¿Cómo alimento a un pájaro que me he encontrado en la calle?

Cristina · 25 junio, 2015
Si te encuentras un pájaro herido o que no sabe volar en la calle, adoptarlo sería una medida muy humana de tu parte. Llegado el caso, ¿cómo se debe alimentar a este animal?

Si hay una cosa que está clara es que los amantes de los animales, en la mayoría de los casos, tienen un gran corazón. Están dispuestos a adoptar a un ser que solo les va a aportar ganancias emocionales y, a cambio, invertir una gran cantidad de tiempo, dinero y esfuerzos.

No obstante, cuando recibimos su amor y compañía, percibimos que hemos acertado. A veces, llega un nuevo miembro a nuestra familia por sorpresa y sin planificarlo.

Más de uno, y más de dos, han encontrado en la calle un pájaro y han dudado acerca de cómo deberían alimentarlo si se lo llevan a casa. En este artículo, te lo contamos con detalle.

Cuando nos encontramos con un pájaro necesitado

loro gris africano 3

En primer lugar, conviene destacar que, si te encuentras con una cría en la calle que no puede volar, merece la pena que te arriesgues a llevártela a tu casa. Aunque no sepas muy bien cómo encargarte de ella, ten claro que, si no lo haces, su fin de una u otra manera será la muerte.

Si el pájaro ya es adulto, la opción de adoptarlo puede ser buena si está herido o desorientado. En cuanto a simplemente quedarte con uno de estos animales que ha entrado por error en tu domicilio y que no sabe salir, ya es muy personal; debes considerar si estará mejor contigo o si lo más conveniente es permitir que se vaya.

A continuación, veremos qué hacer en detalle cuando lo que ha sucedido es que lo has encontrado en la calle y necesita tu ayuda.

Cómo alimentar al pájaro encontrado

loro gris africano 2

Lo primero que tenemos que hacer es asegurarnos de que el animal no pierda el calor o lo recupere si se ha enfriado, sobre todo cuando se trata de polluelos o animales heridos. De no hacerlo, seguramente el pájaro no sobreviva.

Lo mejor es que lo coloques en una caja de zapatos —o algo similar— con un paño como suelo para que guarde mejor la temperatura. Si es invierno, sitúa la caja cerca de una fuente de calor, pero siempre con mucho cuidado, porque en exceso podría hacer más daño que bien. Tendrás que ser paciente y cambiar la tela con frecuencia, ya que la manchará.

Aunque tradicionalmente la opción más empleada para alimentar a estas aves era darles migas de pan con agua, no te lo recomendamos. Es mucho más conveniente acercarte a una tienda de animales y comprar una papilla especial o, si es adulto, estará bien que le suministres alpiste.

A la papilla le debes dar una textura adecuada para que al animal le guste. En el propio envase encontrarás el mejor modo de prepararla.

Por supuesto, no es nada que sea muy complicado, pero es mejor que sigas las instrucciones para darle el punto justo. Piensa que no tiene que quedar líquida, pero tampoco muy espesa. Lo mejor es que sea cremosa.

¿Qué pasa si el animal no come?

Hasta aquí te hemos contado lo más sencillo del proceso; ahora la cosa se complica. Dependiendo del estado en el que se encuentre el animal, este comerá mejor o peor. Tu capacidad para persistir incidirá en gran medida en las posibilidades de éxito, pero es fundamental que se alimente.

Para darle de comer, lo mejor es que emplees una jeringuilla. No obstante, para elegir el método, debes tener en cuenta tu logística y utilizar aquello que te parezca más práctico.

Ten en cuenta que tú eres un perfecto desconocido para el pájaro, que estará asustado y que puede que desconfíe de tus intenciones. Por todo ello, no es de extrañar que al principio le cueste aceptar la comida que le das.

Ponte como objetivo que, al empezar, la cantidad sea mínima. Dedicando bastante tiempo a la labor, lo conseguirás. Una vez establecida una buena rutina, todo fluirá con sencillez.

Espera siempre a que trague lo que tiene en el buche antes de introducirle más comida. Si no lo haces, corres el riesgo de que sucedan dos cosas: o que se ahogue con el alimento o que este se pudra en el interior de su boca.

Como los primeros días comerá muy poco, lo aconsejable es que le des unas 5 veces al día. Poco a poco, a medida que coma mejor, se irá reduciendo esta cantidad; llegará un momento en el que lo hará por sí mismo. En este punto, solo te quedará decidir qué hacer con tu nueva mascota.