Andrés Carrión, rehabilitador de perros agresivos

Francisco María García · 22 junio, 2017

Es de Colombia y está dispuesto a rescatar a todos los perros agresivos de la capital. Su nombre es Andrés Carrión y su experiencia, técnicas y método de acondicionamiento han tenido mucho éxito en el oficio del adiestramiento canino. Trabaja por vocación y le impulsa el amor por los perros.

Andrés inicia la jornada a las cinco y media de la mañana, cuando da un largo paseo con quienes considera su “manada”. Hablamos de un grupo nutrido de perros que han sido encargados a Carrión para su cuidado y adiestramiento. Pocas cosas se dejan a la improvisación. Y es que este adiestrador tiene una ruta bien pensada para trabajar cada caso, sobre todo en relación a perros agresivos.

Él sabe cómo lograr que un canino deje de mostrar los colmillos a cualquier persona. Es un revolucionario método, que consiste en un trabajo individual dirigido a cada perro de forma individualizada, pero siempre desde la interacción directa con un grupo conformado por varios canes de diferentes edades. Quizás este sea el ingrediente secreto de la efectividad.

Trabajar desde la socialización con perros agresivos

Más que un entrenador, Andrés parece ser un excelente socializador de perros. Él los integra a un grupo y esta experiencia le permite a las mascotas ir acostumbrándose a la compañía de su especie desde un principio. Las caminatas se convierten en una terapia grupal en la que todos los miembros interactúan y se ayudan desde la convivencia programada.

Antes de comenzar, lo primero que hace este adiestrador colombiano es conversar con el dueño del perro con el objetivo de tener una idea de lo que puede estar ocurriendo. Luego comienza un ejercicio de interacción directa entre el animal y el adiestrador para generar un diagnóstico más acertado.

Con muchos perros agresivos se han visto efectos muy positivos a partir de las dos primeras semanas de adiestramiento.

Las principales estrategias que maneja Andrés Carrión son la terapia de choque y la adaptación mediante recompensas. Con la primera los caninos integran socialmente a otros perros y con la segunda se premia la conducta positiva. No obstante, esto se debe realizar con mucho cuidado porque no todos los canes tienen el mismo nivel de agresividad.

Experiencia comprobada

Andrés realiza sus actividades a través de su empresa LifeXperience Dogs. Antes de esto, él era un profesional especializado en administración de empresas. Fue el amor por los animales lo que le acercó a desempeñarse en labores de recuperación física y psicológica para canes.

Por ello, se preparó con los mejores expertos de adiestramiento canino en la Cruz Roja de Colombia.

Desde que decidió emprender este oficio, se le puede ver regularmente en los espacios del Parque Metropolitano Simón Bolívar, dando largas caminatas de hasta tres horas.

La psicología de los perros agresivos

Según la perspectiva de Andrés, los perros entrenados para atacar y los callejeros que han sufrido maltratos se encuentran influenciados por pautas interiorizadas que se mantienen y refuerzan con el paso de los años. Estos casos representan un reto porque se debe desmontar el proceso de socialización negativa y reeducar.

La actitud de las personas frente a los perros agresivos puede empeorar las cosas. Algunos optan por corregir con más violencia y otros responden con temor. Lo peor es que ambas reacciones suelen incentivar la conducta agresiva. En ese sentido, la falta de tolerancia puede ser entendida como una fábrica de canes incontrolables.

La buena noticia es que este adiestrador bogotano tiene la convicción de que hasta el canino más violento puede aprender a controlar sus reacciones con la ayuda del estímulo adecuado. Todo se trata de enseñarlos a socializar, premiarlos por las buenas conductas y constituirnos en los líderes inequívocos de nuestros fieles compañeros de aventuras.

Algunos consejos para entrenar al perro agresivo

Lo primordial es entender que no podemos aislar a nuestros caninos por el hecho de que sean agresivos. Por el contrario, lo correcto es irlos relacionando con otros perros de una forma controlada. Al principio debemos mantenerlos amarrados e ir motivando un acercamiento progresivo.

El dueño debe mostrarse firme ante la ira desatada de su amigo fiel. Por otra parte, cada vez que el canino genere interacciones positivas y pacíficas, debe ser premiado con un trozo de carne o una galleta. Los expertos de LifeXperience Dogs utilizan trozos de carne de búfalo como recompensa.

Al final de día, podemos anotar en un cuaderno el registro de las reacciones demostradas por nuestras mascotas. De esta forma tendremos mayor consciencia sobre los avances diarios que tienen los ejercicios de disciplina.

Fuente de la imagen principal: www.4patas.com.co