Coágulos sanguíneos: riesgos para el perro

25 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
¿Es siempre peligrosa la formación de coágulos sanguíneos? Esta vez hablaremos de cómo identificar este problema y qué se puede hacer para tratarlos

En estado de salud, uno de los procesos principales del sistema circulatorio es la capacidad de formar coágulos sanguíneos. Efectivamente, la coagulación es vital para la curación de heridas y la recuperación normal de raspones, cortes y otros daños, tanto en la piel como en los órganos internos.

Sin embargo, cuando los coágulos sanguíneos se forman en el lugar incorrecto o por la razón incorrecta pueden representar un riesgo grave para la salud de tu perro.

¿Por qué es riesgosa la formación de coágulos sanguíneos?

El riesgo estriba en que un coágulo puede llegar a detener el sistema circulatorio del cuerpo, lo que impide la vital oxigenación de los tejidos. Incluso en el caso de que no se forme inmediatamente una obstrucción, este puede viajar a órganos principales y generar daños.

Es importante tener presente que un coágulo puede ocasionar, por ejemplo, un accidente cerebrovascular y otras afecciones agudas y potencialmente mortales.

Los síntomas específicos de un coágulo sanguíneo varían según el lugar donde se aloje. Dado que los coágulos pueden ser fatales en los perros, es importante que si sospechas que tu perro está en riesgo de una trombosis, busques atención veterinaria inmediata.

Conocer los factores de riesgo para la formación de coágulos sanguíneos o trombos puede ayudarte a estar preparado –para identificar un problema potencial– con la suficiente antelación para poder intervenir.

Perro enfermo en el veterinario

Causas de la formación de coágulos sanguíneos

Existe una gran cantidad de situaciones diferentes que pueden causar un trombo. Incluso, la inactividad prolongada, por ejemplo permanecer en una misma posición durante mucho tiempo, es un factor predisponente. Algunas posibles causas de trombos en perros incluyen:

  • El reposo durante la recuperación de una cirugía y, en general, el sedentarismo.
  • Trastornos autoinmunes: la formación de complejos inmunes en la circulación puede iniciar la formación de coágulos.
  • Algunas formas de hipotiroidismo.
  • Cualquier afección que afecte la médula ósea, como la leucemia.
  • Trastornos circulatorios.

Es importante resaltar que estas son solo algunas situaciones que pueden aumentar el riesgo de formación de trombos en tu perro.

¿Cuáles son los síntomas de los coágulos sanguíneos en los perros?

Los síntomas de un trombo en perros, a menudo, serán muy difíciles de detectar hasta que se vuelvan agudos y problemáticos. Recientemente, ha habido un esfuerzo en la búsqueda de pruebas de laboratorio que puedan identificar el riesgo de trombosis en perros.

Es necesario reconocer que, debido a que un trombo puede formarse en cualquier área del cuerpo, los síntomas pueden ser altamente variables.

En caso de suceder en las extremidades

Cuando un trombo se forma en alguna de las patas o la cola, puede provocar frialdad en el área afectada y una posible parálisis. El perro puede sentir extraña la extremidad –por ejemplo, mediante una sensación hormigueante de tipo alfileres– y esto puede provocar que trate de sacudirla y manipularla para aliviarse.

Si el coagulo existe, el movimiento puede provocar su desalojo y hacer que migre a otra área del cuerpo, lo que puede ser muy grave.

En caso de suceder en el área del corazón o los pulmones

En estas zonas, un coágulo puede conducir a una variedad de síntomas sistémicos de mucha gravedad. Entre ellos puede presentarse desmayo, falta de aliento y parálisis. Pueden ocurrir encías pálidas o azules, incapacidad para dormir o tos con sangre. El tromboembolismo pulmonar suele ser mortal.

Tromboembolismo pulmonar en perros

En caso de suceder en el cerebro

Los coágulos sanguíneos en el cerebro causan un accidente vascular o accidente cerebrovascular. Los síntomas varían según en qué parte del cerebro se aloja el coágulo. En general, se observará la pérdida de reflejos.

Es posible que tu perro exprese un comportamiento inusual y que presione su cabeza contra la pared u otro objeto sin ninguna razón explicable. También pueden presentar ojos cruzados, movimientos oculares de ida y vuelta, temblores y convulsiones.

Tratamiento de los coágulos sanguíneos

Si sospechas que tu perro puede haber desarrollado un trombo, trata de mantenerlo lo más quieto posible y comunícate con tu veterinario de inmediato. Él te aconsejará sobre cómo trasladar al perro a la clínica de manera segura, y luego administrará rápidamente una combinación de anticoagulantes y fluidoterapia.

El tratamiento de un trombo es arriesgado. Además, la formación de coágulos sanguíneos puede estar asociada al padecimiento de enfermedades diversas. En estos casos, los coágulos, a menudo, se repiten si la causa subyacente no se resuelve por completo.

En resumen, existe un riesgo mortal cuando se forman coágulos sanguíneos. Desafortunadamente, no existe un conjunto de síntomas específicos que alerten de su formación. La identificación oportuna de la formación del trombo depende en gran medida de estar informado de los factores de riesgo predisponentes y el conjunto de síntomas que puede causar.

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