¿Dónde enterrar a tu mascota?

Yamila · 23 octubre, 2018
Cuando ocurre el terrible suceso de perder a nuestro fiel compañero es habitual que no se sepa dónde enterrar a la mascota, y es que hay diferentes opciones para las que, en cualquier caso, habría que ajustarse a la ley

Hay cosas de las cuales no querríamos tener que encargarnos nunca, pero lamentablemente suceden y es mejor estar preparados. Enterrar a tu mascota sin duda es un proceso doloroso y, quizás en ese momento, no sabemos muy bien qué hacer. En este artículo te daremos algunos consejos.

Enterrar a tu mascota, diferentes opciones

Si tu perro padece alguna enfermedad o es muy anciano, poco a poco te has hecho a la idea de que tarde o temprano se irá de tu lado. Es algo doloroso, por supuesto, pero aceptarlo es el primer paso.

Sin embargo, hay ocasiones en las cuales aún no pensamos que nuestra mascota ‘nos abandonará’ (esto es una forma de decir, ya que siempre su recuerdo nos acompañará), como si nos sucede un accidente en la calle. En cualquier caso, es necesario saber qué hacer con los restos del animal.

Cuando nuestra mascota fallece en la clínica veterinaria quizás es mucho más fácil porque el mismo profesional se encargará de todo, pero si el perro muere en casa o en la calle tendrás que pedir ayuda.

Tal vez en ese momento no tienes la capacidad emocional o física como para tomar el cuerpo de tu fallecida mascota y necesitas que alguien te acompañe. Puede ser un familiar, un amigo o el veterinario quien te indique las opciones disponibles.

Enterrar a tu mascota: con o sin seguro

En algunos países como en España existe lo que se conoce como ‘seguro de mascotas’, el cual prevé esta situación y nos asesora en cuanto a dónde llevar al animal para ser enterrado. Si no se tiene dicha cobertura, puedes pagar en el momento en que el animal fallece. Por supuesto que es más costoso, pero solo lo abonarás una vez.

Cementerios para animales domésticos

Los ayuntamientos suelen tener un servicio especial para enterrar mascotas y darles la despedida que tanto se merecen. Por ley, está prohibido hacer un hoyo en cualquier lado para depositar los restos del animal.

Esto se hace para evitar errores en el entierro que conlleven a problemas de salud pública al descomponerse el cuerpo. No hay que olvidar que algunos animales, como las aves carroñeras, pueden detectar restos a varios kilómetros de distancia.

Otra cuestión a tener en cuenta si tu perro fallece es avisar para que se le de la baja al chip identificatorio. Se puede llamar directamente al ayuntamiento y que ellos se encarguen de todo. Básicamente, en España hay tres opciones para enterrar a tu mascota:

1. Incineración colectiva

Se procede a incinerar los cuerpos de varios animales –otras mascotas– juntos y los dueños no reciben las cenizas.

2. Incineración individual

Para ello se deben pagar alrededor de 250 euros y hay empresas privadas que se encargan de esta tarea. La incineración tarda unas tres horas y, al finalizar, el dueño recibe una urna con las cenizas.

3. Entierro

Si bien no hay demasiados cementerios para mascotas en el país, puede ser una opción interesante en caso de tener alguno cerca. El entierro es similar al de una persona, ya que incluye un ataúd y una lápida. Todos los gastos van por cuenta del dueño.

Cementerios para mascotas

¿Enterrar a tu mascota en el jardín?

Esto es algo impensable para aquellas personas que viven en la ciudad o cuyos ayuntamientos prohíben la práctica. Sin embargo, ciertos países no cuentan con regulación de este tipo o bien se permite que en espacios rurales las mascotas sean enterradas en terrenos propios.

Es importante tener en cuenta que el animal deberá ser enterrado lo antes posible –con un máximo de 24 horas después del fallecimiento– con el objetivo de evitar la proliferación de enfermedades.

La ubicación del lugar donde será enterrado es fundamental: se aconseja al menos que esté a unos 30 metros de la casa y al menos a 50 metros de fuentes de agua como acequias, estantes o ríos, para evitar la contaminación.

En cuanto a la profundidad de pozo, dependerá del tamaño del animal (no es lo mismo enterrar a un terranova que a un pinscher), aunque como mínimo ha de tener un metro. Coloca al animal primero en una bolsa plástica resistente y luego en un ataúd o caja de madera. Echa una buena cantidad de tierra encima y coloca una gran piedra o peso para evitar que otros animales lo desentierren.

Pasadas algunas semanas, puedes plantar flores o un árbol en el lugar donde ha sido enterrado tu perro, una hermosa manera de honrarle como se merece.

Giraldo-Echeverri, Carlos Andrés; Ruiz Cortés, Zulma Tatiana; Olivera Ángel, M. (2009). Brucella canis EN MEDELLÍN (COLOMBIA), UN PROBLEMA ACTUAL. Revista U.D.C.A Actualidad & Divulgación Científica.