El arrendajo, el jardinero de los bosques

Eugenio Fernández · 4 enero, 2018
Algunos investigadores comprobaron mediante diferentes experimentos que la costumbre del arrendajo de guardar alimento –semillas– en épocas frías o poco propicias se debe a su capacidad de planear para el futuro

El arrendajo euroasiático (Garrulus glandarius) es un ave muy especial que habita en toda Europa y gran parte de Asia. Se trata de un córvido pariente de cuervos y urracas que es vital para la expansión de nuestros bosques, gracias a uno de sus peculiares comportamientos.

En España podemos encontrarle en toda la península, si bien sus mayores poblaciones se concentran en el norte. Su amplia distribución permite que le encontremos en el Magreb, Siberia o el Himalaya. 

Características del arrendajo

Este ave es inconfundible, pues a diferencia del resto de córvidos es muy colorido, con plumaje de tonos ocres, grisáceos, blanquecinos y con particulares diseños que son su seña de identidad: posee una bigotera negra a los lados del pico y un panel de plumas azul turquesa.

Esta especie de tamaño medio, más pequeño que un cuervo y menor que un mirlo, es bastante ruidosa y emite sonidos roncos y ásperos, con cierto sonido metálico, el cual usa de llamada de alerta. También es capaz de imitar, en cierto sentido, los sonidos de otras aves, como los de algunas rapaces como el busardo ratonero.

Ave arrendajo: características

Posee una bigotera negra a los lados del pico y un panel de plumas azul turquesa. Es de tamaño medio, no tan grande como un cuervo, pero sí mayor que un mirlo.

El comportamiento único del arrendajo

El arrendajo destaca por ser una ave extremadamente inteligente, al igual que otras especies de córvidos. Poseen comportamientos muy especializados, y algunos de ellos les convierten en auténticos jardineros de nuestros bosques.

Algunos ejemplos son el uso de agasajos y regalos por parte de los machos en los rituales de apareamiento. Este comportamiento lo realizan pocas especies, ya que en la mayoría de ocasiones quiere decir que la especie entiende los deseos de otros individuos, algo francamente complicado.

También se ha visto que pueden tener complejas estructuras sociales y expresar su estado de ánimo a través de sus vocalizaciones; algo de lo que apenas existen registros en el mundo animal, si bien existen ejemplos como el chimpancé.

Este ave también es un ejemplo de uso de herramientas en animales, al igual que los cuervos, y entiende la permanencia del objeto. Esto quiere decir que si ocultas objetos, como por ejemplo un fruto en un vaso, el animal entiende perfectamente que el alimento no ha desaparecido. Incluso, utilizan las hormigas como fármaco contra los parásitos mediante baños de hormigas.

Al igual que otros córvidos, los arrendajos son especialistas en un sistema de vigilancia y alerta para garantizar que no son atacados por depredadores. Estos pájaros localizan rápidamente a las aves rapaces y realizan vocalizaciones de alerta para luego acosar entre varios al depredador y que, así, deje en paz al grupo.

Ave arrendajo: comportamiento

Algunos ejemplos son el uso de agasajos y regalos por parte de los machos en los rituales de apareamiento. Este comportamiento lo realizan pocas especies, ya que en la mayoría de ocasiones quiere decir que la especie entiende los deseos de otros individuos, algo francamente complicado.

El jardinero de los bosques

El comportamiento más importante es su capacidad para guardar semillas, especialmente bellotas o frutos secos, para las épocas frías y menos propicias.

Los investigadores sospechaban que este comportamiento era mucho más complejo de lo que pudiera parecer. Comprobaron mediante diferentes experimentos que la costumbre del arrendajo de guardar alimento se debe a su capacidad de planear para el futuro, algo que se pensaba solo podían realizar los seres humanos.

Este comportamiento es el que le convierte en un animal fundamental para nuestros bosques. En muchos casos, los arrendajos no consumen todos sus depósitos, o bien pueden quedar olvidados.

Así, las semillas germinan y los bosques se expanden al mover de sitio estos pesados frutos, que difícilmente se pueden esparcir de otra manera.

Este comportamiento está siendo utilizado en Portugal para reforestar los bosques quemados; y es que una ONG portuguesa ha creado depósitos de bellotas autóctonas en los bosques para que los arrendajos acaben formando un nuevo bosque donde solo queda ceniza.