Conoce a la rana de la lluvia dorada

Yamila · 5 diciembre, 2018
El veneno de la rana de la lluvia dorada es tan potente que con un solo miligramo puede acabar con la vida de 10 000 ratones o un par de elefantes africanos

Cuando pensamos en un animal venenoso quizás nos imaginamos una serpiente o una araña… Sin embargo, también existen ranas con esta ‘capacidad’. Uno de los ejemplos es el de la rana de la lluvia dorada, también conocida como rana dardo dorada, que es endémica de Colombia. ¿Quieres saber más sobre ella? Te informamos en este artículo.

Características y hábitat de la rana de la lluvia dorada

Se trata de un anfibio perteneciente al grupo de los anuros y es considerado el vertebrado más tóxico del mundo. Habita en las selvas húmedas de Colombia y en la región selvática de Panamá, ya que prefiere zonas lluviosas de hasta 200 metros sobre el nivel del mar con temperaturas de al menos 26°C y una humedad de más del 80%.

En cuanto a sus características físicas, la rana de la lluvia dorada puede alcanzar los 55 milímetros de largo cuando es adulta. Cuenta con una especie de ‘discos adhesivos’ en las patas para poder trepar entre las plantas y con algo similar a ‘dientes’ en la mandíbula inferior, algo que la diferencia de otras ranas incluso del mismo hábitat.

Su cuerpo es brillante y muy llamativo, casi por completo amarillo, tal y como sucede con otras especies de su familia venenosa. Puede presentar algunas manchas negras y sus ojos son saltones y oscuros.

Alimentación y reproducción de la rana de la lluvia dorada

La dieta de este anfibio está compuesta fundamentalmente por hormigas –de dos especies diferentes– y también puede alimentarse de otros insectos que habitan los suelos húmedos de la selva, entre ellos grillos, escarabajos, moscas o termitas.

Rana de la lluvia dorada: reproducción

En cuanto a su reproducción, a diferencia de otros animales, la rana de la lluvia dorada madura sexualmente cuando alcanza cierto tamaño (no está relacionado con la edad). Durante el cortejo, el macho vocaliza cerca de la hembra, la cual deposita unos 15 huevos debajo de una hoja y espera que sean fecundados. Luego él se encarga de vigilarlos para que siempre estén húmedos.

Pasados 12 días, los huevos eclosionan y los renacuajos se colocan en la espalda del padre hasta que completan toda su metamorfosis.

Veneno de la rana de la lluvia dorada

Aunque su pequeño tamaño y su color llamativo nos hagan pensar que se trata de un animal indefenso, lo cierto es que el veneno que acumula la rana de la lluvia dorada puede matar a 10 personas. Un miligramo de veneno aniquila a nada menos que 10 000 ratones o a dos elefantes africanos.

La piel de esta rana está impregnada de un alcaloide llamado batracotoxina. Al contacto con las presas provoca contracción muscular y muerte por paro respiratorio. ¿De dónde obtiene los componentes necesarios para preparar este veneno? ¡De las hormigas que consume!

Incluso la sustancia es venenosa fuera del cuerpo del anuro. Por este motivo, algunas tribus autóctonas embeben la punta de sus flechas con dicha sustancia, la cual puede mantener sus propiedades durante años.

Rana de la lluvia dorada: veneno

El mismo veneno presente en la rana de la lluvia dorada lo presentan tres aves de Papúa Guinea y algunas ranas del género Dendrobates, pero siempre en menores cantidades y con menor toxicidad que el de este anfibio.

¿Una rana venenosa como mascota?

Debido a su pequeño tamaño y a su llamativo color, muchas personas optan por tener una rana de la lluvia dorada como mascota. Sin duda es algo ‘curioso’ teniendo en cuenta que se trata de una especie tan tóxica.

Sin embargo, en cautiverio las ranas no son venenosas, básicamente porque su dieta cambia. Alimentándolas con moscas de la fruta y grillos no ingiere la toxina necesaria para que su piel sea mortal.

Si quieres tener una rana de este tipo como mascota, debes cumplir con ciertos requisitos más allá de la dieta. Por ejemplo, que la pecera esté a unos 20°C todo el año y permanezca húmeda a través de aspersores o aparatos especiales.

Además, tendrás que colocar piedras, ramas o troncos para que pueda trepar, y no pueden faltarle las hojas y plantas donde esconderse. La idea es que puedas emular la selva tropical donde vive naturalmente.

Zippel, K. C., Ibáñez, R., Lindquist, E. D., Richards, C. L., Jaramillo, C. A., & Griffith, E. J. (2006). Implicaciones en la conservación de las ranas doradas de Panamá, asociadas a su revisión taxonómica. Herpetotropicos. http://doi.org/10.3758/s13428-010-0044-x