¿Determina la genética la personalidad en los perros?

4 junio, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Ana Díaz Maqueda
Como ocurre con los seres humanos, la genética es clave para determinar la personalidad de un perro, aunque no podemos dejar de lado el ambiente, las experiencias vividas y la educación.

Muchas veces, cuando una persona está buscando tener un nuevo perro, suele preguntarse cuestiones sobre si debería seleccionar una raza u otra. Evidentemente, la conducta de un can está muy relacionada con su educación, es decir, con el ambiente donde se haya criado.

No obstante, la genética también es un factor limitante, sobre todo en el caso de las razas puras. La personalidad en los perros está estrechamente relacionada con ella, concretamente, con los genes heredados de sus padres.

Este hecho es la consecuencia de haber seleccionado, por parte del ser humano, a los perros durante cientos de años. De las razas que actualmente conocemos, cada una fue creada, o seleccionada, para cumplir ciertos fines o deseos antrópicos.

Este es el caso de los perros pastores, los perros guardianes o las razas de canes destinadas a la cacería. Cada uno de estos grupos tiene una conformación diferente en su cerebro. Aunque todos sean perros y todos se comporten como tal, en cada uno de ellos existen áreas cerebrales más activas que otras.

Por ello, aunque muchos científicos no quieran llamarlo personalidad, en los distintos perros existen diferentes temperamentos, algo también llamado carácter.

Primeros pasos hacia la comprensión de la conducta canina

Una de las primeras investigaciones relacionadas con la personalidad en los perros fue el clásico experimento de aprendizaje que llevó a Pavlov a describir la ley del reflejo condicional. Este científico, además, clasificó la personalidad de los perros en cuatro tipos básicos, según cómo respondían al entrenamiento del reflejo condicionado.

Medio siglo más tarde, Scott y Fuller, investigadores del Instituto de Biología Canina, estudiaron las influencias genéticas que podían repercutir sobre el comportamiento del perro. Se dedicaron al estudio de cinco razas: cocker spaniels, fox terrier, basenjis, perros pastores de Shetland y beagles.

Las cinco razas fueron evaluadas por su capacidad de desenvolverse en tres tareas: entrenamiento forzado, entrenamiento de recompensa y resolución de problemas. Según actuaban los perros, se marcaba su personalidad.

Además de todo esto, Scott y Fuller fueron quienes descubrieron, desarrollaron y explicaron los períodos críticos de socialización en perros.

Dentro de una corriente similar, Pfaffenberger evaluó la personalidad en perros a través de ‘pruebas para cachorros’ y determinó si servirían o no como perros guías. Muchas de estas pruebas siguen siendo válidas hoy en día.

Cachorro de rottweiler

Personalidad en los perros según su raza

Uno de los mayores estudios sobre la personalidad en perros fue diseñado por Hart y Miller en los años ochenta. Estos investigadores realizaron una encuesta a 48 veterinarios y a 48 jueces de obediencia canina en relación a 13 rasgos de la personalidad de los perros de 56 razas diferentes. Estas 13 características fueron:

  • Excitabilidad
  • Actividad general
  • Agresividad hacia los niños
  • Ladrido excesivo
  • Demanda de afecto
  • Defensa territorial
  • Actitud de perro guardián
  • Agresión hacia otro perros
  • Dominio sobre el dueño
  • Aptitud para el entrenamiento de obediencia
  • Protección del hogar
  • Destructividad
  • Alegría

De todas las razas que entraron a estudio, te mostramos tres a modo de ejemplo: el beagle, el golden retriever y el pastor alemán.

Según la investigación, los beagles son perros con muchísima actividad general, muy excitables, con poco posibilidades de agredir a un niño, muy ladradores, poco afectuosos y territoriales, bastante recelosos de su tutor, destructivos y no aconsejables para trabajo de obediencia.

Por otro lado, los pastores alemanes son perros más estables, poco excitables, con una probabilidad media de atacar a los niños, menos ladradores que los beagles y poco afectuosos.

Esta raza defiende activamente lo que consideran su territorio y la protección del hogar. Tiene más posibilidades de atacar a otros perros pero es muy bueno con respecto al trabajo de obediencia. Asimismo, es un tipo de perro muy alegre y destructivo.

Por último, el golden retriever es considerada una raza nada excitable y medianamente activa. Su probabilidad de atacar a un niño es casi nula y tampoco ladran excesivamente. Demandan mucho afecto y no tienen ningún interés por el territorio. No son agresivos con otros perros ni con sus dueños. Son fácilmente adiestrables en obediencia y pocas veces muestran destructividad.

Durante la investigación, también descubrieron que existen grandes diferencia entre machos y hembras con respecto al comportamiento. En general, las hembras eran más fácilmente entrenables y los machos más agresivos.

La genética determina la personalidad de los perros.

Otro ejemplo de la relación entre la genética y la personalidad de un perro

Dentro del Proyecto del Genoma del Perro, donde un gran número de científicos y técnicos han trabajado para descifrar el código genético canino al completo, un científico, Jasper Rine de Berkeley, comenzó a estudiar la relación entre el comportamiento del perro y su genética.

Para ello, este científico tomó a un macho de border collie y a una hembra de terranova, dos razas extremadamente diferentes con respecto a la personalidad. A los progenitores los llamó grupo “P”, y a la primera generación nacida de ellos, “F1”.

  • Cuando analizaron la personalidad de los cachorros de la F1, vieron que mostraban una mezcla de los progenitores. Todos eran más cariñosos de lo que suelen ser los border collies y fáciles de tratar. No obstante, eran más excitables y activos que los terranovas
  • Posteriormente, cruzaron los perros de la F1 entre ellos, lo que dio como resultado más de 20 cachorros llamados «F2». Para sorpresa del investigador, la regla cumplida en para la F1 aquí no tuvo cabida.
  • Cada perro tenía una personalidad diferente, algunos más similares al border y otros más al terranova. Muy probablemente, esto se debe a que ciertos genes fueron silenciados en la F1 pero sí se mostraron en la F2.

Todas estas investigaciones y muchas más que se han realizado a lo largo de los años, nos muestran que los perros tienen una personalidad marcada por su genética.

Por tanto, aunque jamás debemos despreciar el valor y la fuerte influencia que tiene el ambiente, la genética es determinante para la personalidad en los perros.

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