¿Qué son y para qué sirven las feromonas en el mundo animal?

Aitana Bellido · 9 noviembre, 2018
¿Sabes qué son las feromonas y cómo influyen en el comportamiento de los animales? Te contamos todo acerca de estas sustancias.

La presencia de feromonas en los organismos de los animales influye mucho más en su comportamiento y en su estilo de vida de lo que se piensa. Aprender realmente qué son y para qué sirven las feromonas es la mejor forma de desentrañar de una vez por todas cómo funciona el mundo animal.

Una sustancia diferente de las hormonas

Las feromonas son sustancias liberadas por los animales que tienen la capacidad de alterar la fisiología de otros miembros de su especie e intervenir en su comportamiento sexual y territorial. Estas sustancias son cuerpos químicos orgánicos de bajo peso molecular que se fijan en los receptores nasales de los animales.

Para entender realmente para qué sirven las feromonas, tenemos que tener en cuenta que desempeñan un papel muy importante en la comunicación entre miembros de la misma especie. A diferencia de las hormonas, que actúan a nivel interno, las feromonas se liberan al entorno a través de fluidos corporales como la saliva, el sudor o la orina, y producen un efecto determinado en su receptor.

Instinto maternal animal: elefantes

Los resultados derivados de la liberación de las feromonas (y la presencia de otros factores, como el clima o la luz) en otros miembros de la especie se engloban dentro del fenómeno conocido como bioestimulación. En las madres lactantes, por ejemplo, la proximidad de sus crías y, por ende, la exposición a las feromonas que desprenden, daría lugar a una mayor producción de leche.

¿Para qué sirven las feromonas?

Las señales emitidas por las feromonas se detectan a través del órgano vomeronasal, localizado en el interior de la cavidad de la nariz. A través de él se transmite el estímulo proporcionado por las feromonas al cerebro, donde se produce la respuesta correspondiente.

Ciclo reproductivo de los gatos

Este órgano se conecta con las terminaciones nerviosas del hipotálamo, que controla emociones como el miedo o la atracción sexual. Las feromonas no hacen sino transmitir una información determinada a un sujeto, cuya respuesta se ve traducida somáticamente.

  • Las feromonas juegan un papel especialmente importante en las conductas reproductivas. Por ejemplo, las feromonas masculinas inducen la actividad cíclica ovárica de las hembras de especies como la cabra o la oveja. Los elefantes macho más jóvenes, por su parte, desprenden un olor similar al de la miel para evitar problemas con los machos adultos. Además, ciertas feromonas presentes en las lágrimas de ratones recién nacidos inhiben la libido de la madre para que ella se dedique por completo a la crianza.
  • En cuanto a las costumbres territoriales, las feromonas actúan como coordenadas que permiten al resto de miembros de la especie conocer quién vive en una zona determinada. En el caso de los gatos, la entrada de otro felino desconocido en su territorio desencadena casi automáticamente un instinto agresivo en el ejemplar que se considere líder de la zona.

¿Realmente sorprendente, a que sí? ¡La sabiduría de la naturaleza no deja de impresionarnos!