El colorido de las mariposas

Francisco María García · 7 junio, 2018
Más allá de la belleza propia de estos insectos por sus diversas tonalidades, estas pueden servir tanto para camuflarse, como para avisar que son venenosas o para emular a aquellos animales que también son tóxicos

El colorido de las mariposas nos genera enorme admiración por su impecable belleza, y también inspira los científicos de todo el mundo a comprender mejor este fenómeno natural. Felizmente, los avances tecnológicos han ido evolucionando y hoy sabemos por qué las mariposas exhiben colores tan hermosos.

¿A qué se debe el colorido de las mariposas?

En la actualidad, se conocen más de 15 000 especies de mariposas que habitan en todos los continentes. Sin lugar a dudas, una de las características más llamativas de estos insectos son sus bellas alas, de tonalidades muy vivaces.

Se sabe que el colorido de las mariposas puede ser de dos tipos: estructural o pigmentario. La coloración pigmentaria es generada principalmente por la melanina, una sustancia que actúa como un pigmento natural.

La melanina es responsable de aportar color a nuestra piel y a nuestros pelos, pero también a las escamas que conforman las alas de las mariposas. Las mariposas pigmentarias ofrecen colores blancos, marrones, grisáceos, amarillos, naranjas, rojos y rojizos.

Las coloraciones estructurales surgen a partir de la difracción y dispersión de la luz sobre las escamas de las alas de las mariposas. La interferencia de la luminosidad altera las propiedades ópticas, y los colores son percibidos de forma distinta por nuestros ojos. Las mariposas de coloridos estructurales presentan tonalidades metálicas, iridiscentes, verdes y azules; realmente son combinaciones de una belleza inusual para nuestra vista.

Los colores dicen mucho sobre las mariposas

Los investigadores han descubierto que el colorido de las mariposas también cumple importantes funciones sociales en su hábitat natural. Cada especie posee un patrón único de coloración y cada individuo puede tener una combinación singular de colores en sus alas.

Como vemos, las tonalidades de una mariposa no solo le brindan belleza, sino que también componen su identidad. Hay que tener en cuenta que los machos y hembras de muchas especies de mariposas poseen un dicromatismo sexual. Es decir: en la misma especie, cada sexo posee colores o tonalidades distintos.

Mariposa 88: hábitat

Estas variaciones pueden ser tan sutiles en algunas especies que resultan imperceptibles a simple vista, pero se trata de un elemento importante a considerar durante la época reproductiva de las mariposas.

El colorido puede ser una estrategia de camuflaje

Una función muy importante que el colorido de las mariposas puede desempeñar es la posibilidad de camuflarse. El camuflaje es una técnica que algunos animales emplean para esconderse de sus depredadores al ‘mezclarse’ con su propio hábitat para volverse imperceptible.

Algunas especies de mariposas tienen un patrón de coloración llamado críptico, que les permite esconderse en su propio entorno. En algunas mariposas, este patrón está presente en la parte superior e inferior de sus alas. Por ello, pueden simplemente quedar quietas para pasar desapercibidas ante cualquier peligro en el ambiente.

Curiosamente, otras especies tienen tonalidades muy vivaces en la parte superior y el patrón críptico en la porción inferior. Al percibir cualquier amenaza estas mariposas cierran sus alas y esconden sus colores para despistar a sus depredadores.

Cuando los colores dan una peligrosa señal…

En muchos animales, los colores vivaces y atractivos actúan como una señal de alerta por su toxicidad. Las ranas flechas, por ejemplo, son diminutos anfibios que exhiben tonalidades muy llamativas y contienen un veneno muy potente en su piel.

Estos cambios de tonalidad en la piel (o en las alas), no se trata de una característica simplemente estética, sino que son un aviso a los depredadores sobre una posible existencia de veneno o sustancias tóxicas.

Entre las mariposas no abundan las especies que contienen veneno en sus alas, pero algunas merecen ser destacadas. Las llamadas ‘mariposas monarcas’ son consideradas como la especie más bella por sus intensos colores negro y naranja; esta especie de mariposas contienen una toxina en sus escamas, que les ayuda a defenderse de sus depredadores.

Animales de color naranja: mariposa monarca

Un dato curioso es que las mariposas monarcas no producen su propio veneno, sino que lo ingieren por su alimentación. Mientras todavía son orugas, estas diminutas mariposas comen hojas del árbol del algodoncillo, que se metabolizan para formar la toxina de sus escamas en la fase adulta.

El mimetismo y el colorido de las mariposas

Por último, destacamos que algunas especies de mariposas no venenosas tienen la capacidad de imitar el patrón de color de las especies venenosas. De esa forma, consiguen ‘engañar’ a sus depredadores, a través de una técnica natural llamada mimetismo.