Bucear con tiburones, qué cuidados hay que tener en cuenta

Francisco María García · 9 septiembre, 2018
Mantener la calma y evitar los movimientos bruscos son algunas de las claves para evitar el ataque de uno de estos depredadores del mar

A menos que se trate de expertos en la materia, bucear con tiburones no es algo que alguien elija. Sin embargo, el encuentro desafortunado está dentro de las posibilidades durante la práctica del buceo.

La actividad acuática de sumergirse en el océano es ingresar en el espacio de unos depredadores cuyo comportamiento es necesario conocer. De más está decir que estos consejos no son totalmente infalibles, por lo que toda información es buena a la hora de evitar cruzarse con uno de estos peces.

Precauciones y alertas para bucear con tiburones

Realizar la excursión con guías idóneos

Al llegar a playas desconocidas, es frecuente que se ofrezcan promociones de buceo para los viajeros. Estas empresas o particulares que ofrecen el servicio deberían conocer todos los puntos de buceo seguros y el tipo de fauna del lugar..

Hay que recordar que la fauna no será la misma en las diferentes estaciones del año; esta cuestión debería conocerla un guía experimentado a la hora de planificar las rutas.

Buceo planificado

Con o sin guía, cada usuario debe tomar la responsabilidad de estudiar las especies que circulan las aguas a explorar. Hay variedades de tiburones más o menos agresivas, y es importante aprender a distinguirlos en caso de cruzarse con uno.

Otra cuestión es que debe planearse la posibilidad de bucear con tiburones en relación a la visibilidad del agua, la corriente, la profundidad y el equipamiento disponible.

Nadar con tiburones

La primera reacción es la que cuenta

Aunque los tiburones tienden a alejarse en presencia de humanos, una de las premisas clave si se divisa uno es mantener la calma y no realizar movimientos bruscos.

Estas precauciones cuentan también a la hora de ingresar al agua; una zambullida estruendosa llamará la atención de estos animales. El mejor consejo es tomar la actitud de un huésped respetuoso ante la presencia o cercanía de los tiburones.

Mirar fijamente

Como buenos dueños del mar, los tiburones se enteran de la llegada de visitantes incluso antes de haberlos visto. Esto significa que si un tiburón se acerca, será para conocer a los recién llegados.

Si los escualos deciden saludar, es preciso mantener el contacto visual y darles a entender que su presencia fue descubierta. Si están acostumbrados a atacar de manera sorpresiva, este comportamiento los desconcertará; no hay que dejar de observarlos incluso cuando se estén alejando.

Dominarse

Una de las cosas más difíciles de bucear con tiburones es sobrellevar el impacto de su presencia. Sin embargo, muchas veces del eficiente autocontrol depende la vida del buzo. Además del contacto visual, la quietud corporal extrema mantendrá al tiburón alejado y tranquilo. Las piernas y los brazos tienen que quedar pegados al cuerpo.

No intentar tocar o inmovilizar al tiburón

La fuerza y agilidad de los tiburones es imposible de dominar cuerpo a cuerpo, con cuerdas o cualquier otro objeto. Además, impedirle el movimiento solo elevará su estrés y agresividad. Es importante destacar que, una vez que el tiburón comienza a defenderse, no se detendrá hasta terminar con su amenaza.

Inmersión con tiburones

No cruzarse en su camino

Es posible que, ante el desconcierto de toparse con uno de estos depredadores marinos, se nade sin rumbo con la única intención de huir. Sin embargo, una regla de oro a la hora de bucear con tiburones es que bloquear la trayectoria de un tiburón puede ser peligrosísimo; verá al nadador como una amenaza.

No alimentar a los tiburones

En aguas donde transitan tiburones, suele prohibirse usar cebos de pescado o carne cruda para pescar; la comida eleva la excitación de los tiburones. Esta prohibición suele redoblarse si hay buzos en el área.

¿Qué hacer si ataca?

Llega la hora de mencionar que bucear con tiburones es exponerse a un ataque para nada agradable. En caso de que el animal se acerque demasiado, hay que actuar con serenidad y precisión.

En primer lugar, tener cuidado con las piernas e intentar alejar al atacante con el tubo de oxígeno lo que se tenga a mano. Después, subir lentamente a la embarcación.

Si no hay tiempo para escaparse, y el enfrentamiento es inevitable, un modo de contraataque es introducir las manos en las branquias. Otro punto débil del tiburón son sus ojos, por lo que presionarlos con fuerza puede hacer que el pez se aleje.

Consejos finales a la hora de bucear con tiburones

Antes que miedo, es más efectivo el respeto; el miedo vuelve a quien lo posee una presa fácil. Los movimientos pausados darán confianza al tiburón, que olvidará su instinto cazador por un rato. Si el encuentro con los señores del mar logra llevarse a cabo de manera pacífica, el momento será, sin lugar a dudas, mágico.