El órgano vomeronasal de las serpientes

Alba Muñiz · 29 marzo, 2019
A través de su lengua bífida los ofidios recogen información del aire, que es transmitida a sus cerebros por medio del órgano vomeronasal; así logran detectar a sus posibles presas

Además de con las fosas nasales, gran parte de los vertebrados poseen la capacidad de captar información del aire a través del órgano de Jacobson. Los ofidios tienen muy desarrollada esta facultad. Te contamos algunos datos sobre el también llamado órgano vomeronasal de las serpientes.

Un detector de sustancias que están en el aire

Si bien este órgano de quimiorrecepción está principalmente relacionado con la captación de feromonas, los ofidios pueden detectar gran variedad de sustancias. Es así que lo utilizan para encontrar a sus posibles presas e incluso para reconocer a miembros de su familia.

¿Cómo lo hacen? A través de su lengua bífida ‘recogen’ sustancias en el aire. Esta información es enviada al paladar y luego transmitida al cerebro por medio del órgano de Jacobson, ubicado tras el hueso vómer, entre las fosas nasales y la boca.

Pero además de ‘decodificar’ estos datos químicos a través del órgano vomeronasal, gran parte de las serpientes también pueden reconocer el calor que emiten los animales de sangre caliente.

Órgano de Jacobson: serpientes

Conoce detalles sobre el órgano vomeronasal de las serpientes, a través del cual los ofidios consiguen distintos tipos de información que capturan del aire.

Algunos datos sobre el órgano de Jacobson

El órgano vomeronasal fue descubierto en 1811 por el cirujano y anatomista danés Ludwig Lewin Jacobson, de ahí su nombre. Forma parte del sistema olfativo de mamíferos, reptiles y anfibios.

Es de gran utilidad en la transmisión de mensajes químicos entre miembros de la misma especie y que están relacionados, principalmente, con la actividad sexual.

Se estima que, asimismo, puede tener relación con la captación de señales que se relacionan con la territorialidad, todo un tema en el reino animal.

Detalles sobre el órgano vomeronasal de las serpientes

Pero, como anticipamos, el órgano vomeronasal de las serpientes es, además, una herramienta de suma importancia para rastrear y cazar a sus presas. Se forma durante la etapa embrionaria, a partir de la cavidad nasal, y presenta una apertura al paladar.

Olfato de las serpientes

Por su parte, la lengua es ideal para transportar información hacia el órgano de Jacobson. Y es que está provista de diminutas papilas o depresiones –según la especie– que captan y retienen diferentes partículas olorosas. Así es que podemos afirmar que estos reptiles huelen el aire con sus lenguas.

Pero tener una lengua bífida les posibilita también detectar de una manera más eficaz de dónde provienen los estímulos químicos. Entonces, la información obtenida por cada parte de la lengua llega al cerebro por vías separadas, previo paso por el órgano vomeronasal de estos ofidios.

Otros datos sobre este particular órgano

Para que te puedas hacer una idea mejor sobre el órgano de Jacobson, pondremos un ejemplo más cercano: los mininos. Nuestros amigos maulladores son ideales para observar cómo ‘saborean’ el aire.

Seguramente habrás advertido –y si no, préstales atención y lo descubrirás– que los gatos, en ocasiones, entreabren su boca y aspiran por la parte superior. Simultáneamente dirigen los labios hacia abajo, fruncen la nariz y elevan la cabeza.

Este mecanismo, denominado reflejo Flehmen, es el que permite que el aire, y la información que contiene, llegue hasta el órgano vomeronasal gatuno.

Y, para tu información, los humanos también tenemos órgano de Jacobson. Pero los científicos aún no se ponen de acuerdo sobre si cumple alguna función en nuestro cuerpo.