Consejos para cachorros inquietos: normas de comportamiento

Caridad Torcuato · 1 febrero, 2015

Cuando adoptamos un cachorro lo hacemos porque nos encanta los animales y nos gusta enseñarles desde pequeño, también por disfrutar de todas las etapas de su vida. Pero lo cierto es que los cachorros suelen ser muy inquietos y quieren explorar toda la casa, con las terribles consecuencias de romper muebles, arañar sillones o hacer sus necesidades por toda parte.

Así que aunque nos resulten muy pequeños, debemos resolver esto enseñándoles las normas que debe cumplir. Pero hay algunos cachorros que por su raza o por su forma de ser, son más inquietos y nerviosos de lo habitual, así que desde Mejor con Mascotas te queremos dar unos sencillos consejos para cachorros inquietos y enseñarles unas simples normas de comportamiento.

Tomar precauciones ante cachorros inquietos

cachorros inquietos 3

Si tienes a un cachorro inquieto lo primero que tienes que hacer es tomar diversas medidas de seguridad, para que no se haga daño, ya que hasta que no aprenda las normas, nuestro hogar se puede convertir en un peligro para él.

Esto ocurre también cuando hay niños pequeños en casa, que todo nos puede parecer peligroso. Es muy importante que estés pendiente de que no caiga nada al suelo, sobre todo objetos pequeños, como clavos, chinchetas o alfileres, ya que los cachorros de perro todo lo experimentan llevándose a la boca cualquier objeto.

Es muy importante también las medidas de seguridad con los objetos eléctricos, como los enchufes, ya que los puede lamer. Lo mismo ocurre con los cables que estén a la vista, son un centro de atención para ellos y los pueden morder, pudiéndoles dar calambre.

Todas las precauciones son pocas y debes prevenir a la vez que educar.

Socializar al cachorro

Lo primero que tiene que aprender tu cachorro, además de la educación básica, es aprender a ser un perro sociable, debe acostumbrarse a relacionarse con los humanos y con otros perros y animales. Para ello puedes usar juegos donde estéis implicados vosotros y otros animales. De esta manera también conseguirás que se desfogue y sea más tranquilo.

Debes siempre dejarle claro que tú eres el jefe de la manada, el que decide cuándo comienza el juego y cuándo acaba, además tú marcas las reglas y la forma del juego. Puedes usar para los juegos distintos juguetes, pero no debes olvidar recogerlos cuando el juego termina, de este modo tú marcas cuándo se juega.

Nunca juegues con él a juegos que le potencien la agresividad ni las peleas, ya que de cachorro te puede resultar gracioso, pero cuando crecen se puede convertir en un auténtico problema.

El cachorro y los muebles

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Ya sabemos que a los cachorros les encantan arañar y morder los muebles, por eso nunca le permitas que se suba contigo al sofá ni a la cama, porque después no vas a ser capaz de que no se suba cuando sea grande o cuando esté lleno de barro y te lo ensucie todo.

Si se sube al sofá o a la cama o lo pillamos mordiendo un mueble, inmediatamente le tenemos que decir con rotundidad “NO” y hacerlo bajar o retirarlo del lugar, haciéndole saber que eso no se hace. Pero para ello debemos pillarlo “in fraganti”, porque si lo hace mientras nosotros no lo vemos o no estamos en casa, no sirve regañarle, ya que no va a entender nada.

El ladrido

El que un perro o un cachorro ladre es normal, ya que es su manera de expresarse, pero hay veces que el ladrido del cachorro se convierte en algo fuera de lugar, está bien que ladre ante un ruido extraño, ante un movimiento brusco, pero una vez que ha avisado, debe parar. Para ello hay que dejarlo que ladre, pero si es insistente hay que decirle “basta”, con firmeza, para que pare de ladrar.

También hay veces que el cachorro usa su ladrido para llamar la atención o para pedir algo. Si él nota que ladrando lo sacas a la calle, le das su juguete favorito o alguna de sus galletas favoritas, usará su ladrido como reclamo para conseguir lo que quiere.

Otros consejos

Si tenemos un cachorro bastante inquieto e intranquilo, no debemos fomentarle esa actitud, nuestra posición debe ser la de calmarlo usando distintas estrategias. El juego es muy importante para que queme energía, también el llevarlo de paseo.

No le fomentes el que sea inquieto o nervioso. También hay veces que es el dueño el que le transmite el nerviosismo. Si además de todo esto persiste el nerviosismo en nuestro cachorro, podemos consultarle a su veterinario.