Conoce a los cetáceos del Mediterráneo

Eugenio 6 agosto, 2018
Aunque en el mundo hay nada menos que 80 especies de cetáceos, en el mar Mediterráneo habitan ocho que van desde los delfines hasta las grandes ballenas

Lo cetáceos son uno de los grupos de animales más fascinantes que existen. Estos mamíferos marinos pueblan los mares de todo el mundo, aunque en esta ocasión te informamos sobre los cetáceos del Mediterráneo.

Grandes cetáceos y otros más pequeños viven en estas aguas: de los delfines a las grandes ballenas y otros cetáceos, todos forman parte de las diferentes especies de cetáceos del Mediterráneo. Aproximadamente hay 80 especies de cetáceos en el mundo, y en el mar Mediterráneo encontramos ocho de estas especies:

Delfín común

El delfín común (Delphinus delphis) es muy fácil de distinguir: posee una región oscura en el lomo y una más clara que puede llegar a tener colores cremas. No es tan grande como el delfín mular; suele medir unos dos metros de longitud.

Delfín común o Delphinus delphis

Forman grupos numerosos, de 200 individuos, aunque se han visto congregaciones de miles de ejemplares. A pesar de su nombre, la conformación de sus grupos no es muy conocida, y tampoco sus censos.

Delfín listado

Uno de los cetáceos del Mediterráneo más conocidos es el delfín listado (Stenella coeruleoalba). Este animal se caracteriza por una serie de bandas que combinan tonos azul oscuro con grises y blancos, y una línea que cruza desde el morro a la cola pasando por el ojo.

Delfín listado o Stenella coeruleoalba

Son los delfines que tradicionalmente vemos hacer acrobacias, en grupos que pueden sumar cientos de ejemplares. Sus saltos pueden superar incluso los siete metros de altura. Aunque vive en otras partes del mundo, esta especie es bastante abundante en el Mediterráneo, ya que supera los 100 000 ejemplares.

Delfín mular

Tal vez más conocido, el delfín nariz de botella o mular (Tursiops truncatus) es el animal que nos viene a la cabeza cuando hablamos de delfines. 

Delfín nariz de botella o mular o Tursiops truncatus

Más robusto que el delfín listado y de mayor tamaño, posee una coloración gris en todo su cuerpo. Vive en grupos mucho más pequeños que los delfines mulares, por lo que no suelen superarse los 10 ejemplares, si bien se pueden formar grandes congregaciones.

Son animales muy costeros, que suelen acercarse a las costas. A pesar de ser más conocidos, se encuentran en estado vulnerable al rondar solamente los 10 000 ejemplares en costas mediterráneas.

Cachalotes

Los cachalotes (Physeter macrocephalus) son cetáceos dentados, pues de hecho poseen los dientes más grandes del planeta. Se diferencian de otros cetáceos del Mediterráneo en que no poseen una aleta en el lomo, más bien una joroba triangular.

Cachalote o Physeter macrocephalus

El soplo que realizan a través del espiráculo se desvía a la izquierda. Su cabeza cuadrada es enorme, pues representa un tercio de la longitud total del animal, que ronda los 20 metros.

Son animales bastante tímidos, aunque forman grupos de unos 15 animales. Se observan en aguas oceánicas y suelen nadar en las profundidades, por lo que son la especie que se suele enfrentar al mítico calamar gigante.

Rorcual común

El rorcual común (Balaenoptera physalus) es el más grande de todos los cetáceos del Mediterráneo al alcanzar los 24 metros de longitud, aunque no llega al tamaño de la ballena azul, que es considerada la especie de mayor tamaño.

Rorcual común o Balaenoptera physalus

Los rorcuales son gigantes de los mares de color gris oscuro, con la parte ventral de su cuerpo de color blanco. Tienen una aleta dorsal bastante pequeña y el soplo que realizan a través del espiráculo puede llegar a los ocho metros.

No son ballenas que se acerquen a la costa, pero se pueden encontrar en mar abierto nadando solas o en pequeños grupos con crías, aunque en ciertas ocasiones se pueden observar reuniones de ballenas de esta especie. Se considera una especie vulnerable en el Mediterráneo, y es que ronda los 5 000 adultos en estas aguas.

Calderón común

La ballena piloto de aleta larga (Globicephala melas) es también llamada calderón común. Se considera la especie de delfín más grande del mar Mediterráneo, ya que alcanza los seis metros.

Calderón común o Globicephala melas

Hay que destacar que los calderones son considerados delfines, si bien su hocico más chato hace que recuerden a otros cetáceos menos emparentados con estos hacedores de piruetas. Este cetáceo es bastante desconocido: aunque forma grupos mayores que el calderón gris, se desconoce su estado de conservación.

Calderón gris

El delfín de Risso o calderón gris (Grampus griseus) es un cetáceo que, aunque es de color grisáceo, su cuerpo se va llenando de cicatrices con la edad, por lo que acaban pareciendo animales blancos.

Delfín de Risso o calderón gris o Grampus griseus

Esto es algo muy llamativo que permite diferenciar a todos los ejemplares, si bien no se conoce muy bien la causa. Las cicatrices y heridas en cetáceos son comunes, pero el caso del calderón gris es extremo. Forman grupos de hasta 50 individuos, y se desconoce el estado de conservación de la especie en el mar Mediterráneo.

Zífio de Cuiver

Los zífios son unos de los cetáceos más desconocidos que existen, y el zífio de Cuiver (Ziphius cavirostris) no es una excepción. Este cetáceo oscuro de unos siete metros vive en pequeños grupos y en aguas profundas.

Zífio de Cuiver o Ziphius cavirostris

Es por ello que son poco conocidos, a pesar de su llamativo aspecto: su hocico prominente y su par de dientes en la mandíbula inferior, que sobresalen, les hace tener el aspecto de un delfín un tanto grotesco.

Además, estos colmillos suelen ser protagonistas de peleas y son los responsables de que los zífios presenten cicatrices bastante llamativas, de forma similar al calderón gris. Esto se puede observar cuando estos animales aparecen muertos en la costa.

Amenazas y curiosidades de los cetáceos del Mediterráneo

Aunque no se consideran residentes en el Mediterráneo, las orcas sí tienen cierta presencia en estos mares. Esto se debe a que son residentes habituales en el Estrecho de Gibraltar, donde han perfeccionado técnicas de caza al atún rojo.

Todas las especies de cetáceos del Mediterráneo están amenazadas en mayor o menor grado. Los principales motivos son la sobrepesca, las prospecciones sísmicas y la contaminación acústica, la explotación petrolera, el cambio climático y los plásticos.

Es por ello que es de vital importancia proteger a las ballenas estableciendo santuarios como el de Baleares, y evitar que sean cazadas para que las ballenas y otros cetáceos sigan poblando el Mediterráneo.

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