Conoce la metamorfosis de la libélula

Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Paloma de los Milagros
4 marzo, 2019
La etapa adulta de la libélula puede ser fugaz respecto a su complejo desarrollo juvenil

Independientemente de si su ciclo de vida es inferior a los seis meses, o si por el contrario supera los cinco años, la metamorfosis de la libélula se caracteriza por su complejidad morfológica y fisiológica.

Los anisópteros pertenecen a uno de los dos subórdenes que conforman el orden Odonata en el que se engloban a más de 5 000 especies de insectos. Se conocen comúnmente como libélulas o caballitos del diablo, aunque dicho término carece de rigor taxonómico por utilizarse también para nombrar a todos los odonatos.

Las tres etapas de la metamorfosis de la libélula

Como en cualquier otra especie, el proceso reproductivo comienza con la cópula; sin embargo, las libélulas destacan por poder aparearse en pleno vuelo. Una vez terminada, la hembra suele depositar los huevos entre la vegetación, en zonas próximas a algún curso de agua tranquilo. En algunos casos, las puestas pueden alcanzar los 500 huevos.

Tras la eclosión, se inicia la fase de ninfa, la más larga de toda la metamorfosis de la libélula y que supera incluso los cuatro años. En esta etapa las ninfas crecen y se desarrollan en el medio acuático capturando a través de sus potentes mandíbulas pequeños invertebrados del medio.

Libélula: reproducción

Dependiendo de la especie, estos animales sufrirán distintas mudas ninfales por medio de las cuales se irán desarrollando las alas y poco a poco irá desapareciendo el aspecto ‘jorobado’ de esta primera etapa. Además, dejarán de utilizar el sistema branquial de forma que tras las primera exposición al aire sean capaces de respirar.

Así, una vez adquirido un abdomen alargado con alas replegadas y prominentes ojos, y se alcancen unas condiciones climáticas primaverales, la libélula empezará su fase adulta fuera del agua: de despreden de una piel conocida como exuvia.

Durante los primeros días de esta nueva etapa, la libélula va acomodándose al medio, fortaleciendo sus patas y alas, y esquivando los ataques de los numerosos depredadores con los que apenas contaba como ninfa.

Cabe destacar que el sistema locomotor cambia por completo de ninfa a libélula, pues mientras que en la etapa juvenil se desplazaban rápidamente a través de una expulsión de agua por el ano, ahora son capaces de ejecutar vuelos precisos de hasta seis direcciones diferentes.

Distribución de la libelula

Aunque hay casos excepcionales de libélulas más longevas, en la mayoría de las especies la fase adulta suele reducirse a unos pocos meses. Por ello, tras la acomodación al entorno terrestre su máximo objetivo es buscar un compañero con el que reproducirse, para así empezar de nuevo todo el ciclo biológico descrito.

Distribución global de las libélulas

En la actualidad, se han descubierto unas 5 700 especies de libélulas en todo el mundo y, aunque su presencia es mayor en los trópicos, como es el caso de México que cuenta con unas 360 especies, en la península ibérica se han identificado más de 70. La diversidad nacional de anisópteros se debe principalmente a las condiciones climáticas y a la presencia de números ambientes acuáticos dulces y templados.

A pesar de que la mayoría de libélulas suele pasar la mayor parte de su vida en torno a ambientes acuáticos con densa vegetación fluvial, otras destacan por sus largas migraciones, como es el caso de las especies pertenecientes a los géneros Libellula, Sympetrum y Pantala.

  • Pérez de Albéniz, J. El Mundo. Cinco años para convertirse en libélula. (s.f). Recuperado de https://www.elmundo.es/larevista/num158/textos/libe.html
  • Okdiario. (2018). Descubre el ciclo de vida de la libélula. Recuperado de https://okdiario.com/curiosidades/ciclo-vida-libelula-3138323