Cóndor de California: su papel como equipo de limpieza de la naturaleza

María Eugenia Thomas · 18 febrero, 2019
Los cóndores se comunican con gruñidos y silbidos dirigidos a otros cóndores en situaciones sociales y con motivo de su alimentación

El cóndor de California es el ave terrestre más grande de América del Norte y una vez dominó los cielos occidentales. Lamentablemente, la especie disminuyó durante gran parte del siglo XX hasta que solo medidas drásticas la salvaron de la extinción.

La población de cóndores de California llegó a solo 22 individuos en el mundo a finales de los años 70. El último grupo de cóndores de vuelo libre fue llevado al cautiverio en 1987 para salvar la especie. Los esfuerzos para reintroducir los cóndores comenzaron en 1992 y continúan hasta el presente.

Morfología y hábitat del cóndor de California

Los individuos de este gran buitre americano suelen medir entre 46 y 55 pulgadas de longitud desde la cabeza a la cola. Si bien hay algo de dimorfismo sexual, la diferencia de tamaño es mínima, y el macho es más grande que la hembra.

La extensión de las alas de un adulto de esta especie puede alcanzar cerca de tres metros. Son de color negro con manchas blancas y una cabeza calva con muy pocas plumas. El color de la cabeza varía de blanco a naranja y a púrpura rojizo.

La cabeza desnuda del cóndor de California es un adaptación para la higiene, ya que comen carne muerta y podrida. La mayoría de las veces deben meter la cabeza dentro de los cadáveres para alimentarse.

Cóndor de California: alimentación

Los cóndores viven en regiones rocosas y boscosas que incluyen cañones y montañas. Se pueden encontrar en los desiertos del sur de California central. Los sitios de descanso permanente deben tener acantilados rocosos y escombros para anidar.

Hábitos alimenticios

El cóndor de California tiene una dieta muy poco apetecible para los humanos, pero resulta vital para el ecosistema natural. Estos animales forman parte del equipo de limpieza de la naturaleza. Desempeñan un papel vital en la eliminación segura de animales muertos.

Una población saludable de tales comedores de carroña puede tener un impacto importante en la eliminación de animales enfermos o descompuestos. Los cóndores consumen carroña y prefieren los cadáveres de animales grandes como el venado, el ganado y las ovejas.

No obstante, también se alimentan de animales como conejos y ardillasLos cóndores prefieren los cadáveres frescos, aunque también ingieren animales con altos niveles de descomposición cuando es necesario.

Los cóndores pueden volar unos 20 kilómetros al día en búsqueda de alimento. Encuentran su comida gracias a su agudeza visual. Los individuos adultos requieren hasta kilo y medio de carne por día, aunque algunos pueden consumir hasta tres kilos diarios.

Estado de conservación

El cóndor de California se encuentra en peligro de extinción. Después de varios años de un exitoso programa de cría en cautividad en Los Ángeles y San Diego, se han reintroducido algunos individuos desde la década de los 90.

Reproducción del condor de California

Desde entonces, más de 120 individuos se encuentran reintroducidos en la vida silvestre, pero la tasa de mortalidad es alta. La socialización salvaje de aves criadas en cautividad ha sido difícil. Se ha continuado con la preservación de la especie en cautiverio con un plan a largo plazo de reproducción continua.

Las causas exactas del rápido declive de los cóndores de California en la última década son inciertas. Los factores que contribuyen a la disminución de la especie incluyen el envenenamiento, la contaminación química, la pérdida del hábitat y de recursos alimentarios.

El consumo de carne de cebo envenenada sacada por los rancheros y destinada a los coyotes ha sido la causa reportada de algunas muertes de los cóndores. También, el envenenamiento por plomo de las balas en animales matados por los rancheros.

Hábitos de reproducción

El promedio de vida del cóndor de California ronda los 37 años en cautiverio y 45 en estado salvaje.  Sin embargo, la etapa reproductiva comienza a los seis años de edad en los más jóvenes. Al llegar a su plena madurez, los machos hacen un cortejo con las alas desplegadas y movimientos de la cabeza.

Después de que la hembra acepte la propuesta del macho, forman parejas monógamas de por vida. Ponen un solo huevo cada dos años y el periodo de incubación es de 56 días aproximadamente. Los huevos eclosionan entre febrero y abril.

Los nidos se encuentran en cuevas junto al acantilado o entre afloramientos rocosos y hendiduras. Ambos padres se encargan del huevo hasta el nacimiento de la cría y esta permanece con ellos durante un año para luego abandonar el nido.