¿Cuándo ataca un tiburón?

Francisco María García · 9 agosto, 2018
Pese a la creencia popular, estos peces no se sienten atraídos por la carne humana, sino que atacan para defenderse de lo que consideran una amenaza

Para la mayoría de las personas, los tiburones inspiran temor por su carácter supuestamente feroz y su poderosa mordida. Sin embargo, lo cierto es que estos animales siguen siendo grandes desconocidos para los seres humanos, tanto que más de uno no sabe cuánto ataca un tiburón.

Actualmente, el avance de la tecnología y de las investigaciones científicas nos permite repensar gradualmente nuestras percepciones y romper muchos mitos. A continuación, veremos por qué y cuándo ataca un tiburón para ayudarte a entender cómo se producen los accidentes involucrando personas. 

¿En qué ocasiones atacan los tiburones?

En principio, hay que comprender que no existe un animal malo o cruel por naturaleza, que ataque por puro placer. La terrible leyenda de que los tiburones atacan por un instinto asesino ha sido fomentada por ficciones televisivas, películas y hasta novelas.

Lo mismo que ocurre con cualquier otro animal, el tiburón solo ataca en determinadas ocasiones y la agresividad no es una característica inherente a su especie.

Al sentir su territorio invadido o su bienestar amenazado, cualquier especie puede reaccionar para alejar posibles depredadores. Ello no significa que siempre que ataca un tiburón se deba al encuentro con personas o animales desconocidos.

No obstante, por su carácter solitario, reservado y territorial, la presencia de extraños en su territorio puede provocar estrés y conllevar a conductas autodefensivas. Teniendo en cuenta su fuerza, poderosa mordedura y dientes afilados, este mecanismo de defensa puede resultar en un ataque letal.

Especies de tiburones: ejemplos

Por otro lado, los tiburones también pueden emplear una estrategia de ataque para cazar a sus presas. Como son carnívoros, necesitan alimentarse de otros animales para obtener los nutrientes esenciales para su organismo.

En este caso es supervivencia, así que se trata de un comportamiento natural que todas las especies carnívoras llevan a cabo. Si los tiburones no ‘cazaran’, ello podría contribuir a la sobrepoblación de otras especies, que perjudicaría el equilibrio de los ecosistemas acuáticos.

¿Por qué ataca un tiburón a los seres humanos?

Desafortunadamente, aún existen muchos falsos mitos sobre los ataques de tiburones a las personas. Uno de ellos, por ejemplo, afirma que a estos animales les atrae la carne o la sangre humana. En realidad, numerosos estudios ya demostraron que el tiburón no muestra predilección por la carne humana. En realidad, los seres humanos ni siquiera son parte de la cadena biológica natural de estos peces. 

Además, el hecho de ser carnívoro no convierte ningún animal en peligroso o agresivo hacia los seres humanos. Los perros y gatos, por ejemplo, son seres carnívoros que pueden convivir en total armonía con las personas, siempre que reciban la adecuada educación y un entorno positivo.

Por otro lado, hay mamíferos herbívoros como el hipopótamo que han protagonizado varios ataques a seres humanos que casi siempre resultan letales.

Cuando ataca un tiburón a una persona, difícilmente ello se deba a su apetito o sus requerimientos nutricionales. Por lo general, estos accidentes suceden si el animal se siente amenazado o percibe un estímulo agresivo o extraño en su entorno.

Tiburón de Steven Spielberg

Un ruido violento, un movimiento brusco, gritos o vibraciones fuertes… Todo ello puede generar un disturbio en el hábitat del tiburón o hacerlo interpretar esta presencia extraña como una amenaza.

¿Son frecuentes los ataques de tiburones a personas?

El miedo a los tiburones es algo que está muy presente en nuestra sociedad, pero la probabilidad de sufrir un ataque es realmente baja. Por supuesto, el aumento de la población humana hace que un encuentro con estos peces pueda ser más probable.

Cuando vemos el número de ataques de tiburones, hay que saber que, estadísticamente, cuántas más personas hayan en el mundo, más grande es la posibilidad de que una de ellas se encuentre a un tiburón.

Las actuales estadísticas estiman que se registran cerca de 60 accidentes por año, a partir de mordeduras de tiburones. Y solo cuatro de estos ataques resulta letal para la víctima. Aunque lo ideal es que este número fuera cero, se trata de un riesgo muy bajo al compararlos a otros accidentes que pueden poner en peligro la vida del ser humano.

Por todo ello, el miedo y hasta la fobia a los tiburones está más relacionado a nuestra cultura, a la difusión de falsos mitos y también a experiencias negativas vividas por algunas personas.

El comportamiento del tiburón, así como de cualquier otro animal, puede volverse agresivo en respuesta a diferentes estímulos negativos o a contextos que considere desfavorables para su bienestar.