¿De dónde vienen los rumores sobre la agresividad de los Dóberman?

Aileen Zaera · 8 marzo, 2015

Son muchos los rumores que existen en torno a los Dóberman, en especial los asociados al temperamento altamente violento que los hace reaccionar ante cualquier estímulo de forma agresiva. Sin embargo, no se trata más que de habladurías e historias falsas que muchas veces han perjudicado el renombre de esta raza de perros.

También existe el rumor de que esta raza es producto de los experimentos en los laboratorios nazis. Aunque es cierto que es un perro originario de Alemania, fruto de un cruce de un perro de una raza desconocida con el Pinshcer, originario desde los 1880, nada tiene que ver con esta descabellada teoría.

Otros rumores acerca de estos caninos van desde que su cerebro crece más de lo normal y por tal motivo tienden a perder la cabeza, hasta que presentan problemas en el olfato, lo que provoca que desconozcan a sus dueños y por tal motivo los ataquen. Todos estos absurdos rumores hacen que se acentué más aún el primero sobre su carácter agresivo.

El origen de los rumores acerca de los Dóberman

Pero entonces, ¿de donde proviene el rumor sobre su agresividad? Muy sencillo. Si enseñamos a un Dóberman a no comer hasta que se le indique o a realizar sus necesidades en un determinado lugar y él obedece y lo aprende, podremos enseñarle también todo lo que queramos, que ataque, que muerda, que destroce lo que vea o que sea agresivo con los desconocidos.

El Dóberman es una raza de perro grande.

Es decir, si se los adiestra para que sean perros de lucha, esto es, para que ataquen y combatan, lo mejor que sabrán hacer será precisamente eso: morder, agredir y gruñir.

Sin embargo, si se adiestra a un perro específicamente para que sea agresivo, la culpa no será del animal, sino del dueño. Por otra parte, se trata de una respuesta normal no exclusiva de esta raza. Si se entrena a cualquier raza de perro de esta manera, el resultado será similar.

Desmintiendo las falsas creencias

¿Y por qué falso? Simplemente porque las descripciones sobre el carácter de este hermoso ejemplar son totalmente opuestas. Cuando son criados en una familia, los Dóberman se vuelven parte de ella y comparten todas sus actividades como uno más.

Son una raza juguetona, dócil e inteligente, perfecta tanto para los niños como los adultos que amen estas cualidades en un perro, ¿y a quién no podría gustarle un perro así? Es un animal muy fiel y obediente, aunque únicamente con su amo y la familia de este. Normalmente se apegan a un miembro de la familia en concreto, al que identifican como su dueño y al que sigue en todo momento. 

Además, el Dóberman es una raza de perros guardianes. Es un perro con una gran memoria. Y aunque los machos tienden a proteger más, la hembra no se queda atrás en esta leal tarea. Por eso es habitual verlos junto a los cuerpos policiales, ya que sus características los hacen ideales para este tipo de labor.

El Dóberman es un perfecto perro de defensa.

La importancia del adiestramiento de esta raza

Al igual que todas las razas, hay ciertos rasgos de los Dóberman que pueden ser poco deseables. Sin embargo, muchas de esas características pueden corregirse por medio de un buen adiestramiento. Así, es cierto que el Dóberman puede atacar a otros animales como los gatos, o incluso a alguna persona por la que sienta poco aprecio.

Cuando se trata de familias grandes con niños, se recomienda mejor tener un Dobérman que sea hembra, puesto que son más dóciles y llevaderas que los machos. Además, es bueno traerlos a casa desde que son cachorros, ya que si establecen vínculos afectivos en otro hogar antes, la convivencia con una nueva familia será mucho más difícil.

Es una raza muy saludable y que se da pronto a querer por sus muchas cualidades. Además, son unos excelentes perros de exhibición y competencias, ya que suelen correr muy rápido. En definitiva, el Dóberman, lejos de ser un perro por naturaleza agresivo, es un perro fiel a su dueño y que con la debida educación se mostrará seguro dócil y obediente.