El gato en la historia

El gato en la historia ha tomado diferentes significados, desde la encarnación de una diosa egipcia hasta un signo de brujería. ¿Cómo ha sido la vida de nuestros amigos felinos a lo largo de las etapas históricas?

El vínculo entre el gato y la humanidad empezó hace mucho tiempo, probablemente a mediados de los años 7000 a.C. Desde entonces, ningún otro animal ha vivido una relación tan cambiante con el ser humano.

Para hablar sobre las muchas interpretaciones del gato en la historia sería necesario mucho más que un breve artículo. Pero hoy intentaremos destacar los momentos clave que han marcado la forma con la que la humanidad se ha relacionado con los mininos hasta la actualidad.

El gato en el Antiguo Egipto

La historia del gato en el Antiguo Egipto suele relacionarse con la diosa Bastet, conocida también como ‘la estrella Sirio’. Las representaciones de esta divinidad siempre estaban asociadas a los felinos, y podía ser representada como una gata negra o como una mujer con la cabeza de una felina.

Bastet, diosa de los gatos del Antiguo Egipto

El culto a la diosa Bastet era especialmente popular en la antigua ciudad de Bubastis, donde se encontraron numerosos gatos momificados. Se estima que estos felinos eran considerados como las encarnaciones de la mismísima diosa Bastet. Por ello, al morir eran dignos del ritual de momificación, al que solo accedían los nobles y los faraones.

En el Antiguo Egipto, la diosa Bastet era la protectora de los hogares y de las mujeres embarazadas, y es que tenía el poder de alejar a los malos espíritus. Por su espíritu guardián, Bastet tenía un lado amoroso y pacífico, pero también mostraba una faceta feroz y obstinada.

Además de su evolución en términos de conocimiento, la civilización egipcia también destacaba por su amor y respeto hacia los animales. Hasta las civilizaciones antiguas, como los griegos, mencionan con algún asombro el hábito de los egipcios de compartir su hogar con animales y considerarlos como parte de su familia.

El intento más exitoso de domesticación en el Antiguo Egipto fue precisamente con los gatos. Al parecer, el respeto mutuo por la libertad y la autonomía de cada individuo fue la clave para el fortalecimiento del vínculo entre hombre y felino en la sociedad egipcia.

El gato en la historia del Diluvio Universal

El Diluvio Universal es una de las historias bíblicas más conocidas, y es que hay muchas representaciones artísticas sobre este. En estas se relata la historia de Noé y su familia, quienes reciben de Dios la misión de construir un enorme arca para salvar a una pareja de cada especie del gran diluvio en la Tierra.

Gato en la historia del Diluvio Universal

Pero lo que muchos desconocen es que la historia del arca de Noé es también una de las versiones más antiguas respecto al nacimiento de los gatos. Si nos atenemos al relato original, veremos que Noé jamás subió una pareja de gatos en su arca. Por una simple razón: al parecer, aún no existían gatos en la superficie de nuestro planeta.

No obstante, se dice que Noé fue sorprendido por la acelerada reproducción de las ratas, lo que se convirtió en un problema por las limitadas provisiones. Sin saber cómo solucionar este conflicto, Noé pide que Dios le oriente: le dice que debería acariciar la cabeza del león tres veces seguidas.

Sin entender completamente la orientación divina, Noé procede a acariciar la cabeza del gran felino. Su mayor sorpresa ocurre cuando, tras finalizar la tercera caricia, el león suelta un fuerte estornudo y expulsa una pareja de gatos a través de sus fosas nasales.

Rápidamente, los mininos parecen haber entendido su propósito en la embarcación y pudieron controlar la sobrepoblación de roedores por su natural talento para la caza.

El gato en la Edad Media

La Edad Media fue, sin lugar a dudas, el periodo más cruel que han experimentado los mininos tras su acercamiento al ser humano. Durante más de 10 siglos los gatos –en especial los de color negro– fueron perseguidos y quemados en hogueras por su supuesta relación con la práctica de brujería.

Gato en la historia de la Edad Media

Durante años más extremos era posible encontrar referencias a los mininos como ‘criaturas satánicas’. Su comportamiento, sus hábitos nocturnos e incluso el mito de las siete vidas fueron asociados a los movimientos herejes.

Entre las muchas falsas creencias sobre el gato en la Edad Media, se decía que sus ojos iluminaban las noches más oscuras para que las brujas pudieran llevar a cabo sus rituales satánicos. Otra leyenda común era que el propio diablo tomaba la forma de un gato negro para ‘infiltrarse’ entre los humanos.

Desafortunadamente, hay quienes siguen temiendo a los gatos negros por culpa de las falsas creencias promovidas durante la Edad Media. Por ello, no está de más aconsejar a que todos conozcamos la verdadera historia del gato, así como su lenguaje corporal, mediante el cual expresa su personalidad.