Cuidado de isópodos en cautiverio: todo lo que debes saber

20 Enero, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Ana Díaz Maqueda
La adición de isópodos a un terrario puede ser una buena opción para crear un ecosistema más autosuficiente y naturalizado.

La cría y cuidado de isópodos en cautiverio puede favorecer considerablemente a los ciclos biogeoquímicos dentro de los terrarios bioactivos. Del mismo modo, también se pueden mantener como mascotas únicas en un recinto particular.

Estos pequeños animales pertenecen al orden Isopoda, el grupo más diverso de crustáceos. Aunque son principalmente animales marinos, existen muchas especies terrestres que adoran vivir en un ambiente muy húmedo, pues respiran por branquias. En las siguientes líneas, mostramos una guía completa para el cuidado de estos invertebrados.

¿Dónde alojar a los isópodos?

Los isópodos son animales descomponedores, por lo que forman parte de la cadena detritívora de muchos tipos diferentes de ecosistemas. Esta característica los hace idóneos para formar parte de un terrario bioactivo.

Si se selecciona una especie de tamaño pequeño, muchos anfibios y reptiles los ignorarán por completo. Además, los isópodos están enterrados bajo el sustrato o en madera en descomposición, donde realizan su función como detritívoros.

Por el contrario, si se quiere tener un terrario exclusivo para el cuidado de isópodos en cautiverio, con un tanque de 5 litros es más que suficiente para comenzar. Además, este recinto puede ser una simple caja de plástico. Eso sí, debe cerrar correctamente para evitar escapes, aunque no son buenos escaladores cuando la pared es de cristal o plástico.

Los isópodos se pueden criar en cautiverio.

Sustrato para isópodos en cautiverio

En ambos casos, ya compartan el terrario con especies superiores o bien sean integrantes únicos en él, lo más importante para el mantenimiento de estos animales es el sustrato. No obstante, las probabilidades de éxito son mayores en un terrario compartido.

Aunque existen sustratos comerciales dirigidos a isópodos, un suelo a base de turba rubia que contiene grandes cantidades de materia orgánica es excelente. Además, se puede añadir algo de fibra de coco para dar aireación al suelo y evitar la compactación. 

Por otro lado, algunas especies de isópodos viven en suelos arcillosos. Por esta razón, es mejor informarse sobre la especie que se va a cuidar y después configurar el tanque según sus condiciones idóneas, o bien elegir la especie según el sustrato que ya esté en el terrario de otra mascota.

Sobre esta mezcla de sustrato se debe añadir una fina capa de hojarasca hervida y, tras ello, humedecer ligeramente todo el suelo del terrario. Semanalmente, se distribuirá por el suelo un poco de calcio en polvo para asegurar que los isópodos pueden crecer y mudar correctamente.

Condiciones ambientales

Con el fin de que los isópodos puedan autorregularse y cambiar de lugar dentro del recinto según sus necesidades, se deben crear dos áreas con condiciones ambientales diferentes. Por un lado, se rociará con agua la mitad de la superficie de suelo cada 3 días, mientras que la otra mitad solo se humedecerá una vez a la semana.

La temperatura óptima para estos animales se encuentra entre los 22 y 28 ºC. Por ello, si conviven con otras mascotas dentro del mismo terrario, ambas deben necesitar el mismo rango de temperatura.

Con respecto a la humedad, estos animales viven bien a más de un 70 % de humedad y se reproducen exitosamente cuando la humedad supera el 75 %. Esta humedad debe ser tomada en el suelo y no en el ambiente general del terrario.

Por último, la ventilación es crucial para evitar el sobrecrecimiento desmesurado de hongos. Para ello, se colocarán ventiladores de unos 5 centímetros. En un tanque de 5 litros, uno será suficiente, pero conforme aumenta el tamaño de la instalación, se deben colocar más ventiladores de mayor tamaño.

Los ventiladores no son necesarios, pero sí se aconsejan en los casos donde el ambiente se condensa demasiado.

La limpieza del terrario

Como estos animales se encargan de la limpieza del tanque en sí, no necesitan muchos cuidados con respecto a la higiene del terrario. No obstante, la cosa cambia cuando conviven con reptiles o anfibios. 

En un terrario exclusivo para isópodos, se deberá prestar especial atención al crecimiento de hongos. Si son pocos, no suponen ningún problema, pero si se reproducen en exceso, podrían llegar a matar a los animales.

Si aparece un problema de hongos, la causa más habitual es la falta de ventilación. Por ello, quizá habría que colocar algún ventilador más. Algunos crecimientos fúngicos pueden retirarse con la mano sin problema.

Con respecto al sustrato, este solo necesita ser cambiado parcialmente cada 4 o 6 meses si el tanque es exclusivo. En el caso de los compartidos, la frecuencia de limpieza será la que necesite la especie principal. Eso sí, se aumentará el tiempo entre limpiezas, ya que estos animales se encargan de eliminar desperdicios.

Alimentar a los isópodos en cautiverio

Los isópodos no descomponen directamente los desperdicios como restos de alimentos de otras especies. Estos animales ayudan a la descomposición a través de la propia digestión y fragmentación de los desechos.

Tras ello, otros tipos de animales como los colémbolos, bacterias y hongos terminarán de transformar la materia orgánica en descomposición en materia inorgánica

Aunque los isópodos terminan descomponiendo todo lo que llegue a ellos, el alimento principal y que nunca debe faltar en el recinto es la hojarasca hervida. Como consejo final, es mejor evitar que lleguen a ellos restos de pescados, cereales o comida extrusionada para mascotas.

Isópodos en un terrario.

Para concluir, todas estas recomendaciones valen para cualquier especie de isópodo terrestre. Sin embargo, es mejor buscar información específica sobre la especie que se va a cuidar para evitar problemas.

  • Unknown. (January, 2018). Isopod Care & Info. New England Herpetoculture LLC. Disponible en: https://www.neherpetoculture.com/isopodcare
  • Wagler, R. (2013). The wonders of terrestrial isopods. Science scope, 37(2), 59.