Anfibios en mayor peligro de extinción

La mayoría de las especies de anfibios que se encuentran catalogados en riesgo de extinción son muy desconocidas por parte de la población general. Esto dificulta su conservación.
Anfibios en mayor peligro de extinción
Cesar Paul Gonzalez Gonzalez

Escrito y verificado por el biólogo Cesar Paul Gonzalez Gonzalez el 24 junio, 2021.

Última actualización: 24 junio, 2021

Los anfibios son un grupo de animales que tienen gran importancia para la salud de los ecosistemas. Por ejemplo, especies de ranas y sapos se han utilizado para indicar la calidad de los ambientes naturales, ya que son organismos muy sensibles a su medio. Si alguna condición cambia puede perjudicarlos gravemente, de ahí que muchos anfibios se encuentren en peligro de extinción.

Este tipo de organismos poseen una piel permeable que deben mantener húmeda para respirar, lo que significa que son susceptibles a la perdida de cuerpos de agua en sus ambientes naturales. Esta es solo una de las amenazas a las que se enfrentan los anfibios, además del cambio climático, pandemias fúngicas, caza para el mercado de animales exóticos y muchas cosas más.

¿Por qué los anfibios están en peligro de extinción?

Hasta el siglo pasado, los anfibios enfrentaban las mismas problemáticas que cualquier otro animal. Sin embargo, con el avance tecnológico y con la problemáticas del consumo humano, la situación de este grupo ha empeorado mucho. De hecho, cerca del 40 % de anfibios han sido catalogados como especies con algún grado de riesgo por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN).

Por si esto no fuera poco, según un estudio llevado a cabo por la Universidad de Costa Rica, entre los años 1980 y 2000 varias especies desaparecieron y otras más se redujeron. En el mismo estudio mencionan que el 48 % de anfibios experimentaron reducción en el tamaño de su población en este intervalo. Además, existen reportes de extinción de algunos de ellos dentro de áreas protegidas.

Una rana de ojos rojos sobre una hoja.

Causas principales

Las causas que provocan los declives poblacionales de los anfibios son las siguientes:

  • Modificación del hábitat: esto incluye la deforestación, la agricultura y el urbanismo. En conjunto, estos factores provocan que las especies pierdan sus áreas de reproducción, alimento y refugio, lo cual se traduce en una disminución poblacional.
  • Introducción de especies exóticas: introducir especies no endémicas del ecosistema ocasiona que los renacuajos o crías de estos organismos se enfrenten a nuevos depredadores —o que compitan con ellos por el alimento—. Además, muchos animales foráneos son transmisores de enfermedades nuevas, que pueden disminuir y erradicar poblaciones enteras.
  • Sobreexplotación (comercio): captura y venta —a veces ilegal— de diferentes anfibios. Esto disminuye la población de la especie y también incentiva la liberación de especies exóticas en otros hábitats.
  • Cambio climático: disminución de las lluvias, aumento de épocas de sequia, variabilidad climática exacerbada, reducción de nubes, etc. Estas consecuencias afectan profundamente a estos organismos por su dependencia de las condiciones ambientales.
  • Contaminantes: uso de pesticidas, herbicidas, fungicidas, abonos, etc. Estos son compuestos que provocan cambios en la composición del suelo, y por lo tanto, afectan los cuerpos de agua. También pueden causar la contaminación del agua por químicos y provocar en los anfibios deformidades, alteraciones reproductivas o la muerte.
  • Enfermedades emergentes: se refiere a la llegada de nuevos patógenos, que provocan enfermedades infecciosas y la subsecuente muerte de varios organismos. Un ejemplo de esto es la quitridiomicosis, una infección fúngica que ha provocado la desaparición de miles de anfibios en todo el mundo.

Una vez conocemos las causas generales del declive de los anfibios en peligro de extinción, es hora de señalar unas cuantas especies concretas. No te lo pierdas.

1. Rana dardo venenosa (Phyllobates terribilis)

Una hermosa rana de color dorado, considerado uno de los animales más tóxicos y venenosos del mundo. Habita en las selvas húmedas de las costas de Colombia, con temperaturas alrededor de los 26 grados centígrados. Esta especie puede llegar a medir más de 47 milímetros de largo, por lo que se considera una de las ranas tropicales venenosas más grandes.

Su color es una señal aposemática, ya que advierte a sus enemigos de su veneno. De hecho, algunas tribus utilizaban esta toxina, frotando sus dardos en la espalda del anfibio para aprovechar sus efectos en las presas que cazaban y en depredadores. Además, parte de su nombre “terribilis“, que significa “terrible”, hace alusión al peligroso efecto de sus toxinas.

Uno de los anfibios en mayor peligro de extinción.

2. Ajolote (Ambystoma mexicanum)

El ajolote recibe su nombre del náhuatl axolotl, que significa “monstruo de agua”. Es un organismo peculiar, ya que presenta neotenia en su estado adulto. Esto significa que su forma física, al alcanzar la madurez sexual, es casi idéntica a la de un renacuajo. Son animales que no realizan la metamorfosis y, por ende, nunca salen del agua.

Los ajolotes pueden llegar a medir hasta 260 milímetros de largo y exhiben un color oscuro, entre café y negro a lo largo de su espalda. Sus branquias son evidentes, ya que se proyectan desde los bordes de su cabeza, casi como si fueran “trenzas”.

A pesar de su hermosa apariencia, el ajolote antes era apreciado como un exótico manjar y por sus supuestas cualidades curativas, lo cual provocó que sus poblaciones disminuyesen. Afortunadamente, sus cualidades regenerativas le han permitido resaltar y se han puesto en marcha nuevos esfuerzos para su conservación.

Los ajolotes son una mascota muy común en el ambiente doméstico, sobre todo en su variante albina. Es irónico que esta especié este al borde de desaparecer en su ambiente natural y existan miles de ejemplares en cautiverio.

Uno de los anfibios en mayor peligro de extinción

3. Rana arlequín (Atelopus laetissimus)

Este anfibio es endémico de las zonas montañosas de la Sierra Nevada de Santa María, Colombia. Es una especie pequeña de unos 3,5 centímetros de longitud, que presenta una coloración aposemática. Su genero es uno de los más afectados por la infección de quitridiomicosis, pues ha provocado que el 97,92 % de sus especies estén amenazadas.

Esta especie se suele encontrar entre la hojarasca o en rocas, priorizando zonas cercas a ríos o cuerpos de agua. Son animales territoriales, por lo que utilizan sus vocalizaciones para dar la advertencia y alejar a otros machos de su terreno.

Uno de los animales en peligro de extinción de Ecuador.

4. Salamandra gigante de Putla (Pseudoeurycea maxima).

Esta salamandra es la más grande de su género y su rango de distribución abarca una gran diversidad de hábitats. Pueden encontrarse ejemplares desde bosques de coníferas hasta regiones tropicales o de neblina. Esta especie es endémica de Oaxaca, México, con avistamientos a lo largo de la Sierra Madre del Sur. Fue descrita por primera vez en la localidad de Putla de Guerrero, motivo por el cual recibe su nombre.

5. Salamandra gigante china (Andrias davidianus)

Este anfibio de color marrón moteado es capaz de llegar a alcanzar los 1,8 metros de largo. Vive en cuerpos de agua fríos, en los que se alimenta de peces y otros anfibios. Esta salamandra es nocturna, razón por la cual basa su método de caza en el olfato y el tacto.

Las salamandras gigantes de esta especie se pueden encontrar en el centro y sur de China, donde son endémicas. En la actualidad, la industria enfocada en la producción de este animal para consumo humano se ha visto en incremento. Esto se debe a que su carne se considera un alimento de lujo en los mercados.

Mientras el número de ejemplares criados en granjas para el consumo aumenta, las cifras poblacionales en la naturaleza disminuyen.

Una salamandra gigante china.

6. Rana de Darwin (Rhinoderma darwinii)

Esta rana es endémica de los bosques templados de Argentina y Chile, donde se distribuye en áreas con vegetación diversa. Su tamaño puede alcanzar los 3,1 centímetros de longitud y está relacionado con la temperatura de su hábitat. Este anfibio presenta una cabeza con forma triangular, cuya punta termina en un apéndice redondo, similar a la nariz de payaso.

La coloración puede variar entre un café-marrón a un verde olivo, con manchas negras en la región del estomago. Destaca entre otros anuros por ser una de las pocas especies que presentan cuidado parental por parte del padre. Curiosamente, los renacuajos viven en el saco vocal del macho.

Una rana de Darwin.

7. Rana arcoíris de Malasia (Scaphiophryne gottlebei)

La rana arcoíris de Malasia es un anuro proveniente de la isla de Madagascar. Es una especie pequeña, redonda y con un patrón de colores blanco, naranja, verde y negro. Su cuerpo se ha adaptado para excavar, por lo que sus patas traseras le sirven para esta tarea. Además, también tiene hábitos trepadores, razón por la que sus extremidades delanteras le ayudan a sujetarse de todo tipo de superficies.

Sus renacuajos presentan una forma de alimentarse bastante curiosa, ya que se mantienen ocultos en el lodo durante el día, nutriéndose de la materia orgánica de los fondos. En contraposición, durante la noche nadan a la superficie para comer partículas suspendidas en el agua.

8. Rana venenosa de Lehmann (Oophaga lehmanni)

Esta rana venenosa es una especie endémica de Colombia. Puede alcanzar los 3,5 centímetros de longitud y habita las regiones de selva húmeda tropical. La cabeza de este organismo es más estrecha que todo su cuerpo. Por su parte, la coloración puede variar fuertemente, pero mantiene los patrones de manchas oscuras.

Al igual que la rana de Darwin, este anfibio se caracteriza por mostrar cuidado parental por parte del padre. Sus tareas paternales incluyen transportar a los renacuajos en su espalda y depositarlos en plantas bromelia, donde se terminaran de desarrollar.

Una de los anfibios en mayor peligro de extinción.

Anfibios en peligro crítico de extinción

A pesar de que la lista anterior es larga, existen otras especies de anfibios que están en riesgo extremo. Muchas veces esto se debe a la falta de información o a la búsqueda infructuosa de estos animales, por lo que no se sabe con certeza si se encuentran extintos o no. La siguiente lista contiene a las especies de anfibios que se encuentran en peligro crítico de extinción:

  • Ranita amarilla de la carbonera (Atelopus carbonerensis): cuenta con menos de 50 ejemplares vivos.
  • Thorius dorada (Thorius aureus): era una especie común, pero su distribución se redujo a una sola locación, Cerro Pelón (México).
  • Rana arborícola (Plectrohyla teuchestes): su población era escasa desde que comenzó a monitorizarse, pero ahora se calcula que quedan menos de 249 ejemplares.
  • Salamandra acuática (Pseudoeurycea aquatica): se recolectaron 3 organismos en 1978, pero los siguientes intentos por localizarla no han dado frutos.
  • Salamandra huérfana (Bolitoglossa capitana): era una especie rara de encontrar y desde el 2005-2006 no se ha vuelto a reportar su presencia. Es probable que ya esté extinta.
Uno de los anfibios en mayor peligro de extinción.

Como te podrás dar cuenta, la mayoría de las razones por las que estos anfibios se encuentran en peligro de extinción son fruto del hombre. Aunque para muchas especies ya es tarde, aún podemos recuperar un poco de lo perdido. Es una tarea global tratar de conservar a las especies que están en peligro, pues puede que mañana sea demasiado tarde.

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