Características del pastor holandés o dutch shepherd

Guillermo Bisbal · 5 diciembre, 2018
El pastor holandés es una raza canina con mucha fuerza y energía; asimismo, es un compañero leal a sus dueños y, a pesar de lo poco conocido de la raza, pueden llegar a ser la mascota perfecta para aquellas personas amantes del deporte

El pastor holandés o dutch shepherd es un perro pastor originario de los Países Bajos, de talla mediana pero sumamente musculoso. Es, pues, conocido por su gran capacidad física y lealtad a la hora de realizar tareas de pastoreo o defensa, y es que generalmente es muy apegado a su dueño. Estas características le convierten en un canino especial, pero actualmente poco conocido.

Historia del pastor holandés

El pastor holandés proviene de una larga y antigua estirpe de perros pastores europeos, que se fueron diferenciando a lo largo de los años. Fue a partir de 1830 que el pastor holandés y el pastor belga empezaron a diferenciarse. Esto fue debido a la separación territorial entre Holanda y Bélgica, lo que dio origen a razas diferentes al pasar los años.

También se cree que el pastor holandés proviene de los mismos ancestros que el pastor alemán. Esto apoyaría la teoría que propone que todos los pastores europeos tal vez tuvieron un mismo antepasado.

Este origen podría justificar las actitudes compartidas que tienen todos los perros pastores europeos, incluido el pastor holandés. Todos cumplían funciones prácticas como pastoreo de grandes rebaños, vigilancia de campos cultivados, tirar de pequeños carros de carga, etc.

En 1898 se realizó el primer estándar físico de la raza, pero no fue hasta 1960 cuando la Federación Cinológica Internacional (FCI) lo reconoció como una raza, lo que quiere decir que la del pastor holandés es poco conocida en la actualidad. Aunque Holanda es la excepción, pues es donde se encuentran muchos ejemplares. Asimismo, los cuerpos de seguridad de muchos países los emplean como perros policías y militares.

Pastor holandés: características

Características morfológicas y variedades

El pastor holandés se clasifica como una raza de talla mediana, cuyas medidas son generalmente entre 57 y 62 centímetros para los machos, y entre 55 y 66 centímetros para las hembras. Su peso ronda los 30 kilos.

Su cuerpo de es de forma cuadrada, con una estructura proporcionada. Son perros fuertes con grandes músculos, pero con patas finas. Cuentan con una espalda corta y recta, además de unas piernas largas pero con mucha fuerza. Por su parte, el cuello del pastor holandés se caracteriza por ser largo y sin presencia de papada. En el caso de su cola, tiene una longitud media y es muy peluda.

Su expresión denota inteligencia, sus ojos son de color marrón oscuro y sus orejas son de forma triangular, erguidas y que apuntan hacia arriba. El tamaño de su cráneo es proporcional al cuerpo, y su forma es algo aplanada.

El pastor holandés tiene variedades que se determinan mediante su tipo de pelaje. Se clasifican en pelo corto, pelo largo y pelo duro. El pastor de pelo corto tiene un manto de textura fuerte en todo su cuerpo, mientras que el de pelo largo tiene un manto de pelo liso sin ondulaciones o rizos, que debe ser cepillado constantemente para su mantenimiento. El pastor holandés de pelo duro tiene un pelaje más áspero que los anteriores.

El color del pastor holandés es generalmente atigrado, con tonos que pueden variar entre el dorado, castaño y arena. También puede presentar otras coloraciones tales como el gris plateado y el color conocido como sal con pimienta.

Pastor holandés: comportamiento

Comportamiento del pastor holandés en el hogar

El pastor holandés no es una raza canina muy popular, pero es muy empleado como perro de trabajo. Sin embargo, quienes han adoptado un pastor holandés lo describen como cariñosos, obedientes, fieles y muy inteligentes.

Por lo tanto, un pastor holandés puede llegar a ser una excelente mascota, siempre y cuando se le dedique mucho tiempo a la actividad física y cuente con un amplio espacio de esparcimiento. Esto es debido a que esta clase de perros son muy atléticos y enérgicos.

Por otro lado, el pastor holandés es una raza sumamente leal hacia sus dueños, así que son excelentes perros guardianes. Son canes muy inteligentes y están alerta con respecto a todo lo que les rodea. Además, con el entrenamiento adecuado pueden llegar a ser perros muy disciplinados y obedientes.

En definitiva, son perros estupendos para la familia, pero no son fáciles debido a su gran hiperactividad. Sin embargo, con una rutina de ejercicios al aire libre es suficiente para entablar una relación favorable entre el perro y sus dueños.