carne los ayudaría a alcanzar una gran longevidad.

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