Conoce las distintas caras de los gatos. ¿Qué significan?

Virginia Duque Mirón · 26 mayo, 2017

Los gatos son considerados animales inexpresivos y misteriosos. Mientras que un perro nos puede decir lo que siente en cada momento a través de movimientos de cola u otro tipo de lenguaje corporal, los felinos son un poco más difíciles de entender. No obstante, sus caras y gestos en estas nos pueden decir mucho de ellos. ¿Te gustaría saber qué significa cada una de ellas? Estudiemos las caras de los gatos.

¿Por qué es importante interpretar las caras de los gatos?

Muy simple: es su modo de comunicarse. Debido a que no pueden hablar, los gatos utilizan posturas y caras para decirnos cómo se sienten.

Aunque los gatos parecen totalmente inexpresivos, su rostro nos puede decir muchas cosas. No es suficiente con observar su cara, tenemos que observar también sus pupilas, sus orejas y sus bigotes.

Estas son las caras de los gatos más comunes

Sin más dilación, aprendamos a observar a nuestro gato y diferenciar qué sentimientos o sensaciones está teniendo.

Un gato relajado

Cuando un gato está relajado es fácil de diferenciar, pues su cabeza estará apoyada sobre una superficie o sobre sus patas delanteras. Normalmente tendrá los ojos medio cerrados y sus pupilas anchas y relajadas.

Sus orejas y bigotes tendrán una posición normal y es posible que además emita un leve ronroneo.

Gato en alerta

Esta cara se puede confundir con la de gato interesado en algo. Su cabeza se moverá lentamente de un lado y sus pupilas estarán casi normales, aunque con los ojos muy abiertos.

Sus bigotes se irán un poco atrás, aunque se presentará un poco tenso, y es posible que maúlle.

Gato tenso

Cuando un gato está tenso su cabeza s pega al cuerpo pareciendo que su cuello se redujera. Por norma general no mueve la cabeza y los ojos se mantienen bien abiertos y parecen unirse debido a la tensión.

Sus pupilas se dilatan, aunque no es demasía.

Gato estresado

Cuando un gato está estresado, cosa que puede pasar muy fácilmente si se les cambia sus rutinas, su cabeza se baja y sus pupilas crecen al máximo.

Un gato estresado puede volverse agresivo e incluso a atacar a otros mininos o mascotas de la casa. Normalmente no ronronea o guarda silencio o maúlla en tono víctima.

Un gato miedoso

Hay muchas cosas que asustan a los gatos, por lo que esta cara puede que sea una de las que más verás en tu felino.

Sus ojos se abrirán y sus pupilas se dilatarán por completo. Sus orejas se verán como aplastadas y buscará tu regazo o un lugar donde esconderse.

Cara de un gato que se siente ante una amenaza

Los gatos creen aquello de que “no hay mejor defensa que un buen ataque”. Por tanto, un felino que sienta que algo lo amenaza, va a responder de forma agresiva. Su cara estará con un gesto de pocos amigos, sus orejas en línea recta hacia los lados e intentará atacar.

Sus pupilas y sus ojos estarán muy abiertos.

Conocer las caras distintas que nuestro gato puede poner nos ayudará a conocerlo mejor y a poder evitar situaciones que lo molesten o le causan temor.

Observar a nuestro minino es clave para entender el lenguaje que quiere transmitirnos, y eso favorecerá la buena convivencia entre ambos. Por mucho que intentemos que entiendan nuestro lenguaje y que nos transmitan lo que sienten, esta es la única forma que tienen de hacerlo.

Dedica tiempo en observar a tu gato para que puedas entenderlo mejor y saber por qué reacciona de una forma u otra ante diversas situaciones. Merecerá bien la pena el tiempo que inviertas en ello. Y con estos tips que te dimos, ahora lo tienes aún más fácil.