¿Cómo son los gecos?

Francisco María García · 10 abril, 2018
Estos animales son capaces de camuflarse mediante el cambio de color y, además, para defenderse pueden prescindir de su cola, la cual se queda moviéndose duran un rato considerable para distraer la atención de sus depredadores mientras huye de manera escurridiza

Una de las especies de lagartos más sorprendentes del reino animal son los gecos. Estos simpáticos reptiles tienen características especiales que los hacen codiciadas mascotas, así como objeto de estudio para científicos. ¿Por qué despiertan tanta curiosidad estos animales? 

Características generales de los gecos

Existen más de 1 500 subespecies de estos pequeños lagartos, que pertenecen a la misma familia que los camaleones y lagartijas. Su aspecto varía de acuerdo a la especie, pero por lo general son de color verde brillante, de cola larga y ojos grandes.

Algunos gecos tienen otros tonos en su cuerpo, como el azul, naranja y amarillo. Otras especies incluso pueden cambiar su color de acuerdo a la temperatura exterior o estado de ánimo y mimetizarse con el entorno. En cuanto a su tamaño, varían de los 0,16 a los 37 centíemtros de largo.

Para sobrevivir, los gecos necesitan de temperaturas cálidas y húmedas. Por eso, abundan en zonas tropicales como selvas. Los gecos son de hábitos nocturnos, lo que significa que ven bien de noche para localizar a sus presas y alimentarse. 

Ciertas especies se han ido adaptando para vivir en desiertos y zonas urbanas. De hecho, No les importa compartir su hábitat con los humanos y, en realidad, es mejor tenerlos cerca pues son controladores de plagas.

Gecko cola de hoja satánico

Alimentación de los gecos

Se alimentan de insectos como cucarachas, gusanos, grillos y mosquitos, tan molestos para el hombre; algunas especies son omnívoras y consumen, además, insectos, flores, frutas y miel.

El momento de la reproducción

En cuanto a la reproducción de estos curiosos lagartos, es igual que la de otros reptiles y depende de la abundancia de alimento, y es que cuando escasea la comida, la reproducción disminuye. De esta forma, los gecos prefieren gastar la energía buscando su sustento, y dejan para más adelante el apareamiento.

La hembra produce un olor fuerte que atrae al macho. Una vez fertilizada, busca un lugar seguro para depositar los huevos que eclosionan en un par de meses; cuando nacen, los gecos sobreviven por sí solos.

Algunas especies de gecos son asexuales, lo que significa que la hembra tiene la capacidad de reproducirse sin necesitar de un macho que la fecunde.

Características especiales de los gecos

Estos pequeños reptiles tienen cualidades excepcionales que los diferencian del resto. Una de ellas es su capacidad de adherirse a cualquier superficie, aunque sea tan lisa como el cristal.

Sus patas poseen almohadillas con pelos microscópicos que les permiten agarrarse y moverse con facilidad en todas direcciones, incluso cabeza abajo. En las zonas donde abundan, es normal ver gecos corriendo velozmente por los techos, sin ningún problema de movilidad.

Los gecos son los únicos reptiles capaces de emitir sonido, gracias a que tienen cuerdas vocales. Para comunicarse entre sí, defender su territorio o alertar de posibles peligros, lanzan diferentes tipos de vocalizaciones similares a los gorjeos.

Gecko leopardo

Como mecanismo de defensa, estos pequeños animales pueden desprenderse de su cola. Esta sigue moviéndose un buen rato, lo que distrae a los depredadores mientras el reptil se escurre con rapidez. La cola vuelve a crecer en cuestión de días.

Los gecos como mascotas

Los aficionados a las mascotas exóticas pueden criar gecos en su casa, y los más apreciados son los gecos leopardos, por su llamativo aspecto manchado.

Aunque hacerlo no resulta del todo fácil, ya que estos animales necesitan de ciertos cuidados especiales en cuanto a su alimentación y hábitat. Deben estar en un terrario que imite en lo posible su ambiente natural, a una temperatura ideal para que se mantengan activos.

Antes de adquirir uno de estos pequeños reptiles, es mejor informarse bien de todos los aspectos relacionados con su dieta y costumbres para que tengan una vida larga y cómoda.

Los gecos y la ciencia

Los científicos tratan de imitar la capacidad adhesiva de los gecos para crear potentes pegamentos. También se investiga el poder de regeneración celular de este reptil. Esto último sería de gran ayuda en el campo médico, para acelerar la cicatrización de heridas y reconstrucción de tejidos.

El geco enano de las islas Vírgenes es el más pequeño de todos, y mide solo 18 milímetros; apenas cubre el espacio de una uña humana. El más grande habitaba en Nueva Zelanda, medía 60 centímetros de largo, pero se extinguió hace décadas.

Sin duda, los gecos, cuyo nombre científico es Gekkonidae, no tienen nada de corriente. Son reptiles fascinantes con cualidades tan extraordinarias como únicas.